La muerte de Nemesio Oseguera, “El Mencho”, identificado como líder del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), podría generar una recomposición interna de la estructura criminal en México, pero no tendría un impacto significativo en la dinámica del narcotráfico costarricense, según afirmó Michael Soto, director ascenso interino del Organismo de Investigación Judicial (OIJ).
Soto explicó que este tipo de organizaciones transnacionales no desaparecen con la caída o muerte de sus cabecillas, sino que tienden a mutar, transformarse o reconfigurar sus liderazgos.
“No es la primera vez que ocurre que un cabecilla de un grupo como este fallece o es privado de libertad y el grupo continúa operando”, señaló.
Precedentes en México
El jerarca recordó antecedentes como la detención de Joaquín “El Chapo” Guzmán y posteriormente de Ismael “El Mayo” Zambada, líderes históricos del Cártel de Sinaloa, casos en los que las estructuras criminales continuaron operando bajo nuevos liderazgos.
En el caso del CJNG, Soto indicó que podrían surgir figuras internas como alias “El Sapo”, “RR” o “El Jardinero”, quienes tendrían peso dentro de la organización. También recordó que “El Menchito”, considerado sucesor natural, fue detenido y condenado a cadena perpetua.
“El grupo podría cambiar, mutar o incluso operar bajo otro nombre, como ocurre en estos casos”, explicó.
Costa Rica: un punto estratégico
Sobre el impacto en el país, Soto fue enfático en que no prevé una disminución del narcotráfico ni un aumento inmediato de violencia asociado directamente a este hecho.
“Costa Rica, por su posición geográfica, sigue siendo un punto estratégico para cualquier estructura criminal”, afirmó.
El director del OIJ describió el rol del país dentro de la dinámica regional como un proveedor de servicios logísticos, recepción, almacenaje y distribución de droga, para estructuras transnacionales, lo que definió como un modelo de “outsourcing criminal”.
“Los locales van a seguir vendiendo ese servicio para cualquier grupo. No veo que el narcotráfico en la zona vaya a disminuir ni que vaya a afectar con violencia a Costa Rica por este hecho específico”, señaló.
Influencia mexicana en el país
Soto indicó que, aunque históricamente ha existido influencia económica de cárteles mexicanos en territorio nacional, en los últimos años la dinámica cambió.
Según el jerarca, no se ha logrado establecer con precisión la presencia operativa directa de ciudadanos mexicanos vinculados a estos grupos en Costa Rica. En cambio, lo que se observa es que organizaciones locales ofrecen servicios a estructuras internacionales.
“Más allá de algunos grafitis en ciertas zonas, no se ha determinado presencia directa de sujetos mexicanos operando aquí, sino nacionales vendiendo servicios a estructuras transnacionales”, explicó.
Repercusiones concentradas en México
El director del OIJ considera que las principales consecuencias podrían darse en México, donde eventualmente podrían surgir disputas internas por el control del grupo o intentos de organizaciones rivales por tomar territorio.
“Probablemente en México la violencia pueda bajar un poco por este hecho en concreto, pero luego podrían generarse pugnas internas”, advirtió.
A nivel regional, sostuvo que el narcotráfico continuará operando bajo esquemas similares.
“Las consecuencias van a ser muy en México. El narcotráfico en toda la región latinoamericana va a seguir operando de la misma manera”, concluyó.