Astrid Rondero y Fernanda Valadez, las cineastas mexicanas que conmovieron al Festival de Sundance

Con la película “Sujo”, recibieron el gran premio del jurado en la sección de drama. En esta nota, reflexionan sobre la importancia de cuestionar el statu quo. “Trabajamos muchísimo para poder llegar, y llegamos”

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Las cineastas mexicanas Fernanda Valadez (i) y Astrid Rondero (d) analizan el reconocimiento obtenido en el Festival de Sundance por su película "Sujo"
Las cineastas mexicanas Fernanda Valadez (i) y Astrid Rondero (d) analizan el reconocimiento obtenido en el Festival de Sundance por su película "Sujo"

Las cineastas mexicanas Astrid Rondero y Fernanda Valadez consideraron que hay un interés del Festival de Sundance por nuevos relatos acerca de la violencia, tras recibir el gran premio del jurado en la sección de drama por su cinta Sujo el pasado 26 de enero.

“Para nosotras es importante hablar del contexto de la violencia, de una realidad en México que ha sido continua. Tristemente, llevamos dos décadas ya de una crisis de violencia, pero hablamos también del proceso de crecer y creo que eso en particular fue algo que conectó mucho con las audiencias”, dijo Valadez desde la oficina de ambas cineastas en los Estudios Churubusco, en Ciudad de México.

La cineasta consideró que el festival busca historias que cuestionen el statu quo y que apuesten por la diversidad, cosas que pudieron ver en la película.

“Creo que lo que buscan [Sundance] son historias, que ellos sientan auténticas y que pongan en cuestionamiento las cosas que damos por sentado en la sociedad y en la vida. Es un festival que muy abiertamente se pronuncia por la diversidad, por la inclusión, entonces Sujo entra un poco en esa visión del cine”, expuso.

Tras el éxito de su película anterior, "Sin señas particulares", el dúo buscó ofrecer una visión menos desesperanzadora del destino de los jóvenes afectados por el narcotráfico
Tras el éxito de su película anterior, "Sin señas particulares", el dúo buscó ofrecer una visión menos desesperanzadora del destino de los jóvenes afectados por el narcotráfico

En la película Sujo, un pequeño niño callado y obediente, se queda encerrado en el coche de su padre esperando a que éste regrese.

Aunque en esa ocasión volverá a buscarlo, la próxima vez que se quede solo no correrá con la misma suerte y se convertirá en un huérfano más del narco, cargando con la cruz de los errores de su padre.

Valadez y Rondero compitieron por primera vez en Sundance en 2020, cuando presentaron Sin señas particulares, una cinta en la que retrataban los daños colaterales de la violencia del narcotráfico al seguir el tortuoso camino de una madre en busca de su hijo desaparecido.

La cinta tan desesperanzadora que realizaron hizo que el dúo de mujeres sintiera la responsabilidad de imaginar una historia en la que pudieran contar que el destino de los mexicanos, en especial el de los jóvenes víctimas directas del narco, no tenía que ser necesariamente violento.

“Creo que lo que más nos dio gusto a Fer y a mí es que sentían (el jurado) que había una búsqueda distinta después de Sin señas (particulares) y que esa búsqueda a ellos los conmovía. Eso fue muy fuerte y muy bueno para nosotras. Trabajamos muchísimo para poder llegar, llegamos y el recibimiento fue muy distinto, cada película que una hace se siente distinta”, compartió Rondero.

Aunque notan una apertura para directoras, reconocen que aún persisten desafíos en otras áreas. Fernanda Valadez (i) y Astrid Rondero (d)
Aunque notan una apertura para directoras, reconocen que aún persisten desafíos en otras áreas. Fernanda Valadez (i) y Astrid Rondero (d)

La motivación de un equipo de mujeres

Sujo, cuyo estreno comercial en México se espera a finales de octubre, fue realizada por un equipo de mujeres, algo que para Valadez y Rondero es “una motivación muy grande” porque ellas y las mujeres que las precedieron siempre han estado en minoría.

“Para nosotras es tan importante lo que dicen nuestras películas con cómo se hacen nuestras películas”, sentenció Rondero.

Recordaron que cuando ambas hicieron exámenes para entrar en escuelas de cine era un momento donde eran muy pocas las mujeres a las que aceptaban y les hacían preguntas como si pensaban casarse o tener hijos.

Actualmente; sin embargo, notan que hay una ‘apertura brutal’ para las directoras, pero no se replica en todas las áreas del cine.

A lo largo de 2024 la cinta recorrerá múltiples festivales antes de llegar a México, momento que esperan con muchas ganas.

Fuente: EFE.

Fotos: EFE (José Méndez).