“En Cuba es ilegal pescar”, a través de un video de la creadora de contenido Yeneisy Canta abrió una discusión en redes sociales luego de que afirmara que el régimen mantiene amplias restricciones a las actividades más básicas de la isla como pescar. Su explicación, sin embargo, apunta a un sistema de permisos, zonas y métodos de captura que regula de forma estricta la actividad pesquera en la isla.
En su narración, la joven mostró varios pescados que, según dijo, compró aproximadamente $10 a un pescador de la zona. “Aquí hay pargos y cuberetas”, comentó. También vinculó el consumo de pescado con la vida en las zonas costeras: “Cubano que vive en la costa por sí tiene que comer pescado frito un fin de semana por lo menos”.
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El relato expone una diferencia que suele aparecer en los comentarios de cubanos residentes en ciudades y de quienes viven cerca del mar. Para unos, conseguir pescado fresco puede resultar poco frecuente o costoso; para otros, la cercanía con pescadores autorizados permite acceder al producto. “A mí me superencanta el pescado frito”, afirmó la creadora, quien presentó esa compra como una oportunidad poco habitual.
La frase inicial del video requiere una precisión. La legislación vigente en Cuba establece que la pesca necesita autorización, aunque contempla una excepción: las personas pueden pescar libremente desde la costa o la orilla natural con vara, carrete, cordel y anzuelo, siempre que no utilicen embarcaciones ni se encuentren en zonas restringidas o embalses de interés estatal.
Las licencias dependen de la modalidad de pesca
La Ley de Pesca cubana distingue entre pesca comercial, deportiva, recreativa y de investigación. La actividad comercial, que busca obtener ingresos, requiere licencia. También existen licencias para pesca recreativa desde embarcaciones y en determinados embalses.
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La pesca submarina forma parte de la categoría recreativa, no de la comercial. El reglamento permite esa práctica únicamente los sábados, domingos y días feriados, en áreas marítimas autorizadas, mediante buceo a pulmón libre y con equipos definidos por la norma. La licencia es personal e intransferible.
La creadora de contenido señaló que una persona que practique pesca submarina fuera de los días permitidos puede recibir una multa y perder sus implementos. El reglamento contempla sanciones por infracciones al régimen pesquero, entre ellas la suspensión o cancelación de licencias y el decomiso de las capturas, artes de pesca, embarcaciones u otros medios usados en la falta.
Las restricciones también alcanzan los métodos de captura. Para la pesca recreativa están prohibidas redes, palangres, nasas, chinchorros y otros equipos de captura masiva. Las autoridades cubanas justifican estas medidas bajo criterios de conservación, uso sostenible de los recursos y protección de los ecosistemas.
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Las infracciones pesqueras más graves en Cuba pueden ser sancionadas con multas de 5.000 pesos cubanos por cada violación. Esa penalidad se aplica, entre otros casos, a la pesca sin licencia o con autorización vencida; la captura, transporte o venta de especies protegidas, amenazadas o reservadas para la pesca estatal; el incumplimiento de vedas; la recolección de huevos de tortuga; y el uso de explosivos o sustancias químicas. La autoridad también puede decomisar la captura, los aparejos e incluso la embarcación utilizada, además de suspender o cancelar la licencia; en caso de reincidencia dentro del mismo año, la multa se duplica.
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