Los adolescentes mayores y jóvenes se encuentran entre las personas que más consumen drogas sintéticas en Costa Rica, según Mario Sánchez, investigador de la Sección Especializada Antidrogas del Organismo de Investigación Judicial (OIJ).
El funcionario indicó que el consumo puede ser voluntario o producirse sin que la persona lo advierta, cuando alguien incorpora una sustancia de manera discreta en una bebida.
PUBLICIDAD
El comportamiento de ese consumo coincide con un aumento en los hallazgos forenses. Entre 2017 y 2022, las muestras positivas de nuevas sustancias psicoactivas (NSP) analizadas por el OIJ y el Departamento de Ciencias Forenses (DCF) pasaron de 8.3% a 41.7%.
Los decomisos también muestran la presencia de distintas drogas sintéticas en el país. Entre 2021 y 2025, las sustancias con más incautaciones fueron éxtasis, ketamina, fentanilo, LSD, tusi y metanfetamina, de acuerdo con datos del Instituto Costarricense sobre Drogas (ICD).
OIJ reporta aumento de drogas sintéticas en investigaciones
Sánchez indicó, en un video institucional del OIJ, que la venta y el consumo de drogas sintéticas, o de nueva generación, no alcanzan en Costa Rica las dimensiones que tienen en otros países.
PUBLICIDAD
Sin embargo, sostuvo que los decomisos, los análisis de laboratorio y las investigaciones reflejan un aumento.
El investigador señaló que durante los operativos y las pesquisas es más frecuente encontrar dosis de distintas sustancias. También relacionó ese escenario con los indicios que ingresan al Departamento de Ciencias Forenses para su análisis.
Ronald Castro, perito judicial de la Sección de Sustancias Controladas del OIJ, mencionó decomisos de grandes cantidades de pastillas de metanfetamina y de cristales de MDMA, conocida como éxtasis.
PUBLICIDAD
Castro indicó que estas drogas pueden tener un valor económico más elevado que otras sustancias que se comercializan en las calles.
Tusi, MDMA y ketamina: las mezclas bajo análisis
El perito explicó que el MDMA puede presentarse en tabletas, cristales o polvo. La ketamina puede encontrarse en frascos líquidos, ampollas o polvo.
Castro afirmó que la recepción de mezclas de ambas sustancias se ha vuelto más frecuente. Esas combinaciones son conocidas en la calle como tusi.
PUBLICIDAD
El tusi suele venderse como polvo rosa. Según el funcionario, esa presentación puede obtenerse mediante el uso de colorantes, que dan al producto un aspecto visual particular.
El color rosa no permite establecer por sí solo la composición de la mezcla. Castro indicó que el tusi puede contener ketamina y MDMA y que algunas muestras también incluyen cocaína.
El perito señaló que la composición puede cambiar aun cuando el producto final mantenga una apariencia similar.
La incertidumbre sobre pureza y dosis de las mezclas
Marielos Sancho, perito judicial de la Sección de Toxicología del OIJ, indicó que una dificultad de estas mezclas es que las personas consumidoras no conocen su pureza.
PUBLICIDAD
La especialista explicó que quienes las fabrican pueden incorporar adulterantes para aumentar la cantidad de droga disponible y obtener más dinero por su comercialización.
Sancho añadió que esos adulterantes también pueden ser tóxicos. Por ello, los efectos no dependen solo de la droga adquirida, sino de los componentes añadidos y de la respuesta de cada organismo.
La perito explicó que algunas personas metabolizan y eliminan las sustancias con mayor rapidez. Otras pueden tener daños en el hígado u otras condiciones que dificulten ese proceso y aumenten los efectos.
PUBLICIDAD
Sancho señaló que no todas las personas reaccionan de la misma manera ante una dosis determinada. “Incluso hay personas que con una muy baja dosis se mueren”, afirmó.
La experta indicó que una reacción adversa puede causar la muerte en el mismo lugar donde se produjo el consumo.
