Un video de un dirigente de la minga indígena le advirtió este miércoles al presidente Abelardo de la Espriella: “no se asuste” ante la movilización que recorre varias ciudades de Colombia.
El mensaje circuló de la mano de Feliciano Valencia, exconsejero del Consejo Regional Indígena del Cauca (Cric) en el departamento del Cauca, en medio de la primera gran protesta nacional contra el mandatario.
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“Aquí hay un pueblo movilizado para defender la vida, la paz, los territorios y los derechos”, dice la voz del video. “Somos un pueblo que sabe dialogar. No le tema al diálogo, no le tema al debate. Lo esperamos”.
El llamado llegó justo cuando se cumplen dos meses desde que De la Espriella asumió la presidencia por las políticas que ha tomado contra el pueblo, de acuerdo con las voces de la oposición en Colombia.
Qué le reclama la minga al Gobierno en esta oportunidad
La protesta no es un rechazo genérico. Las comunidades le piden al mandatario que dé marcha atrás en tres decisiones puntuales que consideran una amenaza directa a sus territorios y a su autonomía organizativa.
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- La primera es el decreto que regula la protesta social, firmado por el propio presidente la noche previa a las marchas.
- La segunda es un borrador de decreto del Ministerio del Interior que crea un sistema de información sobre las guardias indígenas, una medida que el Cric teme que se use para identificar o judicializar a sus integrantes.
- La tercera es el anuncio del ministro del Interior, Rodrigo Lara, de modificar las reglas de la consulta previa.
A esos tres puntos se suma un reclamo de fondo: las comunidades cuestionan las políticas de extractivismo y los megaproyectos en sus territorios, además de lo que interpretan como señalamientos del presidente contra sus organizaciones.
El consejero mayor del CRIC, Edinson Peña, resumió el reclamo ante la agencia EFE. Según Peña, pese a que el Gobierno lleva apenas dos meses, ya se han adoptado medidas contrarias a los intereses de las comunidades y ha habido intentos de dividirlas y desconocerlas.
“La protesta es el único instrumento que nos queda a los pueblos indígenas y a las organizaciones sociales para poder ser escuchados y exigir el cumplimiento de nuestros derechos”, manifestó Peña.
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Una cumbre de cinco mil indígenas antes de salir a marchar
El pedido no se armó de un día para otro. Según relató La Silla Vacía, cuatro organizaciones indígenas del suroeste del país se reunieron desde el domingo en la vereda El Pital, en el municipio de Caldono, Cauca. Allí, unos 5 mil indígenas se congregaron en un resguardo para consolidar una estrategia de unidad.
El objetivo central de ese encuentro fue definir mecanismos de interlocución directa con el presidente, sin intermediarios. Es decir: la minga no solo busca frenar los tres decretos en discusión, sino abrir un canal de diálogo propio con el Gobierno, algo que hasta ahora considera inexistente.
Eidbar Fernández, consejero mayor de la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca (ACIN), resumió la sensación del encuentro ante el medio: “Nosotros creemos que el presidente no conoce nuestra organización”.
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Fernández aclaró que el movimiento indígena no contempló vías de hecho durante la jornada y que la intención es abrir un diálogo abierto con el Gobierno, no un enfrentamiento.
Tras la cumbre, la marcha arrancó a las ocho de la mañana con una caravana desde el resguardo Kweth Kina. Las chivas se desplazaron hasta la vereda Quinamayo, a seis kilómetros de Santander de Quilichao, y desde allí la comitiva avanzó a pie hasta el parque principal del municipio. En Popayán, capital del Cauca, la movilización se concentró en la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad del Cauca.
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