Llegar a la edad de retiro no garantiza que una persona pueda mantener unas condiciones de vida adecuadas. Los ingresos acumulados durante la etapa laboral, el acceso a la salud y la estabilidad económica influyen en las posibilidades de afrontar la vejez. En Colombia, estos factores siguen representando un desafío, de acuerdo con una medición internacional que evalúa las condiciones para jubilarse.
El Índice Global de Jubilación 2026, elaborado por Natixis Investment Managers junto con CoreData Research, situó al país en el puesto 43 entre 44 mercados analizados. Colombia obtuvo una calificación general de 35%, dos puntos porcentuales por encima de la registrada en 2025, aunque mantuvo la misma posición en el listado.
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El resultado muestra que la mejora en la puntuación no ha sido suficiente para cambiar el panorama general. La evaluación considera diferentes aspectos económicos y sociales que inciden en la seguridad financiera y el bienestar de quienes llegan a la etapa de retiro.
Desigualdad y desempleo, entre los principales desafíos
Uno de los resultados más desfavorables para Colombia aparece en el bienestar material. En esta categoría, el país ocupó el último lugar, el puesto 44, pese a registrar una mejora marginal en su puntuación. La igualdad de ingresos también quedó en la última posición, un indicador que evidencia las dificultades económicas que persisten en el territorio nacional.
En otros componentes, el ingreso per cápita ubicó a Colombia en el puesto 42. El desempleo mostró un comportamiento distinto: mejoró cinco posiciones hasta llegar al lugar 38, el único avance señalado dentro de ese subíndice por Natixis.
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Estas variables tienen incidencia en la preparación para la jubilación. La capacidad de ahorrar y reunir recursos para cubrir los gastos durante la vejez está relacionada con los ingresos que las personas consiguen a lo largo de su vida laboral. Cuando existen diferencias económicas profundas, las posibilidades de construir un respaldo financiero también pueden ser desiguales.
La preocupación se refleja en las expectativas de los inversionistas. De acuerdo con la Encuesta Global de Inversionistas Individuales 2025 de Natixis, el 39% de los encuestados en Colombia y Perú teme convertirse en una carga financiera para sus hijos durante la jubilación. La cifra supera el 20% reportado en el ámbito global.
El índice utilizado para evaluar estas condiciones reúne 18 indicadores distribuidos en cuatro categorías: finanzas en la jubilación, salud, bienestar material y calidad de vida. Por eso, su clasificación no depende únicamente de los requisitos para acceder a una pensión o del funcionamiento del sistema pensional.
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Finanzas, salud y calidad de vida: resultados mixtos
En el componente financiero, Colombia obtuvo una calificación de 60% y avanzó una posición hasta el puesto 31. Entre los factores favorables está la estructura demográfica: el país ocupa el tercer lugar mundial en el indicador de dependencia de la vejez, relacionado con la proporción de población mayor frente a la población en edad de trabajar.
También se ubicó en el cuarto puesto en carga tributaria y tasas de interés. En este último indicador, la puntuación pasó de 92% en 2025 a 94% en 2026. La presión tributaria registró un aumento de 52% a 69%.
Sin embargo, otros indicadores financieros mostraron dificultades. La cartera bancaria vencida quedó en el puesto 40, la inflación en el 42 y la gobernanza en el 41. Además, la puntuación del endeudamiento del Gobierno descendió de 60% a 55%, mientras que la de gobernanza bajó de 66% a 65%.
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En salud hubo una mejora. Colombia subió cuatro posiciones hasta el puesto 36 y elevó su calificación de 55% a 58%. La esperanza de vida avanzó cinco lugares hasta la posición 36. Por su parte, el indicador de gasto en salud asegurado, relacionado con la cobertura universal, alcanzó el puesto 16. El gasto sanitario per cápita, en contraste, cayó al lugar 41.
La calidad de vida presentó un retroceso: Colombia descendió al puesto 39 y su puntuación pasó de 55% a 54%. La mayor variación se registró en el indicador ambiental, donde perdió 14 posiciones al pasar del quinto al puesto 19. Otros resultados fueron menos variables: calidad del aire, puesto 36; agua y saneamiento, puesto 41; felicidad, puesto 37, y biodiversidad, puesto 27.
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