La recuperación de las familias afectadas por el terremoto de magnitud 7,4 ocurrido el 10 de agosto de 2026 y que reporta parcialmente 281 fallecidos, 44.936 familias afectadas y 102.105 personas afectadas abrió una nueva discusión sobre cómo apoyar la reconstrucción de sus viviendas. En ese escenario, Asocajas planteó habilitar hasta $90.000 millones del Fondo de Vivienda de Interés Social (Fovis) para atender las necesidades de los hogares afiliados.
La propuesta presentada requiere la autorización del Ministerio de Vivienda para comenzar a aplicarse en los territorios afectados. El planteamiento busca que los recursos puedan utilizarse según las condiciones de cada familia y las características de los daños ocasionados por el sismo.
El esquema contempla varias posibilidades. Entre ellas están la reparación de inmuebles, el reforzamiento estructural, la reconstrucción y la reubicación de hogares cuya vivienda no pueda recuperarse. Asocajas también propuso subsidios para cubrir arrendamientos temporales y reponer dotaciones perdidas, de acuerdo con el nivel de afectación de cada hogar.
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Para poner en marcha estas alternativas, el gremio pidió al Gobierno Nacional y a los ministerios de Vivienda y del Trabajo habilitar los mecanismos necesarios para disponer de los recursos del Fovis. La organización recordó que las Cajas de Compensación Familiar hacen parte del Sistema de Protección Social y cuentan con instrumentos legales para responder mediante servicios de salud, programas de bienestar y mecanismos de acceso a vivienda.
La iniciativa llega mientras varias Cajas de Compensación enfrentan daños en sus propias instalaciones. Entre las entidades afectadas están Comfandi, Confa, Comfamiliar Risaralda y Comfachocó, que tuvieron que mantener sus servicios pese a las consecuencias que dejó el terremoto. En el caso de Comfandi, dos de sus edificios colapsaron a causa del movimiento telúrico. A pesar de las afectaciones registradas en diferentes sedes, sus equipos continuaron atendiendo a las comunidades ubicadas en las zonas golpeadas por la emergencia.
La situación de Comfamiliar Risaralda también representa uno de los casos más graves dentro del Sistema. La entidad perdió su sede administrativa y su clínica sufrió afectaciones considerables. Sin embargo, la atención a la población no se interrumpió. Para mantener los servicios, los equipos de la clínica habilitaron espacios en un parqueadero y desde allí continuaron atendiendo a las personas. La entidad destacó que “sus trabajadores siguen al servicio de la comunidad mientras la propia institución enfrenta las consecuencias del terremoto”.
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Frente a las dificultades de Comfamiliar Risaralda, el Sistema de Compensación Familiar puso en marcha mecanismos de cooperación para respaldar la operación de la entidad y reforzar la atención en los territorios con mayores afectaciones. A esta respuesta se sumó la Universidad Javeriana, que destinó un equipo médico para apoyar las labores de la clínica y contribuir a que la población afectada pudiera seguir recibiendo atención.
Desde las primeras horas posteriores al terremoto, las Cajas con presencia en los departamentos afectados habían reforzado los servicios de salud para sus afiliados. La atención en salud mental recibió especial énfasis, mientras las entidades acompañaban a las familias que enfrentaban las consecuencias de la emergencia.
El gremio expresó su solidaridad con las familias que perdieron a seres queridos y con las personas heridas, y señaló que, superada la atención inmediata, el Sistema trabaja en la recuperación de hogares. Ahora, con el paso hacia una etapa de recuperación, Asocajas busca que la atención se extienda a las condiciones de vivienda. La propuesta sobre los recursos del Fovis pretende ofrecer alternativas para que los hogares puedan reparar, reconstruir o reemplazar sus viviendas según el grado de afectación.
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El gremio señaló que la recuperación no se limita a resolver las necesidades inmediatas. También implica recuperar condiciones que permitan a las familias retomar su vida cotidiana, con especial atención a la posibilidad de contar nuevamente con una vivienda segura. Por eso, Asocajas sostuvo que la salud física y emocional continuará siendo una prioridad para el Sistema de Compensación Familiar, junto con las acciones dirigidas a facilitar la recuperación de los hogares.
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