Las historias tienen un punto en común: jóvenes que ingresaron al Servicio Militar Activo y no regresaron a sus hogares. Una investigación documentó al menos 89 muertes de cubanos durante el cumplimiento del Servicio Militar en la última década, con casos asociados a accidentes, suicidios, enfermedades, presunta negligencia médica y hechos violentos.
Los datos fueron recopilados por elTOQUE a partir de investigaciones periodísticas, testimonios de familiares, documentos y reportes independientes. El registro abarca el período entre 2016 y 2026, aunque no incluye casos confirmados de 2016. El medio también identificó al menos seis muertes adicionales en septiembre sobre las que no obtuvo información suficiente para incorporarlas a la base, lo que abre la posibilidad de que el número sea mayor.
PUBLICIDAD
La mayoría de las víctimas tenía entre 18 y 19 años
En 65 de los 89 casos se pudo determinar la edad de los fallecidos. La mayoría tenía 18 o 19 años. También figuran un adolescente de 16 años y cinco de 17, por lo que seis víctimas eran menores de edad al momento de morir.
Cuba establece el Servicio Militar Activo para varones de entre 17 y 28 años, con una duración de uno a dos años. El sistema obliga a los reclutas a incorporarse a unidades militares, aunque las autoridades cubanas han defendido en foros internacionales que la participación es voluntaria.
La investigación señala que, entre 2017 y 2021, se documentaron 15 muertes. La cifra ascendió a 70 entre 2022 y 2025.
Accidentes y suicidios concentran 72% de los casos
Del total de muertes verificadas, 33 fueron clasificadas como accidentes y 31 como suicidios. Ambas categorías representan 64 de los 89 fallecimientos registrados, equivalentes al 72% de los casos.
PUBLICIDAD
El informe recoge muertes por armas de fuego, accidentes de tránsito, caídas, electrocuciones, atropellos, explosiones y accidentes laborales. También documenta casos de jóvenes que enfermaban dentro de las unidades y cuyos familiares denunciaron demoras o deficiencias en la atención médica.
En al menos nueve casos clasificados como suicidios, familiares cuestionaron la explicación oficial y plantearon dudas sobre las circunstancias de las muertes. Varios sostuvieron que existían antecedentes de problemas de salud mental, advertencias médicas o señales de riesgo antes de que los jóvenes recibieran armas o fueran asignados a tareas de custodia.
Familias denuncian falta de respuestas oficiales
De las 46 familias consultadas para la investigación, solo ocho afirmaron que se abrió una pesquisa por la muerte de sus hijos. Según sus testimonios, esos procedimientos no esclarecieron los hechos ni establecieron responsabilidades.
PUBLICIDAD
La investigación de elTOQUE indicó que solicitó información a instituciones militares y estatales vinculadas con los casos, sin recibir respuestas. El trabajo también refiere denuncias de familias que mencionaron silencio institucional, explicaciones incompletas, presiones e impedimentos para acceder a documentos o reclamar nuevas investigaciones.
Al menos 23 jóvenes murieron mientras cumplían el Servicio fuera de su provincia natal. La Habana concentró 12 de esos casos. El traslado a otras regiones dificultó, según los testimonios recogidos, el contacto frecuente de las familias con los reclutas y el conocimiento sobre sus condiciones de vida.
La investigación también registró tragedias colectivas, como el incendio de la Base de Supertanqueros de Matanzas en 2022, donde murieron cuatro reclutas, y las explosiones en un almacén militar de Melones, Holguín, en 2025, que dejaron nueve fallecidos incluidos en la base de datos.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD