Voceros oficiales del partido Centro Democrático emitieron una declaración el miércoles 30 de septiembre de 2026 para aclarar oficialmente las diferencias políticas que se están agudizando con congresistas del partido Salvación Nacional —que también integra la coalición de Gobierno—.
En medio de las tensiones que se registraron entre líderes de ambos partidos, el uribismo tomó distancia de lo que calificó como movimientos “sectarios” y descartó la posibilidad de establecer alianzas con posiciones que, según su postura, mantengan ese tipo de prácticas.
PUBLICIDAD
No obstante, desde el Centro Democrático se sostuvo que su posición no implica una confrontación con toda esa organización política, sino que las discrepancias se concentran solo con el senador Enrique Gómez, que precisamente funge como director de Salvación Nacional.
“Claridades importantes. No somos sectarios y no estamos con sectarios. El Centro Democrático mantiene principios firmes, apertura para construir sobre coincidencias, rechazo al sectarismo que divide a los colombianos y que promueve el odio político. El partido jamás hará coaliciones con sectarios. Diferencias puntuales: Las discrepancias son exclusivamente con Enrique Gómez”, escribió el colectivo en X.
La organización fundada por el expresidente Álvaro Uribe Vélez sostuvo que mantiene disposición para construir acuerdos con otras fuerzas sobre puntos comunes, por lo que en la misma publicación en redes sociales añadió: “Vocación de trabajo conjunto: Se ha reiterado recientemente por el presidente del Senado, Honorio Henríquez, ante el presidente Abelardo de la Espriella, que el partido tiene toda la voluntad para ayudar en la recuperación del país”.
PUBLICIDAD
Por qué el Centro Democrático descartó acuerdos con Enrique Gómez
Las últimas etapas de las tensiones corresponden a fuertes reclamos que publicó el senador y director de Salvación Nacional en contra del colectivo político y su líder, Álvaro Uribe Vélez.
El lunes 28 de septiembre, la colectividad publicó un comunicado titulado “Sobre Enrique Gómez”, en el que formalizó su distanciamiento. Allí se aseguró que la corporación no recibirá más descalificaciones y afirmó que “no existe interés alguno en construir coaliciones” con ese sector.
Varios dirigentes del partido respaldaron la decisión, de hecho, el senador Óscar Villamizar cuestionó el recorrido político de Gómez y aseguró que este había cambiado de posiciones en distintas etapas.
PUBLICIDAD
“Un sectario mamerto enclosetado que quiere graduar de enemigo de Colombia al presidente Uribe y se le olvida que es que el presidente Uribe sí tiene historia que contar”, escribió Villamizar, que también afirmó que el Centro Democrático mantendrá su acompañamiento a las decisiones del presidente Abelardo de la Espriella que, según dijo, beneficien al país.
El anuncio no implica, por ahora, una salida del Centro Democrático de la coalición de gobierno. La colectividad cuenta con 17 senadores y 30 representantes, una representación que podría resultar determinante para las mayorías del Ejecutivo en el Congreso.
La riña explotó porque Enrique Gómez definió a Uribe como “socialdemócrata”
El episodio más reciente se produjo cuando Gómez se refirió directamente al expresidente Álvaro Uribe y le atribuyó calificativos ideológicos. En una entrevista con la periodista Eva Rey, lo calificó como un “socialdemócrata” y cuestionó el crecimiento del Estado durante sus administraciones.
PUBLICIDAD
Gómez afirmó que las diferencias con el uribismo se relacionaban con el papel estatal, los impuestos y la visión de país. También sostuvo que esas discrepancias eran ideológicas y no personales.
Por eso, el Centro Democrático rechazó la caracterización y defendió la gestión de su fundador. La colectividad destacó las políticas de austeridad, reducción de burocracia e impulso a la inversión privada durante los gobiernos de Uribe (2002-2006 y 2006-2010).
