La denuncia de una mujer contra una cirugía estética practicada en el norte de Bogotá derivó, según su relato, en un operativo del Gaula Militar y la captura de los implicados en el procedimineto.
La vícitma sostuvo ante City Tv, de casa editorial El Tiempo, que los responsables eran falsos médicos.
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Alejandra como fue identificada la persona que viajó desde Ubaté, Cundinamarca, hasta Usaquén en enero de 2025 para someterse a una lipólisis gold con transferencia glútea.
Tras la intervención, sufrió durante 10 meses una infección causada por una bacteria multirresistente. La paciente recibió tres antibióticos de cuarta generación porque el microorganismo no respondía a los tratamientos habituales. Aseguró que los medicamentos le provocaron caída del cabello y pérdida de dientes.
“Eso fue lo que marcó mi maternidad, marcó mi vida para siempre”, dijo Alejandra al medio de comunicación. Por temor a contagiar a su bebé, permaneció alejada de ella durante parte de ese proceso.
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El posoperatorio incluyó desmayos y sangrado
La mujer relató que perdió el conocimiento tres veces durante los controles posteriores a la operación. También afirmó que sufrió sangrado abundante.
“Yo me desmayé tres veces en los postoperatorios, me salía demasiada sangre”. Al cuarto día, presentó diarrea negra, que atribuyó a la combinación de la cirugía, la anestesia y los antibióticos.
Su condición física le impidió mantener una rutina de higiene habitual. “Yo no me podía ni siquiera bañar; solamente podía bañarme en la parte íntima y las piernas”, detalló.
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Alejandra conoció el lugar a través de un anuncio en redes sociales. Las fotografías mostraban resultados de procedimientos realizados a otras mujeres que también eran madres.
La afectada señaló que las imágenes de antes y después influyeron en su decisión. “No fue una cirugía de bajo costo porque todo el procedimiento me salió como en 17 millones de pesos”, añadió.
Durante la intervención, aseguró que despertó mientras permanecía boca abajo y sintió la introducción de una cánula. Dijo que comenzó a gritar por el dolor.
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Según contó a la publicación, una persona le cubrió la boca con una mano. Después de ese momento, afirmó que no recuerda lo ocurrido.
Los implicados habrían intentado obtener una tarjeta profesional
Alejandra afirmó que el Gaula Militar capturó a los involucrados en sus casas. Luego, según la información difundida por City Tv, se descubrió que habrían usado diplomas y documentos falsos.
Esos papeles fueron presentados ante el Colegio Médico Colombiano con el propósito de solicitar la expedición de una tarjeta profesional.
Caso Yulixa Toloza
Yulixa Consuelo Toloza, estilista de 52 años, ingresó el 13 de mayo de 2026 al centro estético Beauty Láser M.L., en el barrio Venecia de la localidad de Tunjuelito, al sur de Bogotá. Iba a someterse a una lipólisis láser, un procedimiento para reducir tejido graso.
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De acuerdo con los testimonios reunidos durante la investigación, su estado de salud se deterioró tras la intervención. Amigas que la acompañaron indicaron que estaba desorientada, no podía caminar por sus propios medios y presentaba señales físicas preocupantes. El establecimiento informó después que ella había decidido irse a su casa, pero las grabaciones de seguridad contradijeron esa versión.
Los videos mostraron que dos hombres retiraron a Toloza del lugar y la subieron a un Chevrolet Sonic azul. Testigos dijeron que parecía inconsciente, con la piel pálida y los labios oscuros. El vehículo salió de Bogotá y luego fue localizado abandonado en Cúcuta, ciudad fronteriza con Venezuela.
La búsqueda se extendió durante seis días. El 19 de mayo, la Fiscalía General de la Nación informó del hallazgo de un cuerpo junto a una carretera de Apulo, Cundinamarca, que después fue identificado como el de Toloza. El Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses estableció que murió por una embolia pulmonar, una complicación que puede presentarse después de procedimientos invasivos.
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La investigación determinó que Beauty Láser M.L. no contaba con habilitación sanitaria para realizar ese tipo de intervenciones. El sitio tenía registro comercial como peluquería, según reportes de la Secretaría Distrital de Salud. Además, las autoridades investigaron denuncias sobre una posible aplicación de ketamina, la desaparición de registros de cámaras de seguridad y el posible ocultamiento de pruebas.
Las autoridades anunciaron capturas de personas vinculadas al local y al traslado de la víctima. Entre ellas figuraban la propietaria del establecimiento, María Fernanda Delgado; el administrador, Edison José Torres Sarmiento; Eduardo David Ramos, señalado de realizar el procedimiento pese a ser barbero de profesión, y dos hombres relacionados con el vehículo. La situación judicial de los tres primeros quedó condicionada por su detención en Venezuela y las dificultades para una eventual extradición a Colombia.
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