El senador y ahora líder de la oposición Iván Cepeda volvió a ser noticia en la tarde del jueves 6 de agosto después de que, a través de sus redes sociales, denunciara un supuesto plan para afectar su nuevo paso por el Senado, además de afectar el trabajo de oposición que tiene pensado adelantar de la mano del saliente presidente Gustavo Petro.
En su cuenta de X, el otrora candidato presidencial aseguró que la Fiscalía General de la Nación estaría adelantando una investigación de forma arbitraria en su contra con el propósito de vincularlo con supuestos nexos con el narcotráfico.
El congresista también señaló que el ente investigador estaría solicitando ayuda de agencias internacionales como la Administración de Control de Drogas del gobierno de los Estados Unidos (DEA), además de asegurar que las indagaciones también tocarían al mandatario saliente, pese a que no cuenta con el fuero para hacerlo.
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“¿Se está preparando un nuevo entrampamiento judicial contra el presidente Petro y contra mí?“, cuestionó Cepeda.
Como parte de sus acciones, el senador del Pacto Histórico señaló que solicitará a la Fiscalía General información detallada sobre las presuntas indagaciones en su contra, basado en información que habría recibido por parte de fuentes consideradas “fiables” para él y su equipo.
“Dado que recibí información de una fuente que considero verídica, anuncio que remitiré a la señora Fiscal General de la Nación, Luz Adriana Camargo, derecho de petición. En el escrito que le haré llegar en las próximas horas, le solicito se sirva informarme si actualmente la Fiscalía, en coordinación con la Administración de Control de Drogas, DEA, adelanta algún tipo de indagación o averiguación con la que se pretenda vincularnos con el narcotráfico al señor presidente de la República, Gustavo Petro Urrego y a mí, pese a no tener competencia para adelantar actuaciones en contra nuestra”, señaló el congresista.
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Iván Cepeda defendió manifestaciones del 7 de agosto convocadas por el Pacto Histórico
Las declaraciones del senador del Pacto Histórico Iván Cepeda surgieron luego de los señalamientos sobre las movilizaciones que se realizarán el 7 de agosto de 2026 en Barranquilla, Cali y Bogotá. Cepeda sostuvo que estas concentraciones no buscan confrontación, sino que representan “una expresión pacífica de desobediencia civil y soberanía popular”.
La polémica se intensificó tras las afirmaciones del presidente electo Abelardo de la Espriella, quien acusó al activismo ciudadano de incitar actos vandálicos en las tres ciudades.
Cepeda respondió que participará en la manifestación de la capital del Atlántico y reiteró su rechazo a cualquier intento de limitar el derecho a la oposición política. “No aceptamos que se nos impida el ejercicio democrático del derecho que tenemos a la oposición política”, señaló el congresista.
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Según el senador, la convocatoria del 7 de agosto será “una expresión pacífica de desobediencia civil y soberanía popular”, desmarcando así la protesta de cualquier acto violento. Cepeda también enfatizó que los derechos sociales y la soberanía nacional deben ser respetados por el nuevo gobierno, y advirtió que los primeros anuncios del Ejecutivo electo serán respondidos desde la oposición.
En un mensaje dirigido a los sectores que intentan deslegitimar la protesta, Cepeda reafirmó que el movimiento que lidera busca defender las “transformaciones sociales” impulsadas por el presidente saliente, Gustavo Petro, y se posiciona en contra de cualquier “sumisión de Colombia a intereses de una potencia extranjera”.
Un punto central en las declaraciones de Cepeda fue la ciudadanía estadounidense de De la Espriella. El congresista afirmó que “su ciudadanía estadounidense constituye un impedimento que solo es subsanable con su renuncia a ella para que pueda ser reconocido como jefe de Estado plenamente legítimo”.
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Sin embargo, la Constitución de 1991 establece que los colombianos por nacimiento pueden tener doble o triple nacionalidad y seguir siendo elegibles para la presidencia, siempre que no hayan adquirido la nacionalidad por adopción.
En sus intervenciones, Cepeda insistió en que “la jefatura del Estado exige lealtad exclusiva e inequívoca con la nación colombiana y con su soberanía”, y cuestionó la compatibilidad de la doble nacionalidad con el cargo más alto del país.