La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) advirtió este jueves que la recuperación de Cuba tras el huracán Melissa continúa limitada por la crisis energética en la isla, un año después de que el ciclón afectara a 2.2 millones de personas en el oriente de la isla. La organización informó que, pese a esas dificultades, su red de asistencia llegó a más de 35,000 personas.
Melissa tocó tierra el 29 de octubre de 2025 en Cuba como huracán de categoría 3 de 5 en la escala Saffir-Simpson. El fenómeno impactó sobre todo en las provincias de Granma, Holguín y Santiago de Cuba, donde dejó daños en viviendas, infraestructura y servicios básicos.
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Según un comunicado recogido por EFE, la IFRC señaló que las restricciones para importar combustible y las interrupciones de la cadena internacional de suministros han afectado la distribución de ayuda humanitaria. La entidad vinculó esa situación con el bloqueo petrolero y las sanciones secundarias que Estados Unidos impuso este año a la isla.
Los cortes eléctricos afectan hospitales, transporte y sistemas de agua
La IFRC sostuvo que los apagones persistentes y la inestabilidad de la red eléctrica repercuten en el transporte, la atención sanitaria, el acceso al agua, la actividad económica y las operaciones de la Cruz Roja Cubana.
El comunicado atribuyó los cortes a la obsolescencia de las centrales termoeléctricas y a las restricciones de Washington para el acceso a combustibles. La organización alertó que la falta de electricidad coloca bajo presión a áreas médicas esenciales, entre ellas la atención materna y neonatal, las unidades de terapia intensiva, los tratamientos de diálisis y la radioterapia.
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También informó retrasos en cirugías, diagnósticos y campañas de vacunación. A eso se suman pérdidas de cultivos y dificultades logísticas para trasladar alimentos, factores que agravan la inseguridad alimentaria en distintas comunidades.
La IFRC indicó que muchas familias han debido recurrir al carbón y la leña para cocinar ante la falta de electricidad y combustible. Esas condiciones, según la IFRC, complican la recuperación de las zonas que sufrieron el impacto del huracán.
Más de 30,000 personas recibieron agua durante una semana
Frente a ese escenario, la Cruz Roja Cubana y la IFRC distribuyeron medicamentos, insumos médicos y artículos esenciales de socorro. Además, instalaron tanques de agua en 11 comunidades para garantizar las necesidades mínimas de 30,000 personas durante siete días.
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La organización explicó que la Cruz Roja Cubana priorizó las acciones locales y las alternativas de respaldo energético para mantener sus operaciones. El trabajo incluyó campañas comunitarias y escolares de control de vectores, que alcanzaron a 7.494 personas con medidas de prevención contra el dengue y otras enfermedades transmitidas por mosquitos.
En otras 54 comunidades, 3,517 personas recibieron apoyo psicosocial para afrontar ansiedad, duelo y problemas de sueño después del paso de Melissa y de las dificultades posteriores.
Entre las próximas intervenciones figura la instalación de sistemas fotovoltaicos en centros de salud de Guantánamo, Matanzas y Ciego de Ávila, con prioridad para hospitales pediátricos y casas maternas. La IFRC también prevé entregar 1,600 kits para reparar techos, aunque aclaró que esas tareas dependen de la disponibilidad de energía y combustible.
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El operativo cuenta con un Llamamiento de Emergencia lanzado en octubre de 2025 por CHF 18 millones, equivalentes a unos 19.5 millones de euros. Hasta el momento, el fondo alcanzó el 38.6% de la financiación solicitada, una cifra que la IFRC consideró insuficiente para sostener la respuesta en la isla.
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