Ariel Limias Leyva fue trasladado este día a Villa Marista, sede de la Seguridad del Estado en La Habana, después de haber sido detenido el viernes por exhibir una pancarta antigubernamental en la escalinata del Capitolio. Pasó la noche en la unidad policial de Dragones, donde fue interrogado antes de que agentes lo llevaran a otro centro, según confirmó la esposa, Yulia Morales, a 14ymedio.
Morales acudió a Dragones con medicamentos, artículos de aseo y desayuno, pero no pudo visitarlo. “Vino el G2 y se lo llevaron, no nos dejaron verlo, lo vimos desde lejos”, relató.
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El detenido sufrió un infarto el 18 de enero y sigue un tratamiento cardíaco. Su esposa también señaló que rechazó los alimentos que le llevó, como ocurrió durante su anterior arresto, cuando permaneció 12 días encarcelado sin comer.
Limias, de 53 años, caminó sin camiseta, con jeans azules y una larga barba blanca por calles de Centro Habana antes de subir la escalinata del Capitolio, sede de la Asamblea Nacional. La pancarta llevaba de un lado las frases “No + discriminación”, “política absurda” y “abajo la dictadura”, y del otro “patria y vida y libertad”.
El cartel había estado antes colgado en el balcón de su vivienda, en La Habana Vieja. Pese a la vigilancia habitual en torno al edificio, logró alcanzar la parte superior de la escalinata antes de que cuatro agentes lo rodearan, lo bajaran y lo introdujeran en una patrulla.
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Antes de subir al vehículo, Limias gritó “¡Abajo la dictadura!”. Una persona entre los presentes respondió con la misma consigna, mientras uno de los policías se dirigió hacia un testigo y aparentemente revisó su teléfono celular. Detrás de cámara, una espectadora dijo: “Una falta de respeto, es lo que son”.
La movilización no fue improvisada, según Morales, quien explicó que ambos habían conversado sobre los riesgos. “Sabíamos las consecuencias, pero su sentido de justicia es mucho mayor que el riesgo”, afirmó, y añadió que su esposo conoce sus derechos y procura defenderlos.
La pareja lleva 28 años casada y no tiene hijos. Ambos son pintores y exponen y venden sus obras en la Feria de San José, en La Habana Vieja.
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Limias ya había protagonizado una protesta el 17 de julio de 2021, pocos días después de las manifestaciones del 11J en distintos puntos de Cuba. En aquella ocasión salió a la calle con un cartel que llevaba una sola palabra en letras mayúsculas: “Libertad”.
En otro video difundido en redes sociales, cuestionó la continuidad del Partido Comunista en el poder: “En todos los países del mundo, cuando un partido político no funciona, no resuelve los asuntos de la nación. El pueblo lo saca y lo sustituye. Ellos no. Ellos han acabado con toda la vida de toda la familia de este país por 70 años casi”.
Los antecedentes de las protestas con carteles
Las protestas individuales con pancartas han derivado en detenciones y condenas de prisión en Cuba. El 11 de julio de 2021, Leonardo Romero Negrín fue arrestado mientras sostenía un cartel con la frase: “Socialismo sí, represión no”.
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El caso de Luis Robles se convirtió en uno de los más conocidos. En diciembre de 2020, el joven apareció en el boulevard de San Rafael, en Centro Habana, con un cartel que decía: “Libertad, no más represión, #FreeDenis”, en referencia al rapero Denis Solís, condenado entonces a ocho meses de cárcel en un juicio sumario.
Robles permaneció más de cuatro años en prisión y fue excarcelado en enero de 2025 tras un acuerdo entre el régimen cubano y el Vaticano. Nueve meses después de recuperar la libertad, fue forzado al exilio en Madrid.
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