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Venas várices: estos son los mitos que llevan a los pacientes a no prestar atención al padecimiento

Los prejuicios sobre las medias de compresión postergan la atención de molestias venosas que pueden afectar al 30% de los colombianos

Hasta el 33% de las mujeres en Colombia podría tener várices sin consultar al médico - crédito Imagen Ilustrativa Infobae

Las várices, las arañitas y la sensación de pesadez en las piernas suelen quedar ocultas por vergüenza o por la creencia de que las medias de compresión son exclusivas de personas mayores o de pacientes con enfermedades avanzadas.

Este tipo de prejuicios son más comunes de lo que parecen y pueden retrasar la consulta profesional, además de convertir molestias frecuentes en un problema silenciado que evita desarrollar la vida con normalidad.

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En Colombia, la insuficiencia venosa crónica puede afectar al 30% de la población general, de acuerdo con datos revelados por la Fundación Valle del Lili. Las várices, a su vez, se presentan entre el 25% y el 33% de las mujeres y entre el 10% y el 20% de los hombres.

Estas cifras demuestran la necesidad de hablar sobre salud venosa, un problema que también coincide con el envejecimiento de la población, debido a que las personas mayores de 60 años pasaron de representar el 8,98% de los habitantes del país en 2005 al 15,38% en 2025, según datos del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane).

Todavía existe una barrera emocional muy fuerte alrededor de las medias de compresión. Muchas personas sienten que usarlas las hace ver mayores, enfermas o limitadas, cuando en realidad pueden ser parte de una rutina de cuidado, prevención y bienestar”, explicó Alexandra Zurcher, Marketing Manager Regional de Terapia Compresiva de Essity, sostuvo que el principal obstáculo no siempre está ligado a los síntomas físicos.

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Generalmente, los pacientes ignoran síntomas como pesadez, hinchazón y hormigueo en las piernas - crédito Imagen Ilustrativa Infobae

Las molestias frecuentes no deben asumirse como parte de la rutina

Zurcher afirmó que las medias pueden integrarse al cuidado cotidiano de las piernas cuando existe una orientación adecuada, por lo que se está impulsando una campaña para que los pacientes no sientan vergüenza de consultar y actuar: “Nuestro propósito es ayudar a derribar esos prejuicios y acompañar a los pacientes con soluciones que se adapten mejor a su vida diaria”.

El dolor, la hinchazón, el cansancio, el hormigueo y la sensación de piernas pesadas suelen atribuirse a una jornada extensa de trabajo, a un viaje largo o a muchas horas en una misma posición. Cuando estos síntomas se repiten, los expertos recomiendan buscar orientación profesional en lugar de considerarlos una consecuencia inevitable de la rutina.

Entre tanto, es necesario recordar que las várices pueden aparecer por antecedentes familiares, edad, sedentarismo, embarazo, viajes frecuentes y jornadas prolongadas de pie o sentado. También se menciona la ropa que dificulta la circulación como un elemento que puede requerir mayor atención sobre la salud venosa, por lo que es indispensable consultar con un especialista ante cualquier señal de alerta.

La campaña busca desmitificar las medias de compresión como herramienta de prevención venosa - crédito Imagen Ilustrativa Infobae

Las medias de compresión requieren recomendación y elección adecuada

El uso de medias de compresión no implica por sí mismo que exista una enfermedad avanzada. Según la información divulgada por JOBST/No-Varix, pueden formar parte de una estrategia de prevención, alivio o acompañamiento frente a inflamación, cansancio o pesadez.

La elección del producto debe responder a una recomendación médica y contemplar la talla, el nivel de compresión y el tipo de media, teniendo en cuenta que las alternativas disponibles buscan adaptarse a distintas rutinas, necesidades y estilos de vida.

Empezar a cuidarse desde el primer momento es indispensable - crédito Imagen Ilustrativa Infobae

La apariencia de las várices y arañitas puede generar inseguridad al usar determinadas prendas, asistir a eventos sociales, hacer ejercicio o ir a la playa, por lo que el mensaje de la campaña apunta a que reconocer una molestia, consultar y seguir una indicación profesional se entienda como una decisión de autocuidado.

Con este tipo de iniciativas, se espera iniciar en Colombia y Latinoamérica una conversación abierta sobre el cuidado de las piernas, con el fin de que los pacientes puedan tener la confianza de hablar sobre las várices, las arañitas y otras molestias mediante prevención y acompañamiento profesional.

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