Los carteles de droga de América Latina estarían preparando el uso de submarinos no tripulados con explosivos para transportar cocaína hacia Europa, según una investigación publicada por The Telegraph, y basada en alertas de inteligencia militar y un informe del Centro Internacional de Investigación y Análisis contra el Narcotráfico Marítimo (Cmcon, por sus siglas en inglés).
Las embarcaciones, conocidas como narcosubmarinos, podrían ser configuradas para navegar de manera autónoma y detonar si fuerzas policiales o militares intentan abordarlas. El propósito sería destruir la carga, impedir el hallazgo de pruebas y dificultar el rastreo de los astilleros clandestinos donde son fabricadas.
PUBLICIDAD
El informe plantea que estas naves podrían convertirse en un método relevante para mover cocaína desde Colombia hacia la península ibérica.
Sin embargo, el transporte marítimo en contenedores sigue siendo la modalidad principal para enviar droga hacia Europa.
Los narcosubmarinos podrían usar sistemas de navegación satelital
Las organizaciones criminales han incorporado tecnologías comerciales de navegación, comunicación satelital y sensores a embarcaciones construidas en astilleros ocultos en la costa colombiana.
Entre los equipos que habrían sido detectados figuran antenas del sistema Starlink, GPS, cámaras de vigilancia y enlaces satelitales. Sumado a esto, las organizaciones buscan que las embarcaciones sigan rutas programadas y respondan a obstáculos sin necesidad de llevar tripulación.
PUBLICIDAD
En el mismo informe del diario británico, se menciona que el 2 de julio de 2025 la Policía de Colombia encontró frente a Santa Marta una embarcación equipada con GPS, dos antenas Starlink, un sistema satelital y dos cámaras.
El vehículo no transportaba droga y habría sido utilizado como prueba de navegación. Su capacidad estimada era de 1,5 toneladas de cocaína y podía recorrer más de 800 millas náuticas sin reabastecimiento.
Fuentes de inteligencia citadas por el mismo medio sugieren que las estructuras criminales buscarían contratar ingenieros del mercado ilegal para adaptar equipos de navegación autónoma adquiridos en Emiratos Árabes Unidos.
PUBLICIDAD
No obstante, también se destacó que, si aumentan los controles sobre estos sistemas, los grupos podrían recurrir a tecnologías satelitales de origen chino.
Las embarcaciones tendrían capacidad para transportar hasta nueve toneladas
Los narcosubmarinos son construidos con materiales livianos como fibra de vidrio, madera y fibra de carbono. Su longitud puede oscilar entre 12 y 30 metros, y algunos modelos tendrían capacidad para llevar hasta nueve toneladas de cocaína en un solo viaje.
Las estructuras suelen estar pintadas con tonalidades que se confunden con el mar y navegan cerca de la superficie para reducir las posibilidades de detección. Por su parte, las salidas de los tubos de escape, reciben recubrimientos para dificultar su identificación mediante cámaras térmicas.
PUBLICIDAD
Una vez que las embarcaciones llegan a cercanías de la costa de España, lanchas rápidas recogerían los paquetes con droga para trasladarlos a tierra.
El informe especial también menciona puntos de escala en Guinea-Bisáu, Sierra Leona y Mauritania (África), donde las cargas podrían ser transferidas a otros barcos antes de continuar hacia Europa.
La ruta final tendría como destinos principales puertos como Róterdam, en Países Bajos; y Amberes, en Bélgica. Desde esos puntos, la cocaína sería distribuida mediante organizaciones criminales italianas, albanesas y de los Balcanes, según la investigación.
PUBLICIDAD
El Clan del Golfo y otras organizaciones estarían vinculados con la red
El informe del Cmcon agrega que varias organizaciones criminales de América Latina habrían establecido una red para financiar, fabricar y trasladar las embarcaciones desde Colombia hacia Europa.
Uno de estos grupos armados ilegales, y una de las organizaciones criminales de alto valor para el presidente Abelardo de la Espriella, es el Clan del Golfo (autodenominado como Ejército Gaitanista de Colombia —EGC—), tendría un papel en la provisión de cocaína y en la creación de una red de astilleros clandestinos ubicados en estuarios y ríos colombianos.
En los últimos siete años, las autoridades habrían identificado 31 astilleros en un tramo de cerca de 900 kilómetros, desde la frontera con Ecuador hasta Panamá. La vegetación de selva y manglar dificultaría la ubicación de estas instalaciones mediante imágenes satelitales.
PUBLICIDAD
El reporte también menciona a disidencias de las Farc como responsables de proteger algunos de esos puntos de construcción.
La falta de tripulación reduciría el riesgo de filtraciones
Jennifer Scotland, investigadora del Real Instituto de Servicios Unidos (Rusi, por sus siglas en inglés), precisó que la ausencia de personas a bordo reduce la posibilidad de capturas e interrogatorios que permitan a las autoridades obtener información sobre la red.
“La eliminación de personal implica que no hay nadie en estas embarcaciones que pueda ser capturado e interrogado”, explicó Scotland al mismo diario.
La falta de tripulación también libera espacio para aumentar la carga útil, dado que no es necesario destinar áreas a alimentos, agua o descanso.
Esta combinación podría facilitar el traslado de grandes volúmenes de cocaína.
Además, desde el Cmcon se detalló que el riesgo de narcosubmarinos con explosivos requiere monitoreo permanente por parte de los Estados y las Fuerzas Militares.
PUBLICIDAD
Las autoridades advierten sobre una amenaza en evolución con las redes de narcotráfico
Desde 1993, cuando se detectó el primer semisumergible ilegal cerca de Providencia (Colombia), las autoridades han interceptado 351 embarcaciones de este tipo.
No obstante, las posiciones desde la Rusi y el Cmcon muestran que el número real de naves utilizadas por las redes de narcotráfico puede ser más alto.
Por ejemplo, en enero de 2026, la Agencia Nacional contra el Crimen del Reino Unido participó en la incautación de un narcosubmarino con nueve toneladas de cocaína cerca de las Azores (Portugal). La entidad indicó que conoce la amenaza y que mantiene vigilancia sobre la evolución de estas embarcaciones.
El reporte advierte que el uso de tecnologías comerciales para fines ilegales puede ampliar las capacidades de los carteles, incluidos los mexicanos, además de otras redes que han visto su ‘mina de oro’ en Latinoamérica, como las albanesas e italianas.
PUBLICIDAD