La influencer Yina Calderón volvió a copar los titulares del entretenimiento colombiano tras publicar una serie de videos desde las afueras del Complejo Carcelario y Penitenciario de Ibagué, conocido como Coiba Picaleña, donde permanece recluida Daneidy Barrera Rojas, la empresaria conocida como Epa Colombia.
En las imágenes, difundidas en las dos cuentas oficiales de la DJ y creadora de contenido huilense, se mostró la fachada del penal mientras ella lanzaba una pregunta directa: “¿En cuál de todas estas estará mi amiga?”. El mensaje cerró con una frase breve que resumió la intención de la publicación: “Aquí estoy, amiga”.
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La aparición de Calderón frente al centro penitenciario, ubicado en la capital del Tolima, generó de inmediato reacciones entre los seguidores de ambas figuras públicas. El video reinstaló en la conversación pública la situación judicial de Barrera Rojas, que desde hace meses atraviesa distintas etapas de reclusión.
No es la primera vez que la DJ expresa de manera pública su interés por el proceso de su amiga. En transmisiones en vivo previas, la creadora de contenido ya había manifestado su intención de mantenerse al tanto de la situación de Epa Colombia, con quien desarrolló una relación de amistad luego de años marcados por enfrentamientos y cruces de declaraciones en redes sociales.
Los intentos fallidos de visita y el distanciamiento
Hasta la hora de publicación de esta nota, Yina Calderón no dio más detalles sobre su visita o lo que habló con Daneidy Barrera. Lo cierto es que este acercamiento llega luego de un historial de obstáculos para concretar un encuentro presencial entre ambas.
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Según relató la propia Calderón en mayo de 2025, intentó visitar a Barrera cuando esta se encontraba recluida en la cárcel El Buen Pastor, en Bogotá. Pese a contar con una autorización inicial, recibió posteriormente una notificación oficial vía correo electrónico que le informaba que el permiso no procedía.
Dos meses más tarde, en julio de 2025, Calderón ofreció otra versión de los hechos durante una entrevista con el programa Buen Día, Colombia. Allí explicó que el distanciamiento también respondía a una decisión personal de Barrera, que atravesaba un momento emocional complejo y había optado por limitar las visitas a su núcleo familiar más cercano, integrado por su madre y su pareja, Karol Samantha. Calderón aseguró en ese momento que comprendía la decisión y que prefería no ejercer presión sobre su amiga.
El silencio entre ambas se prolongó durante varios meses, hasta que en septiembre de 2026 Calderón confirmó que había logrado establecer comunicación telefónica con Barrera tras casi dos años sin contacto directo. Esa conversación se produjo cuando la empresaria ya se encontraba recluida en Coiba Picaleña, lugar al que fue trasladada el 7 de agosto de 2026 desde la Escuela de Carabineros de Bogotá.
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La condena que mantiene a Epa Colombia privada de la libertad
Daneidy Barrera Rojas cumple una condena de 63 meses y 15 días de prisión, equivalentes a cinco años y dos meses, tras ser hallada responsable de los delitos de daño en bien ajeno agravado, perturbación del servicio público de transporte e instigación a delinquir con fines terroristas. Los hechos que originaron el proceso judicial ocurrieron en noviembre de 2019, cuando la influenciadora grabó y difundió videos en los que aparecía causando destrozos en una estación del sistema TransMilenio durante las jornadas de protesta social en Bogotá.
Las irregularidades que aceleraron su salida de la Escuela de Carabineros
El paso de Barrera por la Escuela de Carabineros de Bogotá, donde había sido reubicada en agosto de 2025 tras denunciar malos tratos en El Buen Pastor, estuvo marcado por una serie de cuestionamientos sobre presuntos privilegios durante su reclusión.
Según reportes conocidos en marzo de 2026, entre noviembre de 2025 y enero de 2026 le fueron confiscados cinco teléfonos celulares, además de equipos de sonido y un vehículo Mini Cooper morado dentro de las instalaciones, hechos que llevaron al Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) a abrir una investigación interna.
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A ese expediente se sumó, en julio de 2026, la denuncia de que la influenciadora se habría sometido a procedimientos estéticos dentro del centro de detención. Un informe policial consignó que el 2 de junio de ese año Barrera presentaba inflamación en los labios y pequeñas equimosis en el rostro, situación que ella negó en su momento.
La acumulación de estos señalamientos antecedió su reubicación: el 7 de agosto de 2026, coincidiendo con el inicio del gobierno de Abelardo de la Espriella, Barrera dejó la guarnición policial y fue trasladada al Complejo Carcelario y Penitenciario de Ibagué, donde continúa cumpliendo la sentencia impuesta por la justicia colombiana.
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