Pierre Lemaitre: “Soy novelista, no historiador”

El escritor francés habla de su nueva novela, “El silencio y la cólera”, segunda entrega de una saga familiar ambientada en los años 50 del siglo XX. “Allí está el origen del fracaso actual”, asegura

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En su nueva novela, Pierre Lemaitre avanza con la saga de la familia Pelletier (Foto: EFE/ Andreu Dalmau)
En su nueva novela, Pierre Lemaitre avanza con la saga de la familia Pelletier (Foto: EFE/ Andreu Dalmau)

El escritor francés Pierre Lemaitre, que está presentando su novela El silencio y la cólera, segunda entrega de su tetralogía sobre los “30 años gloriosos”, cree que “los años 50, los de la gloria del capitalismo, son los más criminales porque entonces fabricamos el calentamiento climático”.

En El silencio y la cólera, Lemaitre sigue con la saga familiar de los Pelletier. En la presentación a la prensa, el autor indicó que es un reto hablar de algo de lo que los protagonistas no son conscientes, pero sí el autor y los lectores. Los años 50 del siglo pasado, “años de gozo, después de la guerra, son el origen del fracaso actual, el peor de la humanidad”, señala Lemaitre, para quien “una novela sirve para entender una época; o de lo contrario es un objeto inútil”.

Esta segunda novela se articula alrededor de Hélène, la menor de las hijas de los Pelletier, después de que el protagonista central en la anterior fuera su fallecido hermano Étienne. El tercer volumen estará protagonizado por otro de los hijos, François, y se situará en 1959, con la Guerra Fría como telón de fondo y ubicado en parte en Praga, y el cuarto tendrá como protagonista a Jean, el primogénito, y se situará en 1963.

“1952 es un punto de inflexión importante en la Francia de la posguerra, pues se empieza a superar el período del hambre y el desempleo y las cosas comienzan a ir algo mejor, aunque mi hipótesis es que van mejor para todos menos para las mujeres”, indica Lemaitre. A su juicio, hay una falsa sensación de que la mujer empieza a sentirse liberada; la publicidad lanza eslóganes que hablan de “esa mujer por fin liberada gracias a la lavadora, la nevera, la plancha y el congelador, pero este concepto de liberación no es más que otra manera de perpetuar su servidumbre”.

"El silencio y la cólera" es la segunda entrega de la saga familiar "Los años gloriosos"
"El silencio y la cólera" es la segunda entrega de la saga familiar "Los años gloriosos"

La dominación masculina, añade el escritor, siempre se ejerce de la misma manera, con “el control del cuerpo”, destinado a la maternidad. Por esta razón, a partir del personaje de Hélène, Lemaitre aborda la cuestión del aborto, contestado en la época con mucha violencia, o la participación de la mujer en el mundo laboral, siempre reducida. En paralelo, el aumento de la natalidad y el crecimiento formidable de la población creará unas necesidades energéticas mucho mayores.

En ese contexto, Hélène es enviada como periodista a una población ficticia de la Francia profunda, donde se va a construir una central hidroeléctrica y un pantano que inundará la población de Chevrigny, cuyos habitantes “deben abandonar sus hogares para una energía que no necesitan”.

Lemaitre no cree que el presente se parezca al pasado, pero sí aspira a que sus novelas ayuden a comprender el camino recorrido. Piensa que “el presente no es un espejo del pasado, pero mirar atrás permite entender el camino recorrido, comprender que el feminismo(...) ha evolucionado aunque le quede un largo trecho por recorrer y lo mismo pasa con el aborto, hoy plenamente institucionalizado en Francia y en España”.

París años 50, allí sitúa Lemaitre la acción de su novela (Foto: EFE/Archivo/md)
París años 50, allí sitúa Lemaitre la acción de su novela (Foto: EFE/Archivo/md)

Preguntado por su día a día, dice que es la jornada de un artesano: “No soy un escritor, soy un novelista, porque un escritor escribe y un novelista cuenta historias, y mi trabajo es como el de un artista, que tiene su oficio y entra al taller a seguir con lo que había dejado el día anterior”. Lemaitre, Premio Goncourt en 2013, no echa de menos al autor que fue de novela negra, porque cree que no ha cambiado de oficio. Y subraya que es “novelista, no historiador”, y que sus novelas “no tienen que dar lecciones de historia ni de moral”, porque es a cada lector a quien corresponde “interpretar como quiera” un libro.

“Además, la historia no se repite, y las similitudes entre periodos son frecuentemente falsas. Se habla mucho en Francia en los últimos tiempos de la vuelta de los años 30, pero esto es casi una pereza intelectual que permite hacer una metáfora sobre los tiempos de hoy”, ha afirmado a los periodistas Lemaitre.

