La Embajada de China en Costa Rica rechazó las acusaciones realizadas por autoridades costarricenses que vinculan a un grupo de origen chino con un reciente ataque informático contra sistemas del Instituto Costarricense de Electricidad(ICE). En un pronunciamiento oficial, la representación diplomática calificó los señalamientos como “infundados” y expresó su “profunda sorpresa y decepción” ante las declaraciones realizadas por algunos funcionarios del gobierno.
La reacción se produce luego de que autoridades del Ministerio de Ciencia, Innovación, Tecnología y Telecomunicaciones de Costa Rica (MICITT) y del propio ICE confirmaran que un grupo de ciberdelincuentes logró infiltrarse en sistemas informáticos de la institución estatal y extraer información de correos electrónicos internos. Según el gobierno costarricense, el incidente fue atribuido preliminarmente a un actor de amenaza con posible origen en China, especializado en actividades de ciberespionaje.
De acuerdo con las autoridades, los hackers lograron sustraer cerca de nueve gigabytes de información de cuentas de correo electrónico y correspondencia administrativa dentro de la institución, tras detectar movimientos sospechosos dentro de la red informática desde finales de enero.
La alerta sobre la intrusión fue emitida inicialmente por la empresa de ciberseguridad Mandiant, perteneciente al grupo Google, que notificó al equipo de respuesta ante incidentes del MICITT sobre una brecha de seguridad en la infraestructura tecnológica del ICE.
En ese contexto, la Embajada china reaccionó públicamente a las declaraciones de autoridades costarricenses. En su comunicado, el portavoz de la misión diplomática aseguró que China rechaza categóricamente cualquier insinuación de responsabilidad en el incidente.
“La parte china expresa su profunda sorpresa y decepción ante las infundadas acusaciones formuladas por ciertos funcionarios costarricenses, y rechaza categóricamente dichas afirmaciones”, indicó el portavoz.
La embajada también afirmó que el Gobierno chino mantiene una postura firme contra la ciberdelincuencia y asegura colaborar con otros países cuando se investigan este tipo de delitos.
“El Gobierno chino se opone firmemente y lucha contra todo tipo de ciberataques, y siempre trata de manera responsable y responde con rapidez a las solicitudes de asistencia de gobiernos extranjeros en materia de ciberdelincuencia”, señaló el comunicado.
Sin embargo, la representación diplomática indicó que, hasta el momento, no ha recibido ninguna solicitud formal de cooperación por parte del gobierno costarricense relacionada con el incidente.
“Cabe subrayar que China no tiene ningún interés en los datos de Costa Rica”, afirmó el portavoz.
Además, el comunicado señaló que la comunidad internacional conoce qué países realizan operaciones de espionaje digital a gran escala, aunque sin mencionar directamente a ninguna nación.
“China ha desarrollado las relaciones entre ambos países y ha impulsado la cooperación pragmática con la máxima sinceridad”, señaló el portavoz.
En esa línea, el comunicado afirmó que ciertas personas estarían promoviendo acusaciones sin pruebas con el objetivo de perjudicar la imagen del país asiático.
“Hemos notado que recientemente ciertas personas, motivadas por intenciones deliberadas, han difundido calumnias sin fundamentos contra China, con el fin de dañar su imagen y socavar las relaciones bilaterales”, indicó la embajada.
La representación diplomática también hizo un llamado a la ciudadanía costarricense a mantenerse alerta ante lo que considera intentos de desinformación.
Finalmente, el comunicado concluye con una advertencia sobre las consecuencias de deteriorar los vínculos diplomáticos entre ambos países.
“Sacrificar las relaciones entre China y Costa Rica para complacer a otros países no logra ganar el respeto de nadie”, señaló la embajada.
Mientras tanto, el gobierno de Costa Rica continúa investigando el incidente informático. El ICE presentó una denuncia ante el Ministerio Público para que se determine si el caso constituye un delito de espionaje informático y para identificar a los responsables del ataque.
Las autoridades también trabajan en un análisis forense digital para establecer con mayor precisión el alcance de la intrusión, el origen del ataque y la naturaleza de la información comprometida, mientras aseguran que los servicios críticos de electricidad y telecomunicaciones del país no se vieron afectados.
El caso vuelve a poner en el centro del debate la seguridad digital del Estado costarricense, un tema que ha ganado relevancia en los últimos años tras varios incidentes cibernéticos contra instituciones públicas y la creciente preocupación global por el espionaje informático y la protección de infraestructuras críticas.