La concejal de Bogotá Diana Diago denunció que la Alcaldía Local de Kennedy suscribió un contrato por $184 millones para dictar seis clases de creole a 70 personas. La cabildante pidió explicaciones al alcalde Carlos Fernando Galán por los costos de la formación y por presuntas irregularidades en los archivos usados para comparar cotizaciones.
Según las pruebas de Diago, las dos cotizaciones de comparación aparecen creadas por el mismo autor a la medianoche del 23 y 24 de diciembre de 2025, aunque están fechadas el 3 de octubre.
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La concejal también señaló que la propuesta económica de la Organización de la Comunidad Raizal con Residencia Fuera del Archipiélago, Orfa, sería exactamente el mismo archivo que la estructura de costos de la Alcaldía.
El contrato 1238 de 2025 fue firmado con Orfa para impartir 24 horas de formación: seis clases de cuatro horas destinadas a dos grupos de 35 personas. El creole es la lengua de San Andrés y Providencia.
La concejal calculó que el valor del acuerdo equivale a un promedio de $7,7 millones por cada hora de clase. “Alcalde Galán, ¿por qué se gastaron 184 millones en Kennedy para dar 6 clases de creole, la lengua de San Andrés, en un contrato firmado el 31 de diciembre?”, cuestionó.
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Alimentación y cierre con la mayor parte de los gastos
El acuerdo contempla almuerzos de 70.000 pesos por persona y refrigerios de hasta 30.000 pesos, compuestos por una empanada, una bebida y un postre. También destinó 39,9 millones de pesos a una ceremonia de cierre de dos horas.
“Esto es el colmo: seis clases de cuatro horas para dos grupos de 35 personas, y el resto del dinero lo derrochan en almuerzos de 70 mil, onces de 30 mil, una ceremonia de dos horas de 40 millones de pesos”, señaló Diago.
La alimentación figura entre los rubros cuestionados porque el mismo contratista cotizó un almuerzo raizal por 41.667 pesos en otro contrato con la Alcaldía Local de Teusaquillo. La diferencia frente a los $70.000 contratados en Kennedy es de 28.333 pesos por almuerzo, lo que representa un presunto sobrecosto del 68%.
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Más de $ 102 millones fueron destinados al personal vinculado al proyecto. De ese monto, el coordinador recibe $ 24 millones, una cifra superior a la suma asignada a los dos profesores de creole.
Diago cuestionó que esos recursos no fueran destinados a oportunidades educativas para la población raizal. “¿Por qué no invertir los 184 millones en becas universitarias?”, planteó la concejal.
Los archivos de las cotizaciones bajo cuestionamiento
La cabildante preguntó por qué los archivos de la propuesta de Orfa y de las cotizaciones de los demás oferentes tienen el mismo autor y registros de creación a medianoche en dos fechas consecutivas de diciembre.
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“Una última pregunta: ¿por qué el archivo de la propuesta de la empresa que ganó (ORFA), y los archivos de las cotizaciones de los demás oferentes, aparecen hechos por el mismo autor a la medianoche del 23 y 24 de diciembre?”, dijo la cabildante.
La concejal sostuvo que el dinero pudo destinarse a becas universitarias o a ayudas para estudiantes sanandresanos que viajan a Bogotá. “Con tantas necesidades y corrupción que han padecido los sanandresanos, y ustedes, en vez de pensar en invertir los recursos en darle oportunidades reales a la población raizal, lo único que hacen es derrochar”, afirmó la concejal del Centro Democrático.
También cuestionó el aumento de la carga tributaria para los habitantes de Bogotá mientras se ejecutan estos gastos. “No es justo que, mientras ustedes derrochan, les aumenten los impuestos a los bogotanos con su nefasta reforma tributaria. ¡Bogotá necesita una explicación!”, concluyó.
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