Costa Rica se prepara para convertirse en un gran escenario abierto a la diversidad y el pensamiento crítico con la llegada de la primera edición del Festival Iberoamérica Teatral (FITCR), que tendrá lugar del 10 al 19 de abril de 2026. Esta iniciativa del Ministerio de Cultura y Juventud no solo busca reunir la creación escénica de América Latina y Europa, sino también proyectar al país como epicentro de intercambio artístico, compromiso social y turismo cultural sostenible.
El FITCR ha surgido como un espacio orientado a la circulación de espectáculos, el desarrollo profesional de artistas y la creación de redes regionales. Entre las primeras acciones estratégicas, el festival incorporará talleres, conversatorios y clases magistrales, además de impulsar coproducciones que contribuyan a consolidar a Costa Rica como un referente escénico iberoamericano.
El festival contará con una programación diversa compuesta por más de diez agrupaciones internacionales y once nacionales. Compañías teatrales provenientes de Colombia, Argentina, Chile, Honduras, El Salvador, Perú, México, Uruguay y España, además de Costa Rica, conformarán una plataforma de intercambio y circulación artística sin precedentes en el país. Entre los espacios emblemáticos donde se desarrollarán las actividades destacan el Teatro Popular Melico Salazar, el Teatro Nacional, el Teatro de La Aduana Alberto Cañas, el Teatro 1887, el Teatro de la Danza y el Teatro La Villa en Desamparados. La elección de estos recintos apunta a descentralizar la experiencia teatral y ampliar el acceso del público a propuestas de alta calidad y diversidad.
La dirección artística del festival está a cargo de Laura Santamaría, quien sostiene que el FITCR representa una oportunidad para reunir miradas diversas y lenguajes contemporáneos: “El Festival Iberoamérica Teatral nace como un espacio de encuentro, diálogo y celebración de las artes escénicas, donde Costa Rica se abre al intercambio creativo con Iberoamérica y reafirma su compromiso con el teatro como un derecho cultural, un motor de reflexión y un territorio de construcción colectiva. Esta primera edición reúne miradas diversas, lenguajes contemporáneos y propuestas de alta calidad artística que dialogan con nuestro tiempo, nuestras preguntas y nuestras realidades”.
Esta vocación integradora también trasciende lo puramente artístico. El ministro Jorge Rodríguez Vives declaró: “El Festival Iberoamérica Teatral nace para volver a celebrar el teatro como lo que siempre ha sido: un acto profundamente humano, un espacio donde una sociedad se mira, se cuestiona y se imagina a sí misma. Para Costa Rica, este festival no es solo una programación artística; es una apuesta de política cultural que fortalece al sector escénico, forma públicos, genera redes iberoamericanas y proyecta al país como un punto de encuentro para la creación, la reflexión y el intercambio cultural. Levantar este festival es afirmar que creemos en el teatro como un derecho cultural y como una fuerza viva para la democracia, la sensibilidad y la cohesión social”.
El programa también rinde homenaje a figuras emblemáticas: esta edición inaugural tiene una dedicatoria especial a Lucho Barahona, dramaturgo y maestro, referente de la escena nacional. Rodríguez Vives ha subrayado el sentido de memoria y reconocimiento que atraviesa el festival: “Dedicar esta primera edición del Festival Iberoamérica Teatral a Lucho Barahona es un acto de gratitud y de memoria. Lucho entendió el teatro como un espacio de libertad, de pensamiento crítico y de profunda humanidad. Su voz, su cuerpo en escena y su compromiso ético con el oficio ayudaron a transformar el teatro costarricense y a formar generaciones enteras de artistas y espectadores. Este festival se levanta también desde su legado: el de un teatro vivo, honesto, incómodo cuando debía serlo y siempre necesario.”
En su estructura, el FITCR se define por su proyección de futuro. El festival fue concebido como un evento de realización anual que permita sostener en el tiempo los intercambios regionales, el fortalecimiento del ecosistema creativo y la proyección internacional del talento escénico. Con esta primera edición, Costa Rica reivindica al teatro como manifestación viva, eje de ciudadanía y pieza central en su democracia cultural.