Una violenta madrugada del pasado 1 de noviembre, marcada por balaceras en cuatro provincias, elevó a 10 las personas asesinadas durante las primeras 48 horas del mes en Costa Rica. Con estos hechos, el país acumuló 706 víctimas de homicidio en lo que va de 2026, de acuerdo con los registros del Organismo de Investigación Judicial (OIJ).
Esa seguidilla violenta comenzó pasada la medianoche en la localidad de Bella Vista de El Roble, en Puntarenas. En ese sitio, un joven de 21 años de apellido Lobo se encontraba dentro de un bar cuando sostuvo un altercado verbal con otros clientes; en medio de la disputa, uno de los hombres sacó una pistola, le disparó y le provocó la muerte en el lugar.
PUBLICIDAD
Este suceso, sumado a los otros ataques del fin de semana, impulsó un repunte inmediato en el arranque del mes: los diez asesinatos computados en apenas dos jornadas superan a los siete reportados en el mismo lapso del año previo.
Pese a ese incremento reciente, la estadística acumulada del país muestra una tendencia general a la baja. La cifra de 706 homicidios en lo que va del año refleja una disminución de 39 muertes violentas frente al mismo corte temporal de 2025, cuando la policía judicial contabilizaba 745 casos, lo que equivale a un descenso del 5.2%.
Ese comportamiento interanual responde a las fluctuaciones registradas a lo largo de 2026. Agosto se posicionó como el mes más mortífero al acumular 90 víctimas mortales, seguido por setiembre con 82 y mayo con 78.
PUBLICIDAD
Por su parte, octubre cerró con 69 casos, lo que significó un descenso frente a los 80 crímenes registrados durante ese mismo mes en 2025.Limón supera a la capital y concentra la mayor cifra de homicidios
Las armas de fuego y los adultos jóvenes concentran el impacto de la violencia
La información recopilada por el OIJ confirma que los revólveres y pistolas continúan como el mecanismo principal empleado en los ataques. De las 706 personas asesinadas este año, 567 murieron a causa de impactos de arma de fuego. Otras 73 víctimas perecieron por el uso de artefactos distintos y 66 perdieron la vida por heridas causadas con armas blancas.
El desglose por sexo indica que 638 de las víctimas mortales corresponden a hombres y 64 a mujeres, mientras que cuatro registros permanecen clasificados de forma indeterminada. Además, los datos oficiales señalan que 56 personas murieron en condición de víctimas colaterales, al quedar atrapadas en medio de balaceras o ataques dirigidos contra terceros.
PUBLICIDAD
La franja poblacional más golpeada comprende a personas de entre 18 y 29 años, con un acumulado de 263 asesinatos, seguida por el grupo de 30 a 39 años, que reúne 198 muertes violentas. El informe policial incluye también 38 menores de entre 12 y 17 años, tres niños menores de 12 años y tres bebés menores de un año que perdieron la vida en incidentes violentos.
Las venganzas y los ajustes de cuentas personales o entre bandas representan el motivo detrás de 477 de los homicidios atendidos por las autoridades en 2026. A su vez, los expedientes donde la causa todavía figura pendiente de determinar registraron un salto, al pasar de 15 casos en 2025 a 89 en el presente año.
Otros móviles contemplados en los balances judiciales abarcan 69 homicidios derivados de riñas callejeras o disputas interpersonales, 34 ocurridos durante la ejecución de otros delitos, 18 ligados a violencia intrafamiliar y 17 muertes producidas mientras se repelía una agresión criminal.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD