Pipe Bueno alertó a sus seguidores sobre un hombre que usa su cara en la red social TikTok para pedir dinero y no descartó que detrás del engaño haya un filtro de inteligencia artificial.
El cantante prendió las alarmas entre sus seguidores a través de las historias de su cuenta oficial de Instagram, donde acumula más de 9 millones de seguidores.
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De acuerdo con lo que mostró el cantante, un hombre identificado como Andrés aparece en transmisiones en vivo con un parecido físico llamativo al artista y, según los mensajes que le llegaron, estaría solicitando dinero durante esas sesiones.
Lo primero que aclaró el cantante es que el propio Andrés había dicho públicamente que no era Pipe Bueno. Aun así, eso no fue suficiente para que el artista se quedara callado. En el video que compartió en sus historias, fue directo:
“Oigan, ya dice que no es Pipe Bueno. Se llama Andrés. O sea, ya él dijo que no es Pipe Bueno. Igual pa’ que esté clarísimo. Yo no tengo ningún tatuaje, nada, o sea... Pero lo importante es que alguien me estaba diciendo que estaba pidiendo plata o algo así a mi nombre. Ya el parce igual dijo que no soy yo, pero pilas con dar billete a este man, que no soy yo y algo enredado”.
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La advertencia fue clara: el parecido físico no justifica entregar dinero a alguien que no se puede verificar. Y Giraldo Bueno fue más allá al señalar una diferencia concreta: él no tiene tatuajes, mientras que el hombre de los videos sí. Ese detalle, dijo, debería ser suficiente para distinguirlos.
El cantante sospecha que hay un filtro o uso de inteligencia artificial de por medio
Más allá de la advertencia básica, lo que dejó pensando al propio artista fue el nivel del parecido. En su relato en Instagram, Pipe Bueno no ocultó su sorpresa:
“Eso tiene que ser, papi, un... O sea, eso es un filtro o algo de IA, porque es que ese man no, o sea, tiene algo en la cara que parece a mi persona. ¡Uh!”
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La reacción no es casual. En los últimos años, los filtros de video y las herramientas de inteligencia artificial han alcanzado un nivel de realismo que hace cada vez más difícil distinguir entre una persona real y una imagen manipulada, sobre todo en transmisiones en vivo donde la calidad de imagen suele ser menor.
Que alguien pueda proyectar el rostro de un famoso sobre el suyo propio y usarlo en tiempo real para generar confianza ya no es ciencia ficción.
Sara Uribe y Yaneth Waldman también han sido víctimas, con resultados frustrantes
Además de Pipe Bueno, la presentadora Sara Uribe ha tenido que lidiar con versiones distintas de esta misma trampa. En 2024, alguien usó su antiguo número de WhatsApp para contactar a sus conocidos con el cuento de que quería cambiar dólares y euros, una excusa clásica para montar un fraude.
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Su respuesta fue contundente: “Están estafando con un número. Pilas, que no soy yo; ese ya no es mi número de WhatsApp hace muchos años, así que cuidado. No entreguen dinero, ni den datos”, dijo en redes.
Meses después, en 2026, la situación se repitió con una cuenta falsa en Instagram y WhatsApp que contactaba a marcas y seguidores para pedir dinero o cerrar supuestos negocios de pauta. “El propósito es solicitar dinero o proponer negocios de publicidad que no tienen ningún vínculo conmigo, ni con mi equipo de trabajo”, aclaró en un comunicado difundido a través de sus redes.
El caso de Yaneth Waldman, actriz y presentadora colombiana, ilustra hasta dónde puede llegar este problema y lo poco que se puede hacer legalmente. Durante años, su imagen fue usada sin autorización para vender supuestas pastillas adelgazantes.
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El engaño era tan convincente que una seguidora la contactó directamente para reclamar un pedido. “Me escribió una señora y me dijo que no le habían enviado las pastillas con las que yo me había adelgazado. Yo le respondí: ‘Mi amor, yo no me he adelgazado con ninguna pastilla’”, relató Waldman en el programa La red.
Cuando buscó asesoría legal, la respuesta no fue alentadora: “Hablé con los abogados y es muy difícil hacer algo, es perder la plata”. Su conclusión fue resignada pero honesta: “Mis abogados me dijeron que no pierda el tiempo ni la plata. Lo que puedo hacer es alertar a la gente porque es algo peligroso y triste”.
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