La controversia por contratos en la Aerocivil sumó un nuevo elemento después de que Liliana Olaya Cabrales, madre de Gabriela Muñoz, admitiera que recomendó a sus dos hijos y a cuatro sobrinos para ser vinculados a la entidad.
El caso coincide con la denuncia de la ministra de Transporte por la entrega incompleta de información sobre contrataciones y con el hecho de que Olaya Cabrales fue, hasta hace unos días, coordinadora de contrainteligencia en la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI), según información revelada por El Tiempo.
Olaya Cabrales reconoció que recomendó a Gabriela Muñoz, a su hermano Santiago David Muñoz y a cuatro sobrinos ante el exdirector general José Henry Pinto Rodríguez para que entraran a la Aerocivil. Según una fuente del Gobierno, también renunció dos días después de un supuesto incidente ocurrido el 15 de julio en la entidad.
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El núcleo del caso se concentra en el papel de Olaya Cabrales dentro de la controversia por nombramientos y contratos ligados al entorno de Gabriela Muñoz. Según El Tiempo, la identifica como coordinadora, hasta hace unos días, de contrainteligencia en la DNI, dependencia adscrita a la Presidencia.
Un funcionario de la entidad sostuvo al diario nacional que su labor consistía en recoger y analizar información de contrainteligencia. Olaya Cabrales evitó referirse a ese trabajo, pero aceptó que promovió el ingreso de sus familiares.
“Yo los recomendé, están recién graduados y otros están estudiando. Dos son ingenieros y dos bachilleres. Yo se los recomendé al general Pinto, exdirector de la Aerocivil. No ganan millonadas como dicen y les dije que cumplieran con sus funciones”, comentó a El Tiempo.
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También dijo que no hablaría de su trabajo porque temía por su integridad. Más adelante, cuando le preguntaron por otras verificaciones en curso, se negó a seguir respondiendo.
Los familiares y contratos mencionados en la Aerocivil
Entre los parientes que aparecen en la nómina figura Daniel Felipe Arias Olaya, con un contrato vigente para prestar servicios asistenciales de apoyo a actividades operativas, logísticas y de relacionamiento institucional de la Oficina de Atención al Ciudadano (OAC). También aparece Samuel Muñoz Rayo, con un contrato de apoyo a la gestión en actividades relacionadas con gestión documental.
En el listado está además Juan Manuel Galindo Muñoz, quien presta servicios profesionales en asuntos técnicos para apoyar procesos de planeación, gestión de calidad y documental de la Aerocivil. Ese contrato asciende a 70 millones de pesos.
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Entre los familiares también aparece Silvana Muñoz Jaramillo, identificada como prima del clan. Además, se verifica si otra joven cercana a los Muñoz Olaya tiene un contrato de apoyo administrativo en grupos de la subdirección de cobranza.
A esa misma joven le figuran tres contratos adicionales. Dos corresponden al Ministerio del Interior y otro a la Unidad de Gestión Fiscal y Parafiscales.
La respuesta del Ministerio de Transporte y los organismos de control
La ministra María Fernanda Rojas, titular de Transporte, denunció que la Aerocivil entregó información incompleta sobre los contratos de prestación de servicios que pidió revisar. También sostuvo que algunos procesos de contratación fueron retirados cuando exigió que publicaran la información.
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Rojas ya anunció que pondrá en conocimiento de los organismos de control las alertas que ha recibido sobre lo que ocurre en la entidad. Antes de esa reacción, ya había solicitado a la Contraloría una auditoría especial por denuncias sobre procesos contractuales opacos.
El caso tomó fuerza en medio de versiones sobre la influencia de Gabriela Muñoz Olaya, estudiante de derecho de 20 años, dentro de la Aerocivil. Angie Rodríguez la mencionó en señalamientos que luego convirtió en una denuncia ante la Comisión de Investigaciones y Acusaciones de la Cámara: “No solo era Juliana Guerrero. Es, por ejemplo, una señora que se llama Gabriela. Ella en su momento manejó a su antojo la Aeronáutica Civil. Ella se llama Gabriela Muñoz”.
Santiago David Muñoz fue situado en un supuesto incidente en el quinto piso de la entidad tras una reunión con Luis Alfonso Martínez Chimenty, cabeza de la Aerocivil. A la vez, el director ha guardado silencio, Gabriela Muñoz rechazó los señalamientos y se espera el resultado de la auditoría, mientras Juliana Guerrero está llamada a juicio el 20 de agosto.
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Dentro de la información que llegó a organismos de control también se pidió establecer si otra funcionaria de la Aerocivil tuvo contacto con personal de alto nivel de Ecopetrol.