El consumo de atún en Costa Rica mantiene un peso clave dentro de la alimentación de los hogares, con un gasto que supera los ¢5.800 millones mensuales, una cifra que se intensifica durante la Semana Santa debido a las tradiciones culinarias del país.
Datos de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH 2024), elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Censos, revelan que las familias costarricenses destinan en conjunto alrededor de ¢5.845 millones cada mes a la compra de atún en conserva en sus distintas presentaciones.
Este comportamiento responde a factores como la versatilidad del producto, su accesibilidad económica y su valor nutricional, lo que lo convierte en una de las principales fuentes de proteína dentro de la dieta nacional. De hecho, distintos análisis de mercado ubican a Costa Rica como el mayor consumidor de atún en Centroamérica, consolidando su relevancia en los hábitos alimenticios del país.
Un consumo que crece en Semana Santa
El impacto del atún en la mesa de los costarricenses se vuelve aún más evidente durante la Semana Santa, una época marcada por la tradición de sustituir carnes rojas por pescado y productos derivados del mar.
Juan Carlos Sandoval, gerente general de La Maquila Lama, explicó que este periodo representa uno de los momentos de mayor demanda para el sector.
“La Semana Mayor nos recuerda el valor de nuestras tradiciones culinarias. El atún es parte de esa herencia gastronómica que se mantiene viva en la mesa de los costarricenses, y en esta época vemos un incremento significativo en su consumo”, afirmó.
Aunque la encuesta del INEC no desagrega el consumo por fechas específicas, su diseño anual, que abarca de febrero de 2024 a enero de 2025, permite identificar patrones estacionales como el aumento en la demanda durante estas fechas.
Estudios del sector comercial coinciden en que, en Semana Santa, el consumo de atún se incrementa de forma considerable, en línea con las prácticas culturales y religiosas que influyen en la dieta de miles de familias.
Preferencias de consumo en los hogares
Dentro de las distintas presentaciones disponibles en el mercado, el atún en aceite lidera ampliamente las preferencias de los consumidores.
Según los datos de la ENIGH, este producto está presente en aproximadamente 403,660 hogares, generando un gasto mensual cercano a ¢4,030 millones. Le sigue el atún con vegetales, consumido en unos 168,407 hogares, con un gasto de ¢1,278 millones mensuales.
Por su parte, el atún en agua o light alcanza alrededor de 44.612 hogares, con un gasto estimado de ¢537 millones al mes.
Estas cifras reflejan no solo el alto nivel de penetración del producto en los hogares costarricenses, sino también la diversidad de opciones disponibles para distintos gustos y necesidades alimentarias.
Compras anticipadas y comportamiento del consumidor
A diferencia de otros productos frescos, el atún, al ser un alimento no perecedero, presenta un patrón de compra particular durante la Semana Santa.
Los hogares suelen anticipar sus compras en las semanas previas, previendo una mayor demanda y posibles variaciones en los precios. Este comportamiento responde tanto a la planificación de las comidas como a la intención de evitar incrementos en el costo del producto.
Desde el sector comercial se reconoce que, como ocurre en otras temporadas de alta demanda, pueden presentarse variaciones de precios en algunos puntos de venta.
Una canasta tradicional que también crece
El aumento en el consumo durante Semana Santa no se limita únicamente al atún. Otros productos tradicionales de la cocina costarricense también registran incrementos importantes en esta época.
Entre ellos destacan el palmito, el arroz y el azúcar, ingredientes fundamentales en preparaciones típicas como el arroz con atún, el arroz con palmito y postres como el arroz con leche.
En el caso del palmito, por ejemplo, el sector comercial reporta que su consumo puede llegar a duplicarse durante la temporada, impulsado por su uso en recetas características de la época.
Recomendaciones al consumidor
Ante el aumento estacional en la demanda, las autoridades y el sector privado hacen un llamado a los consumidores a tomar decisiones informadas al momento de realizar sus compras.
En ese sentido, se recomienda seguir las orientaciones del Ministerio de Economía Industria y Comercio, que incluyen comparar precios, revisar la calidad de los productos y planificar las compras con anticipación.
Estas prácticas no solo permiten optimizar el gasto familiar, sino también enfrentar de mejor manera las variaciones de precios que pueden surgir en temporadas de alta demanda.