El autor asegura que cuenta “una historia” que sitúa “en un contexto histórico” y deja “al lector que haga su propio trabajo de decantación, de comprensión y de interpretación”. “Considero que el libro deja de pertenecer al novelista en el momento en el que se publica”, añade Lemaitre, que cree que esto es “una de las grandezas de la literatura”.

Lemaitre asegura que sus novelas “no tienen que dar lecciones de historia ni de moral” (Foto: EFE/Andreu Dalmau)
Lemaitre asegura que sus novelas “no tienen que dar lecciones de historia ni de moral” (Foto: EFE/Andreu Dalmau)

El autor francés considera, por otra parte, que es posible que un hombre escriba sobre personajes femeninos. “En el momento en que tomamos la palabra de un personaje, la primera palabra es la credibilidad, que es la medida del talento del escritor. Si alguien no es capaz de tomar la palabra de un personaje, es urgente que cambie de oficio”, dice.

“La segunda palabra es la legitimidad, porque estamos en un periodo de feminismo militante que plantea la pregunta de la legitimidad de los hombres para hablar en nombre de mujeres -añade-. Estoy convencido de que un novelista tiene derecho a escribir de lo que le dé la gana como quiera”. Cree que no lo ha hecho “tan mal” en este libro y además ha contado en el proceso de escritura con el apoyo de algunas lectoras que le hicieron sugerencias tras las que introdujo “pequeñas correcciones, esas cosas mínimas que hacen que una lectora se identifique o no”.

Por ejemplo, había creado una Hélène “que no tenía ninguna duda sobre su deseo de abortar”, pero una de esas lectoras le dijo que “debería haber algún momento en que tuviera dudas”. “Mi personaje era monolítico, en una única dirección, quería abortar e iba a por ello, pero he vuelto a escribir un párrafo donde la hago pasar por esa duda”, explica.

"El ancho mundo" (Salamandra"), la primera entrega de "Los años gloriosos"
"El ancho mundo" (Salamandra"), la primera entrega de "Los años gloriosos"

El siglo más criminal

En su reciente obra, Lemaitre vuelve a situar una historia en el siglo pasado porque “nunca se escribe mejor que sobre crímenes, y el siglo XX ha sido triplemente criminal, no solo por las dos guerras mundiales, sino porque no ha habido ningún siglo en la historia de la humanidad que haya tenido tantas guerras, y nunca se vivieron horrores como el holocausto”. Pero, precisa, en este libro habla de “un crimen ecológico”, porque en los años 50 que reflejan esta novela “se construyó el calentamiento global”, y para Lemaitre “lo increíble es la inocencia con la que en los 50 y los 60 se vivió”.

A su vez, “desconfía” en las novelas “de los personajes que son más inteligentes que su época”, y apunta al respecto que podría haber creado “una Hélène que entendiera lo que hoy sabemos, pero habría sido un engaño”.

“Quería decirle al oído ‘ten cuidado’, pero Hélène es una joven de su época y, como todo el mundo, ha bailado encima del volcán y se ha entusiasmado con los años 50″, señala el escritor, que califica esa época como “una edad de la adolescencia por su inocencia, con un entusiasmo por el nuevo capitalismo”. “En realidad, fue un crimen involuntario e inconsciente, pero las jóvenes Hélène de hoy tendrían derecho a ver a mi generación como una generación criminal”, admite.

El escritor francés se asombra de la inocencia con que se vivió en los años 50 y 60 del siglo XX (Foto: EFE/ Jose Oliva)
El escritor francés se asombra de la inocencia con que se vivió en los años 50 y 60 del siglo XX (Foto: EFE/ Jose Oliva)

El presente según Lemaitre

Si Lemaitre escribiera sobre la época actual, cree que su literatura sería “más radical y violenta” y trataría sobre “el ecoterrorismo, el término que utilizó el ministro francés del Interior para insultar a los movimientos ecologistas radicales”. “Si fuese más joven y corriese más rápido, porque ahora para manifestarse hay que saber correr, me sentiría próximo a los movimientos ecologistas radicales”, asegura el escritor, de 72 años.

Estos movimientos “no atacan a las personas, sino al aspecto material de aquellos que son contaminantes, y los jóvenes que atacan refinerías de petróleo tienen mucho coraje y mucho valor, y son incluso heroicos”, según Lemaitre, que se siente “muy orgulloso de esa juventud”.

“Pero, por desgracia, estoy lejos por mi edad”, añade.

Fuente: EFE