La periodista independiente Camila Acosta fue detenida este martes 3 de noviembre en una vía pública del municipio habanero de Plaza de la Revolución, cuando se dirigía con su mascota a una consulta veterinaria, según informó CubaNet. Al momento de la publicación de la denuncia, se desconocía el lugar al que había sido trasladada.
El arresto ocurrió un día después de la detención y posterior liberación del comunicador Adelth Bonne Gamboa, también colaborador de CubaNet. En ambos casos, el medio atribuyó las acciones a agentes policiales y de la Seguridad del Estado cubana.
PUBLICIDAD
Ángel Santiesteban, escritor y expreso político, esposo de Acosta, relató al portal que un vecino presenció el procedimiento y rescató a la gata de la periodista, que había quedado en la calle. “Se la llevaron esposada y la metieron violentamente a la patrulla”, afirmó, según declaraciones recogidas por CubaNet.
De acuerdo con el testimonio divulgado por el mismo medio, otros residentes intercedieron ante los policías y expresaron su desacuerdo con la detención. Santiesteban aseguró que los agentes respondieron que Acosta había golpeado a un familiar de una persona identificada como revolucionaria. El escritor sostuvo que no tenían información sobre una acusación formal contra la reportera.
Este arresto se suma a otro hecho ocurrido esta semana. El lunes 2 de noviembre, agentes policiales detuvieron a Adelth Bonne Gamboa cerca de su vivienda en el reparto Santos Suárez, en el municipio de Diez de Octubre, en La Habana. Según la información publicada por CubaNet, el comunicador fue esposado e introducido en la patrulla número 519 sin que los efectivos presentaran documentación sobre el procedimiento.
PUBLICIDAD
Bonne recuperó la libertad horas más tarde, luego de un interrogatorio que, según su relato al portal, se extendió durante unos 45 minutos. Durante el arresto, denunció que un agente le dio una bofetada luego de que gritara “¡Abajo la dictadura!” y que las esposas permanecieron ajustadas durante el traslado, hasta el punto de afectar la circulación en sus manos.
Las autoridades le impusieron una multa de 3,000 pesos cubanos (USD 124.97) bajo el Decreto-Ley 370, una norma que regula, entre otros aspectos, la difusión de contenidos en plataformas digitales. Además, confiscaron una computadora portátil, un teléfono, una cámara, dos trípodes, audífonos y un micrófono, todos equipos vinculados a su trabajo periodístico.
El arresto de Bonne se produjo después de varias semanas de citaciones y advertencias. El 20 de octubre había acudido a un interrogatorio en la estación policial de Aguilera, donde, de acuerdo con su denuncia, agentes de la Seguridad del Estado le exigieron que dejara de colaborar con CubaNet. También le habrían atribuido el delito de propaganda contra el orden constitucional y le habrían advertido sobre una eventual prisión.
PUBLICIDAD
Acosta acumulaba denuncias por vigilancia y restricciones de movimiento
La detención de Camila Acosta se suma a un historial de vigilancia, interrogatorios y limitaciones para desplazarse que la reportera ha denunciado durante los últimos años. El Instituto Cubano por la Libertad de Expresión y Prensa (Iclep) documentó episodios de presión contra la periodista durante 2026, entre ellos cercos en su vivienda los días 6 y 11 de agosto, 18 de septiembre y 30 de septiembre.
Acosta también fue arrestada el 21 de abril de 2024 en Cárdenas, provincia de Matanzas, cuando se dirigía a visitar a familiares de presos políticos. En julio de 2021 permaneció detenida durante cuatro días después de cubrir las protestas antigubernamentales registradas en Cuba el 11 de ese mes.
La reportera conduce la revista diaria Arenas de CubaNet y publica informaciones sobre presos políticos, violaciones de derechos humanos, denuncias ciudadanas y situaciones sociales que no suelen figurar en los medios estatales de la isla.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD