Agregar Infobae enGoogle

¿Cómo operó la seguridad cubana dentro de los Juegos Centroamericanos y del Caribe en Santo Domingo?

La revisión de accesos en Santo Domingo permitió cotejar credenciales con la base de datos del torneo e identificar a ciudadanos de la isla sin autorización, algunos de los cuales fueron retirados de las instalaciones

Agentes de la seguridad cubana se infiltraron en recintos de los Juegos Centroamericanos y del Caribe en Santo Domingo para vigilar a deportistas e impedir deserciones.. (Imagen de cortesía)

Agentes de la seguridad cubana se infiltraron en recintos de los Juegos Centroamericanos y del Caribe en Santo Domingo para vigilar a deportistas de su delegación e impedir deserciones, en una operación detectada por organismos dominicanos y que cobró relieve porque al cierre del certamen al menos cinco atletas de la isla habían abandonado al equipo oficial, según una investigación de Diario Libre.

La revisión de accesos se produjo en un evento que reunió a poco más de 7,000 atletas y otros 3,000 técnicos y miembros de delegaciones. En ese control, las autoridades cotejaron acreditaciones con la base de datos del torneo e identificaron a ciudadanos cubanos que no estaban autorizados para cumplir esas funciones en el país.

La publicación estableció que varios de los involucrados fueron retirados de las instalaciones, aunque no pudo precisar si estuvieron detenidos o si fueron sometidos a la justicia dominicana. Los esfuerzos de vigilancia se intensificaron durante la primera parte de la competencia, cuando todavía solo se habían registrado dos abandonos de la delegación cubana.

PUBLICIDAD

Militares dominicanos detectaron a los infiltrados dentro de una sede deportiva

Uno de los episodios que activó las alarmas ocurrió durante una competencia bajo techo en el Parque del Este. Militares dominicanos detectaron dentro del recinto a agentes cubanos que perseguían a deportistas de su propia delegación que intentaban separarse del grupo.

Las autoridades dominicanas revisaron accesos y detectaron a ciudadanos cubanos sin acreditación válida entre más de 7.000 atletas y 3.000 técnicos y miembros de delegaciones. (Imagen de cortesía)

La seguridad de la sede cerró temporalmente todas las puertas e inició la identificación de las personas presentes, desde espectadores que habían ingresado con boletas hasta personal con acceso autorizado. Ese procedimiento permitió ubicar a los ciudadanos cubanos que no figuraban con acreditación válida para esas tareas.

La investigación de Diario Libre también determinó que algunos agentes llegaron a entrar en instalaciones deportivas con uniformes de atletas de otros países. Esa maniobra les permitía acercarse a los deportistas que seguían sin despertar sospechas inmediatas.

PUBLICIDAD

Ese mismo día hubo otro episodio en un estadio al aire libre con un patrón similar. La repetición de los hechos confirmó las sospechas de los organismos dominicanos y derivó en la adopción de un protocolo especial de seguridad ante lo que fue considerado una injerencia.

Cinco atletas cubanos abandonaron la delegación durante el certamen

La respuesta central al episodio fue esta: en Santo Domingo se informó del abandono de cinco deportistas cubanos durante los Juegos. El primero fue Moisés David Torres Puig, portero del equipo de hockey sobre césped, que dejó la delegación el 24 de julio, el mismo día de la inauguración del torneo regional.

Cuatro días después salió del grupo la remera Leah Daniella Almeida. Más tarde lo hicieron Yasmani Evelio Álvarez Peraza, de softbol, y los esgrimistas Hershey Daniela de la Cruz y Adán Isbel Núñez Pina.

La investigación de Diario Libre señaló que algunos infiltrados ingresaron en instalaciones deportivas con uniformes de atletas de otros países para acercarse a deportistas cubanos. (Imagen de cortesía)

El fenómeno no es nuevo en el deporte cubano. Durante años se repitieron abandonos en disciplinas como béisbol, atletismo, lucha y remo, en un sistema en el que las delegaciones viajaban bajo controles estrictos y quienes no regresaban eran tratados por las autoridades como desertores.

Esa política se flexibilizó parcialmente en años recientes. Cuba permitió integrar a su selección del Clásico Mundial de Béisbol de 2023 a jugadores que antes habían dejado la isla, un cambio respecto de la posición histórica frente a esos deportistas.

Los incidentes coincidieron con tensiones diplomáticas y con la crisis en Cuba

Los hechos en los Juegos adquirieron mayor peso después de que el Gobierno dominicano informara el jueves pasado que concedió un plazo de siete días para abandonar el país a nueve integrantes de la misión diplomática cubana y sus familiares. Hasta ahora, las autoridades dominicanas no explicaron públicamente las razones de esa medida, y el Ministerio de Relaciones Exteriores no respondió a una solicitud de reacción del diario.

El aumento de las salidas de atletas coincide con una ola migratoria más amplia y con el deterioro de las condiciones económicas y sociales en Cuba. La isla atraviesa en 2026 una de las crisis más graves de las últimas décadas, con escasez de combustible y alimentos, dificultades de transporte y apagones prolongados.

La situación energética se agravó este año por la reducción de suministros externos de petróleo y por el endurecimiento de las sanciones de Estados Unidos. El Gobierno cubano atribuye buena parte de la crisis al embargo, mientras Washington responsabiliza al modelo económico de la isla.

Para muchos jóvenes cubanos, entre ellos profesionales y deportistas, emigrar se convirtió en una alternativa ante la falta de perspectivas económicas. Esa situación ayuda a explicar por qué giras, concentraciones y competencias internacionales siguen siendo oportunidades para salir del país y por qué impedir esas partidas se volvió un asunto especialmente sensible para las autoridades cubanas. El episodio de Santo Domingo estuvo precedido por otro de mayor dimensión: la deserción de más atletas en Canadá.

PUBLICIDAD