Las autoridades de tránsito inmovilizaron este jueves 30 de julio de 2026 en Cajicá, Cundinamarca, el Chevrolet Spark azul de placas ZIX013, un vehículo que arrastra un historial de maniobras peligrosas en Bogotá y una deuda superior a $4.500.000 en multas, mientras avanza una investigación para establecer la responsabilidad por episodios como el intento de subir a un puente peatonal y una presunta evasión de peaje.
El automóvil será trasladado a patios. Según Noticias Caracol, al momento del procedimiento el conductor aseguró que no era responsable de las maniobras ni de los insultos difundidos en redes sociales, aunque reconoció que se trataba del mismo carro involucrado en los altercados.
La revisión de antecedentes mostró, además, que el vehículo no tenía revisión técnico-mecánica. Ese incumplimiento se sumó a un expediente que ya incluía comparendos por desobedecer señales de tránsito, circular por sitios restringidos y usar el automotor para un servicio distinto al autorizado.
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Sobre el operativo, el secretario de la Alcaldía, Gustavo Quintero, explicó que el vehículo fue hallado abandonado durante la madrugada en Cajicá y que, tras el hallazgo, se dio aviso a la Policía para adelantar el procedimiento correspondiente.
El vehículo acumulaba comparendos de Villavicencio y Bogotá
De acuerdo con el sistema Simiit, el Spark registraba tres sanciones principales: una de $1.266.210 por no acatar señales o requerimientos de agentes de tránsito, otra de $2.532.420 por uso del vehículo en un servicio no autorizado y una más de $635.169 por transitar por sitios restringidos o en horarios no permitidos.
Esos valores explican el monto acumulado que superaba los cuatro millones de pesos. El carro también había quedado bajo observación de las autoridades de movilidad por un video en el que aparecía intentando subir por un puente peatonal en la carrera 68 con calle 26, en Bogotá.
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En otro registro difundido días después, el mismo automóvil habría salido de un carril regular y cruzado, presuntamente en contravía, para evadir el pago de un peaje a la salida de la ciudad. El video fue compartido por el presidente del Concejo de Bogotá, Humberto Rafael Amín Martelo, conocido como Papo Amín.
Amín sostuvo que el caso reabrió la discusión sobre conductores que convierten las infracciones en contenido para redes sociales. También cuestionó que algunas de esas publicaciones buscaran notoriedad a partir de conductas que ponían en riesgo a peatones, ciclistas y otros automovilistas.
El conductor volvió a desafiar las normas con otro video
Días después del episodio del puente peatonal, el mismo conductor publicó otro video en el que se observa cómo evade el pago de un peaje al tomar un retorno y cruzar, presuntamente en contravía, para evitar cancelar la tarifa.
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El hombre justificó la maniobra como un acto de “desobediencia civil” y aseguró que su decisión respondía a su rechazo al cobro de peajes en el país.
“¿Cómo es posible que seamos el país latinoamericano con más peajes por kilómetro y debamos callar? Las carreteras, una mierda, y estos miserables yendo de putas con nuestro dinero. Estos miserables no son dignos de nuestro maldito dinero”.
La publicación generó nuevas críticas. El presidente del Concejo de Bogotá, Papo Amín, calificó al responsable como un “bandido” y cuestionó que este tipo de conductas se conviertan en contenido para redes sociales.
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No era la primera vez que el conductor retaba públicamente a las autoridades. Tras el incidente ocurrido el 20 de julio, difundió otra grabación en la que insultó al alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, y aseguró que no pagaría las sanciones impuestas por las infracciones.
“Les va a quedar muy difícil, porque yo mantengo andando en dos o tres carros. Son unos ineptos, al igual que sus fotomultas de mierda, con las que pretenden multar a la gente, pero, como dice la ley, tienen que identificar plenamente al conductor, tarea que no han hecho”.
Las autoridades mantienen abierta la investigación
La Secretaría Distrital de Movilidad y la Seccional de Tránsito y Transporte de la Policía Metropolitana de Bogotá habían informado previamente que el propietario que figura en la tarjeta de propiedad aseguró haber vendido el vehículo meses atrás, aunque el traspaso nunca fue formalizado ante el Registro Único Nacional de Tránsito (Runt). Por esa razón, el antiguo dueño continuaba apareciendo como titular legal del automotor.
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