Tener el salario depositado en una tarjeta y no poder comprar ni arroz ni artículos de aseo, es la situación que una joven cubana denunció en redes sociales. Según relató, la imposibilidad de acceder al dinero acumulado durante tres meses convirtió las compras cotidianas en una preocupación permanente.
“¿Cómo es posible tener dinero y al mismo tiempo no poder comprar ni un paquete de arroz?”, planteó en un video en el que describió las dificultades para utilizar esos fondos.
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La mujer afirmó que el dinero permanece en su tarjeta, pero señaló que muchos comercios no aceptan transferencias y que los cajeros automáticos no entregan suficiente efectivo. “El dinero está ahí, pero es por gusto”, expresó.
Largas filas en cajeros automáticos, efectivo insuficiente
Según su testimonio, retirar dinero requiere horas de espera y el monto que reciben los clientes no alcanza para cubrir las necesidades básicas. “Ir al cajero, no, mi amor, ni lo sueñes. Después de hacer horas y horas de colas, lo único que te dan es una miseria que no te alcanza para nada”, sostuvo.
El reclamo retrata una escena habitual para quienes dependen del efectivo para comprar alimentos y otros productos en Cuba, donde la disponibilidad de dinero físico condiciona el acceso a bienes de consumo diario.
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La joven explicó que el problema no se limita a la falta de efectivo. También afecta su capacidad de planificar los gastos, pese a contar con dinero depositado. “Lo que más duele no es el dinero, lo que duele es pensar en todas esas cosas que necesitas y que no puedes comprar”, dijo.
La incertidumbre económica afecta el descanso
En su relato, la cubana vinculó esa imposibilidad de abastecerse con el impacto emocional de la situación. “El sueño se te va para los pies a la hora de tú pensar. No duermes por las noches, mi amor, porque el estrés no te deja”, afirmó.
Recordó que en otro momento podía comprar comida y artículos de higiene para un mes entero con su salario y que incluso tenía margen para pagar una prenda adquirida el mes anterior.
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Ahora describió una realidad distinta: “Hoy sobrevivir se ha convertido en un deporte extremo”. La frase sintetizó su percepción sobre las limitaciones que enfrenta para cubrir gastos esenciales.
“Yo quiero vivir con dignidad”
La mujer aclaró que no buscaba una discusión política en las redes sociales. “Yo no quiero polémica ni etiquetas. Yo quiero vivir con dignidad”, expresó antes de invitar a otros usuarios a contar experiencias similares.
Su publicación abrió un espacio de intercambio sobre las dificultades para disponer del salario, retirar efectivo y acceder a productos básicos en la isla.
Esta clase de situaciones impulsa a muchos a querer abandonar la isla. La crisis económica, los apagones y la escasez de combustible han impulsado a los habitantes de Cuba a abandonar el país. La Organización Internacional para las Migraciones reportó recientemente que cada vez más cubanos eligen otros países de América Latina como destino, en medio de la crisis que atraviesa la isla.
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