La fuerza pública recuperó e incautó más de 818.000 galones de combustible durante sus primeros 30 días de operaciones, con una afectación económica millonaria para las redes vinculadas al robo de hidrocarburos, según el balance oficial de las autoridades.
La ofensiva desarrollada por la Fuerza de Tarea Conjunta Urano junto con la Policía Nacional dejó personas capturadas, elementos incautados y vehículos inmovilizados. Las autoridades buscan interrumpir las distintas etapas del negocio ilícito, desde la extracción clandestina hasta el transporte y la comercialización del combustible.
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El reporte operativo señala que las tropas y unidades policiales incautaron 644.800 galones de hidrocarburos y recuperaron otros 173.959 galones. La cifra representa uno de los principales resultados de la campaña, activada por orden del presidente de la República, Abelardo de la Espriella, para concentrar capacidades militares, policiales y de otras entidades estatales contra el apoderamiento ilícito de combustibles.
De acuerdo con la información entregada por el Comando General de las Fuerzas Militares de Colombia, la afectación económica contra las organizaciones involucradas superó los $2.783 millones. El informe no desglosa cuánto de ese valor corresponde al combustible recuperado, a los elementos incautados o a las pérdidas ocasionadas por la inutilización de la infraestructura clandestina.
Las operaciones han apuntado a las redes que intervienen en la extracción, el almacenamiento, el traslado y la distribución ilegal de hidrocarburos. La estrategia incluye labores de inteligencia, vigilancia sobre los corredores de transporte y acciones sobre los puntos donde se realizan conexiones no autorizadas a la infraestructura energética.
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Las autoridades inhabilitaron válvulas clandestinas
Uno de los objetivos de la Fuerza de Tarea Urano ha sido localizar y destruir los mecanismos que permiten la extracción ilegal del combustible. Durante los primeros 30 días de la campaña, las unidades inhabilitaron 67 válvulas ilícitas e incautaron 3.600 metros de manguera.
Estos elementos suelen ser empleados para desviar hidrocarburos desde los poliductos hacia lugares de almacenamiento o vehículos destinados al transporte ilegal. Las autoridades sostienen que la eliminación de estas conexiones busca impedir que el combustible sustraído llegue a las rutas de comercialización clandestina.
Las válvulas ilegales también suponen riesgos para la infraestructura de transporte de hidrocarburos. Las perforaciones o intervenciones no autorizadas pueden provocar fugas, derrames y afectaciones en el suministro, además de impactos ambientales en zonas rurales y cercanas a los corredores energéticos.
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El balance operativo también incluyó la incautación de 23 equipos celulares, dos armas cortas y siete municiones, elementos que quedaron a disposición de las autoridades competentes dentro de los procesos judiciales derivados de las capturas.
Capturas y vehículos inmovilizados
La campaña dejó la captura de 57 personas señaladas de participar en actividades relacionadas con el robo de hidrocarburos. El reporte no identifica a las estructuras a las que pertenecerían los detenidos ni precisa cuántas capturas ocurrieron en flagrancia o mediante órdenes judiciales.
Además, la fuerza pública inmovilizó 56 vehículos que, según las autoridades, eran usados para trasladar combustible obtenido de forma ilegal. La intervención sobre los medios de transporte busca cortar la movilidad de las redes y evitar que el producto llegue a depósitos, estaciones clandestinas o compradores finales.
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La Fuerza de Tarea Conjunta Urano fue creada para articular las capacidades de las Fuerzas Militares y la Policía Nacional frente a un delito que representa una fuente de financiación para grupos y organizaciones dedicadas a economías ilegales.
El despliegue continuará con operaciones coordinadas entre las unidades militares, la Policía Nacional y otras instituciones del Estado. La meta oficial es identificar y afectar todos los eslabones de la cadena, desde la conexión clandestina a los poliductos hasta la comercialización del combustible.
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