Una vela encendida podrá convertirse este viernes en un gesto compartido de duelo para Cali y el Valle del Cauca. La convocatoria llega mientras el balance oficial del terremoto del 10 de agosto de 2026 elevó a 319 las víctimas fatales, según el reporte consolidado con corte a las 6:30 a. m. de este 20 de agosto.
Las labores de búsqueda, rescate y evaluación que lideran las autoridades en las zonas impactadas también confirman un total de 4.506 personas heridas, 260 desaparecidas y 364 rescatadas tras la emergencia, una realidad que mantiene activa la respuesta institucional y el acompañamiento a las familias afectadas. La Alcaldía de Cali propuso que el homenaje ocurra de manera simultánea desde hogares, iglesias y comunidades, con el propósito de que una misma luz una a quienes desean recordar a las víctimas sin importar e lugar donde se encuentren.
La invitación cuenta con el respaldo del Comité de Libertad Religiosa, la Gobernación del Valle del Cauca y la Arquidiócesis, entidades que impulsan una jornada enfocada en la memoria, la solidaridad y la esperanza para quienes continúan enfrentando las consecuencias del sismo. El homenaje comenzará a las 5:30 de la tarde con una ceremonia interreligiosa en el Santuario de San Juan Pablo II, ubicado en el sector de Valle del Lili, en Cali.
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En ese encuentro participarán el arzobispo de Cali, monseñor Luis Fernando Rodríguez, representantes de distintas confesiones de fe, autoridades y delegados del sector interreligioso de Cali y del Valle del Cauca. Más tarde, a las 7:00 de la noche, la convocatoria se extenderá a toda la ciudad y al departamento mediante una velatón que permitirá participar desde cualquier lugar.
El mensaje que acompañará la jornada resume el sentido del homenaje: “Somos luz. Somos memoria. Somos los que ya no están”. La propuesta también estará acompañada por la frase “Cali somos todos”, una invitación para que el gesto trascienda un único escenario y se multiplique en diferentes barrios y municipios. La Arquidiócesis difundió la convocatoria en sus canales oficiales para animar a la ciudadanía a sumarse desde la fe y la solidaridad.
Mientras avanza la atención de la emergencia, las autoridades siguen evaluando los efectos del terremoto cuyo epicentro estuvo en San José del Palmar, Chocó. La intención es que cada vela represente un mensaje de cercanía para quienes perdieron a un ser querido o siguen esperando noticias de las personas desaparecidas. Desde la Alcaldía explicaron que la participación no dependerá de asistir a un punto específico, porque cualquier persona podrá unirse cuando llegue la hora acordada.
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La ceremonia interreligiosa será el punto de partida de una manifestación colectiva que busca reunir a comunidades de distintas creencias alrededor de un mismo propósito: honrar a las víctimas. Con esta iniciativa, Cali y el Valle del Cauca aspiran a que una misma luz recorra hogares, templos y espacios comunitarios como símbolo de memoria compartida frente a una tragedia que sigue marcando a la región.
El propósito de la jornada es ofrecer un momento de recogimiento mientras la respuesta institucional continúa en las zonas afectadas. Los organizadores esperan que la participación trascienda fronteras municipales y permita que familiares, vecinos, comunidades religiosas y ciudadanos se unan alrededor de un mismo símbolo. La invitación mantiene un formato abierto, porque cualquier persona podrá encender una vela desde su casa, un templo o un espacio comunitario.
Para las entidades convocantes, el encuentro pretende acompañar a quienes todavía enfrentan el impacto emocional del desastre y recordar que la solidaridad puede expresarse con un gesto sencillo. Aunque la atención sigue concentrada en las tareas de búsqueda, evaluación y respuesta, la ciudad busca abrir un espacio para la memoria.
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