El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, aseguró que la compra de los 17 aviones Gripen E/F para la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC) ya no puede ser reversada, pese a que el gobierno del presidente electo Abelardo de la Espriella anunció que revisará los principales contratos de adquisición militar durante el proceso de empalme.
En una entrevista concedida al medio Caracol Radio, Sánchez sostuvo que el Estado colombiano ya adquirió una obligación jurídica con la firma del contrato y que el siguiente gobierno deberá garantizar los recursos para cumplirlo, independientemente del mecanismo de financiación que finalmente adopte.
“No se puede reversar. Ahí hay dos Conpes. Uno en el cual se dijo: contrate, aquí hay vigencias futuras y recursos extraordinarios. Se firmó el contrato, este año ya pagamos cinco mil millones de pesos y el año entrante se paga el resto. El otro Conpes es cómo lo financiamos. Es similar a cuando usted compra una casa y luego ajusta el crédito, pero el compromiso ya está”, afirmó el ministro.
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Las declaraciones llegan en medio del debate sobre el futuro de la compra de las aeronaves suecas, luego de que el ministro de Defensa designado, el general en retiro Jorge Eduardo Mora López, confirmara que el nuevo gobierno examinará el expediente del contrato durante el empalme.
Sin embargo, Sánchez insistió en que la discusión ya no gira en torno a la continuidad del negocio, sino a la forma en que el Estado asumirá los pagos pendientes. Según explicó, el contrato quedó respaldado por vigencias futuras aprobadas por el Gobierno nacional, lo que obliga a las próximas administraciones a responder por los compromisos adquiridos.
Esa situación también quedó reflejada en los documentos oficiales de empalme del Ministerio de Defensa, conocidos por el medio Cambio. Allí la cartera reconoce que aún está pendiente la culminación del documento Conpes que permitirá estructurar un crédito cercano a 16,5 billones de pesos, destinado a financiar la operación hasta 2032.
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El ministerio indicó que, con corte al 30 de junio de 2026, la estructuración de ese documento presentaba un avance del 70% y permanecía en revisión de la Oficina de Asesoría Jurídica del Departamento Nacional de Planeación. Una vez concluya esa etapa, el proyecto deberá surtir el trámite correspondiente ante el Conpes y posteriormente obtener el aval del Congreso.
Fuentes del Ministerio de Defensa explicaron que el objetivo es conseguir un empréstito internacional que permita obtener mejores condiciones financieras que un crédito con entidades nacionales.
Bajo ese esquema, una entidad financiera desembolsaría los recursos para cancelar las obligaciones con la fabricante sueca Saab, mientras el Estado colombiano asumiría posteriormente el pago del préstamo.
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Otra fuente consultada por el medio citado aseguró que, una vez firmado el contrato y aprobadas las vigencias futuras, el próximo gobierno no podrá desconocer el compromiso adquirido. En consecuencia, la discusión se limita a definir cómo será financiado el proyecto y no a decidir si se ejecuta o no.
En el documento de empalme también se advierte que los tiempos legislativos representan un riesgo para culminar la aprobación del crédito antes del cambio de gobierno. Según el Ministerio de Defensa, un retraso podría afectar la planeación financiera de una capacidad estratégica para la seguridad nacional.
La cartera explicó que las vigencias futuras aprobadas en 2025 garantizaron el inicio presupuestal del proyecto, pero todavía es necesario completar el esquema financiero para cubrir la totalidad de los pagos previstos durante la ejecución del contrato. Asimismo, reiteró que el propósito es asegurar el cumplimiento de las obligaciones contractuales sin comprometer la sostenibilidad fiscal del Estado.
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Sánchez también respondió a las críticas que han surgido alrededor del proceso de selección de las aeronaves y rechazó las versiones sobre presuntas irregularidades.
“Eso es falso. No se pueden comparar peras con manzanas. La Contraloría ya dijo que se compró lo que necesitaba y acorde con los procedimientos respectivos. Nosotros no compramos simplemente aviones; compramos una capacidad de superioridad aérea, que son 17 aviones”, manifestó.
El contrato con Saab fue firmado el 14 de noviembre de 2025, luego de seis meses de negociaciones con el gobierno de Gustavo Petro. El acuerdo contempla la adquisición de 17 Gripen E/F, además de sistemas de radar, sensores, equipos de guerra electrónica, armamento inteligente, simuladores, soporte logístico y entrenamiento para la FAC.
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