Laboratorios clandestinos que pasan por viviendas comunes
Sánchez afirmó que, según los especialistas consultados para el video institucional, una parte de las drogas sintéticas circula desde el norte hacia el sur del continente.
PUBLICIDAD
No obstante, el investigador indicó que en Costa Rica también se han encontrado laboratorios clandestinos en los que se fabrican estas sustancias.
Castro explicó que algunos de esos sitios pueden funcionar dentro de viviendas, incluso en casas lujosas. Según dijo, quienes elaboran las drogas cuentan con los insumos necesarios para la producción.
El perito sostuvo que estas actividades pueden pasar inadvertidas porque los inmuebles parecen viviendas comunes desde el exterior y no siempre presentan movimientos que llamen la atención de las autoridades.
Castro añadió que una sustancia vendida como tusi puede ser de baja calidad o contener componentes con alto potencial adictivo, aunque conserve el aspecto de polvo rosa.
Alertan sobre reacciones tras consumir marihuana
Luis Sandí, psiquiatra del Instituto sobre Alcoholismo y Farmacodependencia (IAFA), manifestó preocupación por la posible adulteración de drogas tradicionales, como marihuana y cocaína, con sustancias sintéticas.
El médico mencionó cuadros de psicosis, ataques de pánico, crisis de angustia, agitación que no se puede controlar, crisis hipertensivas y paros cardiorrespiratorios.
“Estamos observando algo que no veíamos antes: psicosis por marihuana, que es muy frecuente ahora”, afirmó Sandí.
El psiquiatra señaló que algunas de estas reacciones se presentan en personas con consumo habitual de marihuana que no habían tenido previamente episodios de desesperación, psicosis o pérdida de control de la conducta.
Según Sandí, esos cambios pueden estar relacionados con la contaminación de la droga consumida con otras sustancias.
El riesgo de drogas añadidas a bebidas
Sánchez indicó que el consumo puede ocurrir sin conocimiento de la persona cuando alguien añade una droga de forma discreta a una bebida.
Castro explicó que el MDMA, también conocido como éxtasis, puede diluirse en tragos. Según el perito, esta práctica puede ocurrir en bares u otros espacios donde se comparten bebidas.
El funcionario afirmó que el consumo de estas sustancias puede provocar depresión del sistema nervioso central, somnolencia o sueño profundo.
Castro indicó que una bebida transparente o semitransparente podría mostrar un pequeño residuo de polvo si fue alterada. Sin embargo, aclaró que ese indicio no siempre aparece, porque algunos excipientes son solubles.
Sandí recomendó no tomar bebidas en lugares públicos si la persona no abrió la botella o no observó cómo se sirvió.
El psiquiatra indicó que una bebida puede contener ketamina, benzodiacepinas u opioides. “Le ponen ketamina en el trago o le ponen benzodiacepinas o le ponen un opioide y es capaz de provocar una sedación y usted se despierta dos días después y no sabe qué pasó”, afirmó.
Factores familiares y escolares que menciona el IAFA
Sandí indicó que el consumo de drogas puede relacionarse con situaciones que comienzan durante la niñez y adolescencia.
Entre los factores citados por el psiquiatra están la convivencia con padres consumidores, el abandono, la violencia intrafamiliar, el abuso sexual y la negligencia.
El especialista también mencionó el fracaso académico, la repitencia y la salida del colegio. A esos factores sumó problemas de atención, concentración, hiperactividad, regulación de la conducta, impulsividad e irritabilidad.
Según Sandí, la combinación de esas condiciones familiares, escolares y personales puede aumentar la vulnerabilidad de niños y adolescentes frente al consumo de drogas.
Castro recomendó a madres, padres y personas encargadas acompañar las actividades de sus hijos, conocer los espacios donde se desenvuelven y prestar atención a las amistades con las que se relacionan.
Sánchez pidió a la población brindar información confidencial sobre personas que se dedican a la venta de drogas.
“Muchas veces estos casos se convierten en un delito como el homicidio, ya que la persona que la consumió no tolera la droga, o bien la dosis es sumamente alta”, afirmó Castro.
PUBLICIDAD