Yandiel, Jurado Lastre murió de un disparo en una unidad del Estado Mayor de Manzanillo, Granma, después de que otro recluta abandonara armado su puesto de guardia. Su madre, Mariela Lastre Berto, responsabilizó a las Fuerzas Armadas Revolucionarias por la falta de supervisión que, según denunció, dejó a ambos jóvenes expuestos a una situación de riesgo.
Al menos 97 jóvenes murieron o desaparecieron en circunstancias no esclarecidas durante el servicio militar cubano entre 2001 y el primer semestre de 2026, de acuerdo con un informe publicado en julio por el Observatorio Cubano de Auditoría Ciudadana. Radio Martí identificó al fallecido como Jandiel Jurado, mientras que ADN Cuba lo nombró como Yandiel Jurado Lastre.
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Lastre Berto afirmó que su hijo tenía 19 años y que el recluta que accionó el arma tenía entre 16 y 17. Según su relato, el otro joven se acercó con su arma reglamentaria tras dejar la posta, Yandiel le pidió que no le apuntara y recibió el disparo.
La madre sostuvo que ningún superior vigilaba a los jóvenes en el momento del hecho. Durante el velorio, les preguntó a los jefes de la unidad quién estaba a cargo de guiarlos: “Ese es un lugar superpeligroso y ninguno me supo dar esa respuesta”.
El joven que disparó fue detenido por las autoridades militares y luego habría intentado quitarse la vida tras sufrir una crisis nerviosa, según la información que Lastre Berto ofreció a Martí Noticias. ADN Cuba señaló que esa versión coincidió con datos que el medio había recibido previamente sobre el caso.
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Guardias sin supervisión y denuncias de favoritismo
La madre atribuyó la muerte a una organización de guardias que mantenía a reclutas sin supervisión, con turnos de 24 horas y condiciones que describió como precarias. “Mi hijo tenía diecinueve años, que nunca en su vida había cogido un arma. ¿Por qué no había un jefe allí que supervisara la guardia?”, cuestionó.
La mujer afirmó que una rotación adecuada y la presencia de un responsable habrían evitado el hecho. “Si allí llega a haber un jefe que supervise guardia, rotación, eso no ocurre”, dijo sobre la unidad militar de Manzanillo.
Lastre Berto también denunció que la dependencia tenía una plantilla de 85 jóvenes, pero que solo 25 realizaban labores de posta. Aseguró que las guardias recaían sobre quienes permanecían en el lugar, mientras otros reclutas recibían permisos para regresar a sus casas.
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Según su denuncia, algunos jóvenes eran favorecidos por la situación económica o los vínculos de sus familias con oficiales. Como ejemplo, afirmó que una persona llevaba cuatro pipas de agua mensuales a la unidad y que su hijo no cumplía el servicio militar: “Los que tienen dinero allí son los niños que acomodan”.
La madre añadió que su hijo padeció problemas de alimentación, falta de iluminación en zonas consideradas críticas y malos tratos de parte de los mandos. Antes de su incorporación, intentó impedirla mediante informes médicos y el pago de una multa de 7,000 pesos, pero enfrentó citaciones y otras dificultades hasta que el joven fue destinado a la unidad de Granma.
El servicio obligatorio y el pedido de justicia
La legislación cubana establece que los hombres deben cumplir el Servicio Militar. El Decreto-Ley 224, publicado en 2001, dispone que todos los ciudadanos cubanos varones están obligados a realizarlo y deben inscribirse en el registro militar durante el año en que cumplen 16 años.
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El caso se incorporó a una serie de muertes de jóvenes durante ese período, incluidas muertes por armas de fuego y suicidios. Una base de datos de CubaNet registraba hasta 2023 al menos 31 muertes de reclutas, 10 de ellas por suicidio con el arma reglamentaria.
Lastre Berto pidió a otras familias que retiren a sus hijos de las unidades militares y cuestionó la obligatoriedad del servicio. “Los niños no van a pasar el Servicio Militar, van de carne de cañón. Los jefes se van a sus casas a dormir y los dejan solos”, afirmó.
También reclamó sanciones para los responsables de la unidad donde murió su hijo. “Nada me va a devolver a mi hijo, pero pido justicia por los que quedan allí”, expresó.
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La madre aseguró que les prometió a los restos de Yandiel que continuaría denunciando lo sucedido: “Los niños de Cuba deben ser libres, estudiar y formarse en sus hogares”. Hasta ahora, los mandos militares de Granma no han divulgado una explicación oficial detallada sobre el disparo ni sobre las medidas adoptadas contra los responsables de la supervisión.
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