Todo parece indicar que las adversas condiciones climáticas que atraviesa el departamento del Cauca lograron interrumpir los planes terroristas de las disidencias de las Farc contra uniformados del Ejército Nacional.
Según se conoció en la mañana del lunes 5 de octubre, una descarga eléctrica habría activado un artefacto explosivo que reposaba en una vía terciaria de la vereda El Amparo, en el municipio de Suárez, Cauca, lo que dejó graves daños en el corredor.
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La información preliminar señala que el artefacto habría sido instalado por integrantes de la estructura Jaime Martínez del Estado Mayor Central, como parte de un plan orquestado por alias Iván Mordisco para atentar contra la fuerza pública y la población civil.
El hecho evitó una posible tragedia porque la detonación se produjo el domingo 4 de octubre, día en el que cerca de 200 habitantes y campesinos suelen transitar por esa ruta para vender o comprar productos de pancoger.
Aunque no se reportan personas lesionadas o víctimas fatales, el estallido logró destruir un amplio tramo de la vía, generando afectación en la movilidad de vehículos particulares y de transporte de alimentos y elementos de primera necesidad.
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En redes sociales empezaron a circular las imágenes tras la explosión en las que se observa la magnitud de la explosión. Parte del terreno cedió y un tramo de la carretera desapareció, lo que limitó a un solo carril el paso vehicular.
Entretanto, el Ejército Nacional informó que mantiene tropas desplegadas en El Amparo para verificar si hay otros artefactos instalados en los alrededores. La búsqueda hace parte de la estrategia de las autoridades para reducir el riesgo para los habitantes que dependen de esa conexión vial.
La institución rechazó la instalación de explosivos en rutas empleadas por la población civil. También indicó que continuará las operaciones dirigidas a neutralizar amenazas en el municipio caucano.
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Horas antes, el Ejército Nacional había destruido dos artefactos explosivos ubicados en una escuela rural del municipio de Cajibío, también en Cauca. Los dispositivos ponían en riesgo a 25 estudiantes, sus profesores y otros miembros de la comunidad.
La acción en la institución educativa también fue atribuida a la estructura Jaime Martínez de las disidencias de las Farc. El comandante general de las Fuerzas Militares, Erik Rodríguez Aparicio, alertó sobre la cercanía de los explosivos con los menores.
“Una escuela jamás puede convertirse en una trampa para nuestros niños. Nuestros soldados actuaron a tiempo y evitaron una tragedia”, comentó el alto oficial en su cuenta de X.
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El comandante señaló que la intervención de los soldados evitó que los artefactos detonaran cerca de la escuela. Además, exigió a los grupos criminales que mantienen presencia en el departamento del Cauca a detener cualquier atentado que pueda afectar la vida civiles.
Rodríguez Aparicio sostuvo que no existe justificación para colocar explosivos en lugares destinados a la educación. Para el jefe militar, esa conducta vulnera los principios de humanidad y las normas del Derecho Internacional Humanitario.
“No hay explicación posible para poner explosivos donde los niños van a estudiar. Es una conducta criminal que desconoce los principios más elementales de humanidad y vulnera las normas del Derecho Internacional Humanitario”, concluyó en un comunicado oficial el Ejército Nacional.
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Finalmente, la institución señaló que incrementará el pie de fuerza en el departamento para garantizar la seguridad de los corredores viales, además de activar a los equipos especiales para neutralizar cualquier amenaza de ataques terroristas que pongan en riesgo a militares y civiles.
“Las Fuerzas Militares, seguiremos llegando hasta donde sea necesario para proteger a nuestras comunidades y, especialmente, a nuestros niños. Una escuela es para aprender, crecer y soñar. Se respeta”, concluyó la institución.
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