Abogada de día, escritora de noche: Marie Vingtras, la francesa que construyó una doble vida entre los juzgados y la literatura norteamericana más oscura, llega al Filba 2026 para conversar con Claudia Piñeiro sobre los secretos de la trama policial. Las dos escritoras que mejor saben cómo atrapar a un lector comparten mesa en la 18.ª edición del festival porteño.
El nombre Marie Vingtras no figura en ningún registro oficial de abogados del barreau de Paris. Tampoco en los créditos de ninguna empresa, ni en redes sociales. Es, en sentido estricto, una persona que no existe. Detrás del seudónimo se esconde una mujer nacida en Rennes en 1972, especialista en derecho laboral con más de veinte años de trayectoria ante el Consejo de Estado y la Corte de Casación francesa, que un día decidió que necesitaba inventar sus propias historias. Para proteger su vida profesional —y liberar su imaginación— eligió un nombre de pluma con historia propia: Arthur Vingtras era el alias de Séverine, la primera mujer en dirigir un diario de importancia en Francia, Le Cri du peuple, que a su vez lo había tomado de la trilogía de Jules Vallès. Un gesto literario dentro de otro gesto literario.
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Su primera novela ganó el Premio de las Librerías de Francia
En 2021, Éditions de l’Olivier publicó Blizzard, la primera novela de Vingtras. La historia transcurre en Alaska, en el corazón de una tormenta de nieve: un niño desaparece y los pocos habitantes de ese rincón del mundo salen a buscarlo mientras los elementos se desatan. La estructura es coral, construida con voces interiores que alternan en capítulos breves, y la tensión crece como el viento: sin pausa, sin adornos. La crítica francesa la recibió con entusiasmo inmediato. En 2022, el libro obtuvo el Premio de las Librerías de Francia, uno de los galardones más prestigiosos del circuito editorial galo, elegido por los libreros independientes del país. También se llevó el precio Libr’à Nous, el premio de la Fondation Prince Pierre de Monaco y el de los lycéens e apprentis de Île-de-France, entre otros.
La novela llegó a Argentina publicada por Nórdica Libros bajo el título Ventisca, y encontró lectores entre quienes siguen la tradición del thriller de paisaje extremo, esa literatura que usa la geografía como presión adicional sobre los personajes. La influencia declarada de Vingtras apunta en esa dirección: Russell Banks, Jonathan Coe, el cine y la narrativa norteamericana que no esquiva la brutalidad de los vínculos humanos.
<i>Las almas feroces</i> ganó el Premio del Roman Fnac 2024
Tres años después de su debut, Vingtras volvió con Les Âmes féroces —publicada en la rentrée literaria de 2024 y traducida al español como Las almas feroces—. El escenario cambia: ya no es Alaska sino la América más quieta y doméstica, donde un crimen en apariencia circunscripto empieza a agrietar la superficie de lo cotidiano. La arquitectura narrativa sigue siendo coral, la intensidad dramática no cede y los secretos se acumulan con la misma lógica de los primeros. El libro ganó el Premio del Roman Fnac 2024 —uno de los premios de lectores más masivos de Francia— y consolidó a su autora como una voz singular dentro de la literatura francesa contemporánea.
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Lo que distingue a Vingtras de otros escritores de thriller no es solo la habilidad técnica para sostener la tensión. Es la forma en que sus novelas insisten en la culpabilidad y el aislamiento como territorios internos, tan implacables como los paisajes que las enmarcan. Sus personajes no son héroes ni villanos nítidos: son personas atrapadas en situaciones que los revelan, y esa revelación suele ser incómoda.
La “abogada silenciosa” que escribe lo que no puede decir en los expedientes
Vingtras describe su doble vida con precisión: en su trabajo como abogada, todo es escritura normativa, análisis de dossiers, argumentación dentro de marcos fijos. La ficción funciona como el espacio opuesto: sin reglas formales, sin precedentes obligatorios, con la libertad de inventar consecuencias. Por eso el seudónimo no es un capricho sino una necesidad estructural. La separación entre las dos identidades le permite, según ha dicho en entrevistas, escribir sin autocensura y sin que el peso del expediente contamine la ficción.
Ese rigor —el de quien está acostumbrada a construir argumentos, a sostener una lógica sin fisuras— se nota en la arquitectura de sus novelas. Cada pieza encaja. La tensión no se sostiene por acumulación de giros sino por la consistencia interna de cada voz, cada punto de vista, cada silenicio calculado.
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Piñeiro y Vingtras: dos literaturas con el mismo pulso
Claudia Piñeiro lleva décadas cultivando en Argentina exactamente esa misma habilidad: la de construir tramas que no se sostienen solo por la acción sino por lo que los personajes no dicen, lo que ocultan, lo que el lector sospecha antes de que el texto lo confirme. Sus novelas —Las viudas de los jueves, Tuya, Elena sabe— atravesaron fronteras y traducciones, y la consolidaron como una de las escritoras más leídas del país y una referencia inevitable del género en América Latina.
El diálogo entre las dos tiene, entonces, una lógica clara: ambas trabajan el mismo problema desde orillas distintas. Vingtras viene de la tradición francesa con influencias norteamericanas; Piñeiro construyó su voz desde la Argentina con una mirada sobre las clases medias, las instituciones y las violencias invisibles. Las dos saben que el lector se queda en una novela cuando la trama lo necesita, y que esa necesidad se construye —no se improvisa.
Los detalles de la mesa
Diálogo: El pulso de la trama Cuándo: Jueves 1 de octubre, 18.30 h Dónde: Malba – Auditorio (Av. Figueroa Alcorta 3415) Participan: Marie Vingtras y Claudia Piñeiro Modera: Juan Carrá Entradas: Gratuitas, por orden de llegada. Programación completa en filba.org.ar
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