El precio de la cerveza podría cambiar según su contenido de alcohol si el Congreso aprueba la Ley de Rescate Económico radicada por el Ministerio de Hacienda. La propuesta modifica el impuesto que paga esta bebida y combina una tarifa sobre su precio de venta con un cobro fijo por cada grado de alcohol.
El ajuste también genera inquietud entre los tenderos, pues el nuevo esquema podría trasladarse al consumidor y afectar las ventas de los pequeños comercios. El Gobierno calcula que la modificación permitiría obtener recursos adicionales para financiar el aseguramiento en salud.
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Actualmente, la cerveza paga un impuesto al consumo del 48%, calculado sobre el precio al que el productor vende el producto al detallista, sin incluir etiquetas ni envases.
La reforma reemplazaría ese modelo por un “impuesto a la producción” compuesto por dos partes: una tarifa del 10% sobre el precio de venta al público antes de impuestos y un valor fijo de $330 por cada grado de alcohol en una unidad de 330 centímetros cúbicos.
Así se calcularía el nuevo impuesto
Según estimaciones de Portafolio, con esa fórmula, una cerveza de 4 grados en una presentación de 330 centímetros cúbicos pagaría $1.320 por el componente fijo. Si tiene 5 grados, el cobro sería de $1.650. Para envases de otros tamaños, el valor se ajustaría proporcionalmente. Las cervezas sin alcohol no tendrían que pagar esta parte del tributo.
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El cobro fijo sería el mismo para dos productos con igual graduación, aunque tengan precios distintos. Por eso, el efecto sobre el valor final variaría entre marcas y dependería también del precio certificado por el Dane. El IVA de la cerveza seguiría en 19%, mientras que para los demás licores subiría del 5% al 19%.
Hacienda proyecta recaudar $7,1 billones adicionales con el cambio. El ajuste para las bebidas alcohólicas comenzaría en 2027 y, desde 2028, el componente fijo aumentaría cada año según la inflación más cuatro puntos porcentuales.
El Ministerio reconoce que la reforma tendría efectos sobre los precios. Según sus cálculos, la inflación podría aumentar hasta 0,6 puntos porcentuales en 2027, por los cambios en los impuestos al alcohol y al tabaco. La proyección supone que el costo tributario se traslada al consumidor, por lo que representa el impacto máximo estimado.
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Las advertencias por el impacto en las tiendas
La senadora del Centro Democrático María Clara Posada calculó que una cerveza promedio subiría entre 49% y 60%. De acuerdo con su estimación, pasaría de $2.400 a un precio de entre $3.571 y $3.841. La congresista aseguró que las tiendas de barrio venden el 92% de la cerveza y el 80% de las gaseosas. También afirmó que el 59% de las personas de estratos 1, 2 y 3 consume cerveza y la compra principalmente en tiendas informales.
Según las cuentas de Posada, los tenderos venden $48 billones al año entre cervezas y gaseosas. Con la reforma, esos ingresos caerían entre $12 billones y $15 billones. La senadora advirtió sobre las consecuencias para los negocios y sus trabajadores.
“La tributaria, como está planteada, podría dejar al borde de la quiebra a 450.000 tiendas de barrio y a 1,75 millones de empleos”, escribió. También sostuvo que los comerciantes tendrían que trasladar a los consumidores los costos de la facturación electrónica y la formalización. A su juicio, esto haría más atractivo comprar en supermercados de cadena, donde está asegurada la devolución del IVA.
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“Esto es un golpe letal no solo para el tendero sino para las familias enteras que viven de esos ingresos”, agregó Posada.
El Gobierno sostiene que los hogares de menores ingresos no resultarían perjudicados al considerar el conjunto de medidas. El proyecto admite que el aumento de los impuestos al alcohol y al cigarrillo tendría por sí solo un efecto negativo leve sobre la pobreza, pero asegura que sería compensado mediante EfectIVA.
Con ese mecanismo, 18,9 millones de colombianos dejarían de pagar IVA y otros 16,3 millones recibirían una devolución de hasta el 50%. La propuesta todavía debe ser debatida y aprobada por el Congreso. Por ahora, los cambios tributarios para la cerveza y las demás bebidas alcohólicas dependen del trámite legislativo.
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