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El “sofá de la Habana”, un espacio que es un respiro para los cubanos entre la crisis diaria

El malecón de La Habana ya no es solo un punto turístico. Forma parte de la identidad de miles de cubanos que diariamente llegan para compartir un momento con conocidos, desconocidos, mirar el horizonte, pescar o cualquier actividad que los saque de su realidad

El apodo no alude a una denominación oficial: nació del uso social del muro como un lugar para sentarse a conversar, escuchar música, pescar, contemplar el mar o esperar. (Infobae Cuba/REUTERS/Ricardo Arduengo)

Construido entre 1901 y 1902, el malecón de La Habana es el punto de reunión de pescadores, jóvenes, familias enteras, músicos, grupos de amigos y una infinidad de personas que, simplemente quieren presenciar una obra identitaria de Cuba.

En sus ocho kilómetros de longitud, aproximadamente, protege sectores de la ciudad de la acción del mar, y se consolidó como un espacio de vida cotidiana y uno de los símbolos urbanos de La Habana.

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Los saltos al mar. Una de las actividades más representativas de este malecón, practicado por jóvenes y adultos, también representa su conexión con el mar. (Infobae Cuba/REUTERS/Ricardo Arduengo)
Grupos de amigos, e incluso desconocidos, comparten en espacios del muelle donde se generan una especie de "piscina" o alberca, donde pueden bañarse y disfrutar con más tranquilidad. (Infobae Cuba/REUTERS/Ricardo Arduengo)
El Faro del Morro, en el Castillo de los Tres Reyes del Morro, adorna la vista de habitantes, como esta madre y su hija, que se distraen un momento en el muelle. (Infobae Cuba/ REUTERS/Ricardo Arduengo)
Los largos apagones son los momentos más comunes donde los habitantes deciden ir al malecón. (Infobae Cuba/ REUTERS/Ricardo Arduengo)
Una de las actividades más comunes es la pesca, una forma de los habitantes de conseguir comida ante la crisis alimentaria que atraviesa Cuba. (Infobae Cuba/ REUTERS/Ricardo Arduengo)
La silueta del medio día de sus pescadores se junta a la forma de los edificios de la capital cubana. (Infobae Cuba/REUTERS/Ricardo Arduengo)
Una pareja observa un crucero que colinda las zonas costeras de Cuba durante un apagón de la isla. (Infobae Cuba/ REUTERS/Ricardo Arduengo)
Dos jóvenes posan para una fotografía en el malecón, un constante punto de reunión de los más jóvenes para convivir. (Infobae Cuba/ REUTERS/Ricardo Arduengo)
Un grupo de músicos comparte con una pareja en medio de uno de los apagones de La Habana. (Infoabe Cuba/REUTERS/Ricardo Arduengo)
Al atardecer, el paseo marítimo se transforma en punto de encuentro para quienes buscan luz natural ante la ausencia de electricidad por los apagones diarias. (Infobae Cuba/ AP/Ramon Espinosa)

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