Hombres armados irrumpieron el lunes 26 de octubre de 2026 en el hospital de Suárez, en el norte del Cauca, y asesinaron a un paciente que permanecía bajo atención médica. La víctima fue identificada como Javier Antonio Delgado Carabalí, que recibió varios disparos dentro del centro asistencial, de acuerdo con información preliminar conocida por las autoridades locales.
El homicidio ocurrió hacia las 11:10 a. m. Según el reporte divulgado por la Alcaldía de Suárez, los atacantes ingresaron al hospital, buscaron a Delgado Carabalí entre las personas que estaban en las instalaciones y abrieron fuego contra él.
PUBLICIDAD
La incursión provocó temor entre médicos, enfermeros, trabajadores administrativos, pacientes y acompañantes. El hecho interrumpió las actividades del centro médico y expuso al personal sanitario y a quienes acudían al lugar para recibir atención.
La Administración municipal rechazó el crimen y pidió garantías para que los servicios de salud puedan operar sin amenazas. También solicitó a las autoridades esclarecer las circunstancias del ataque, identificar a los responsables y establecer si el homicidio tiene relación con otro hecho armado que ocurrió minutos antes en la salida del municipio.
La ambulancia fue interceptada antes del ataque en el hospital
A las 11:00 a. m., una ambulancia que realizaba la remisión de un paciente en condición de urgencia vital fue detenida por hombres armados en el sector de una estación de combustible, a la salida de Suárez.
PUBLICIDAD
Los sujetos intimidaron al personal de salud, revisaron el vehículo y verificaron la identidad de la persona trasladada. Después permitieron que la ambulancia continuara su recorrido, según el comunicado de la Alcaldía.
Diez minutos después de la interceptación de la ambulancia, otro grupo de hombres armados ingresó al hospital y asesinó a Delgado Carabalí. Las autoridades no han informado si los dos episodios estuvieron relacionados ni han precisado cuántas personas participaron en cada uno.
La secuencia de los hechos elevó la preocupación entre los trabajadores de la red de salud de la zona. El hospital de Suárez hace parte de la Empresa Social del Estado Norte 1, que atiende a habitantes del municipio y de áreas cercanas de esa región.
PUBLICIDAD
De acuerdo con información suministrada al medio regional Proclama del Pacífico, los agresores buscaron al paciente dentro de las instalaciones antes de dispararle. Por ahora, no se han conocido detalles oficiales sobre los móviles del crimen ni sobre posibles capturas.
La Alcaldía exigió respeto por la misión médica
El alcalde de Suárez, César Lizardo Cerón, condenó el homicidio y describió lo ocurrido como una vulneración de la seguridad de pacientes, personal de salud y personas que se encontraban en el hospital.
“Estos hechos constituyen una grave vulneración de la seguridad del personal de salud, de los pacientes y de la misión médica, cuya labor debe ser respetada y protegida en toda circunstancia”, indicó la Alcaldía en un comunicado emitido el lunes.
PUBLICIDAD
La Administración municipal recordó que los hospitales, las ambulancias, el personal sanitario y los pacientes cuentan con protección especial en virtud del Derecho Internacional Humanitario (DIH), aplicable en contextos de conflicto armado.
El pronunciamiento subrayó que ningún hecho justifica que un centro asistencial se convierta en escenario de violencia. La Alcaldía pidió el cese de acciones que pongan en riesgo la integridad de quienes reciben atención y de quienes trabajan en los servicios médicos.
“Suárez no puede normalizar la violencia ni permitir que los espacios destinados a salvar vidas se conviertan en escenarios de muerte”, señaló la administración municipal en el texto firmado por Cerón.
PUBLICIDAD
El personal sanitario quedó expuesto a nuevas agresiones
El asesinato de Delgado Carabalí no fue el único episodio que afectó al hospital durante la jornada. De acuerdo con información conocida de manera preliminar, familiares de una persona que llegó sin signos vitales al centro asistencial agredieron en forma física y verbal a trabajadores del lugar y causaron daños en equipos e infraestructura.
Ese hecho, sumado a la interceptación de la ambulancia y al homicidio dentro del hospital, incrementó la inquietud entre los empleados de la institución y la comunidad de Suárez.
PUBLICIDAD