El director de Salvación Nacional mantuvo luego su postura. El 12 de septiembre difundió un video en el que aseguró que sectores del Centro Democrático se mostraban inconformes porque, según afirmó, no aceptaban que su líder se hubiera definido públicamente como “socialdemócrata”.
PUBLICIDAD
La respuesta del uribismo subió el tono. En una publicación en X, el partido cuestionó la insistencia de Gómez con las etiquetas políticas y lo describió como “bravo en redes, pero una oveja en el Congreso”.
Esta es la historia del deterioro en la relación entre los dos partidos de ideología conservadora
Las raíces del conflicto son numerosas y desde diversos frentes. Las disputas se intensificaron, específicamente, por los cuestionamientos de Enrique Gómez a la pasada candidatura presidencial de la exsenadora Paloma Valencia, al expresidente Álvaro Uribe Vélez y a la estrategia política de este sector.
En esa línea, uno de los primeros factores que dejaron ver una distancia fue en enero de 2026, cuando Salvación Nacional decidió no participar en la Gran Consulta por Colombia.
PUBLICIDAD
La determinación provocó críticas del concejal de Medellín Andrés Gury, que cuestionó a la organización y pidió a sus candidatos no perjudicar a su aspirante.
Tomás Uribe, hijo del expresidente Álvaro Uribe, compartió el mensaje y expresó su respaldo a la posición del concejal. La reacción llevó a Gómez a defender la decisión de su partido y a reivindicar la independencia frente a otras fuerzas de derecha.
En ese momento, el dirigente cuestionó la consulta y la calificó como un mecanismo “divisorio e incoherente”. En respuesta a quienes objetaron la decisión de no participar, afirmó que la renovación política y la independencia no debían ser objeto de descalificaciones.
PUBLICIDAD
Desde entonces, el intercambio dejó de limitarse a la discusión sobre un mecanismo de selección de candidaturas y pasó a abarcar diferencias sobre el liderazgo, las alianzas y el rumbo ideológico de la derecha.
El traslado de José Félix Lafaurie a Salvación Nacional y los desacuerdos de María Fernanda Cabal con el partido uribista
Esta ruptura tomó otra dimensión en febrero de 2026, con la renuncia de José Félix Lafaurie al Centro Democrático. El dirigente, uno de los fundadores del partido, cuestionó el proceso interno que escogió a Paloma Valencia como candidata presidencial, luego de que la exsenadora María Fernanda Cabal quedara sin la posibilidad de llegar a la Casa de Nariño.
Lafaurie afirmó que dentro de la colectividad existían sectores con un trato privilegiado y reprochó la falta de consideración hacia militantes que, según expresó, habían acompañado al partido durante años.
Tras su salida, inmediatamente se vinculó a Salvación Nacional, lo que coavaló la candidatura presidencial de Abelardo de la Espriella.
La incorporación de Lafaurie al entorno político de Gómez profundizó las diferencias entre ambas organizaciones. El debate ya no se centraba únicamente en la Gran Consulta, sino también en la competencia por liderazgos y candidaturas dentro de la derecha.
Con ese contexto, Enrique Gómez cuestionó la viabilidad de una alianza entre Paloma Valencia y De la Espriella para la primera vuelta presidencial. En marzo, después de que Paloma Valencia ganara la Gran Consulta por Colombia, el ahora senador planteó que los dos aspirantes debían competir por separado.
El 30 de marzo, volvió a cuestionar la estrategia del uribismo con una publicación en X en la que preguntó si el país volvería a una disputa entre Petro y Uribe durante las próximas décadas. En esa intervención, defendió la necesidad de una renovación política y reiteró su respaldo a De la Espriella.
En mayo, Gómez endureció sus críticas contra la campaña de Valencia. La calificó como un “suicidio político progresivo” y sostuvo que la candidata se había apartado de definiciones ideológicas que, a su juicio, deberían representar a la derecha.
PUBLICIDAD