La reconocida tarotista María Victoria Gómez, conocida públicamente como Mavé, reapareció en el pódcast Las Menopáusicas, conducido por las periodistas María Elvira Samper y Yolanda Ruiz, en donde explicó la relación entre su formación académica en Filosofía y Letras y el ejercicio de la lectura del tarot —uso de cartas para la reflexión personal, la orientación y la interpretación de situaciones de la vida—.
Durante la conversación, Mavé aclaró los mitos que rodean a las cartas y recordó cómo descubrió este arte mientras estudiaba en la Universidad de los Andes, en una época en la que su práctica se manejaba bajo reserva en los entornos universitarios.
“Yo había descubierto el tarot yo sola en una librería. Husmeé, encontré el tarot y me gustaron las ilustraciones de las cartas. Aprendí casi de manera autodidacta. Empecé a mirar y leía, pero un día dije que tenía que salir a las personas para ver si esto realmente funcionaba”, relató Gómez durante el pódcast.
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La tarotista explicó que sus primeros ensayos los realizó con sus propios compañeros de carrera, lo que provocó que la información se difundiera de forma clandestina en la facultad: “Quienes dijeron que pasaban eran mis compañeros de universidad de Filosofía. Muy secretamente, pasó uno y le dije que iba a ver si esto funcionaba. Se sacó una carta y me dijo que sí funcionaba. Se empezó a regar esa voz secreta de que yo leía el tarot”.
Sobre cómo sus escritos llegaron a la prensa, escenario que impulsó su reconocimiento y contribuyó a romper el tabú que rodeaba este oficio, Gómez recordó que su vínculo con El Espectador comenzó hace cuatro décadas, cuando la redacción del diario recurrió a ella para atender una solicitud urgente.
“Mi compañero de universidad era el jefe de redacción de El Espectador y hubo una crisis con el horóscopo. Me llamó porque mis habilidades para leer el tarot se conocían desde la universidad. Don Guillermo Cano dijo que quería un horóscopo distinto y así empecé. Eso fue hace cuarenta años”, recordó la filósofa.
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El significado del tarot como herramienta de reflexión personal
Durante el diálogo con las periodistas, Mavé abordó la percepción social y los tabúes que existen alrededor de esta práctica, al rechazar que su trabajo esté vinculado con la adivinación del futuro o el esoterismo tradicional: “El tarot es un instrumento que señala caminos, muestra opciones y funciona como una lectura de espejo. No es predicción del futuro ni le dice a la persona que va a solucionar un problema específico, sino que le da la posibilidad de reflexionar e ir hacia adentro”.
La tarotista explicó que la baraja tradicional se compone de 78 cartas, aseguró que el tarot tiene raíces históricas ligadas a Europa y que, con el paso del tiempo, evolucionó hasta convertirse en lo que hoy es conocido en todo el mundo.
“El tarot nace en Italia en el siglo XIII como un juego de la aristocracia. Usaban los 22 arcanos mayores, que son arquetipos como la Justicia. Después le unieron la baraja española con los bastos, las copas, los oros y las espadas”, indicó Mavé.
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Gómez también hizo referencia a su sensibilidad personal y al acompañamiento terapéutico que mantuvo a lo largo de su vida adulta para manejar la empatía con los estados de ánimo de sus consultantes.
“Siempre he tenido una sensibilidad muy especial con las personas. Haciendo psicoanálisis entendí que esa sensibilidad me hacía ser muy empática para captar el estado mental de las personas. He sido adicta al psicoanálisis, he hecho psicoanálisis toda la vida”, explicó Mavé.
En el plano personal, la tarotista compartió detalles sobre su vida familiar y su relación de cuatro décadas con el ambientalista Pablo Leiva, destacando el respeto y la independencia dentro del hogar: “Tengo la suerte de estar acompañada de alguien con quien coincidimos en muchas cosas. Ha sido un trabajo de inteligencia, persistencia y de dos personas. No tuve el deseo de tener hijos y fue una decisión consciente”.
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