Las claves del Plan Patriota 2.0, la estrategia que terminará con la ‘Paz Total’ en Colombia

El Gobierno entrante proyecta la implementación de una estrategia militar renovada que busca recuperar el control territorial y responder a las amenazas que afectan la seguridad nacional

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El primer Plan Patriota se implementó durante el mandato de Álvaro Uribe Vélez - crédito Visuales IA

Durante el Gobierno de Gustavo Petro en Colombia se buscó implementar la “Paz Total”, una política impulsada para abordar integralmente los conflictos armados y la violencia en el país. Este enfoque buscó negociar y dialogar con todos los grupos armados ilegales, ya sean guerrillas, bandas criminales o estructuras narcotraficantes, con el objetivo de lograr su desmovilización y la reincorporación a la vida civil.

La estrategia no se limitó a acuerdos con grupos insurgentes históricos como el ELN, sino que incluyó a organizaciones criminales y otros actores armados que afectan la seguridad en distintas regiones. El proceso contempló medidas jurídicas, sociales y económicas para facilitar la transición de los excombatientes, así como la reparación de las víctimas y el fortalecimiento institucional en los territorios afectados.

El concepto de “paz total” representó un intento por superar décadas de violencia mediante el diálogo, pero tuvo varios fracasos que han sido destacados por la oposición en los últimos meses.

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Plan Patriota 2.0: la estrategia que terminará con la “Paz Total”

El presidente electo Abelardo de la Espriella anunció que implementará el Plan Patriota 2.0 durante su mandato - crédito Ejército Nacional

Antes de que comience el mandato de Abelardo de la Espriella, se anunció que tras formalizar una nueva alianza con Estados Unidos, en Colombia volverá a ser implementado el Plan Patriota, con el que se volverá a reconfigurar la percepción del terrorismo y otras problemáticas en el país.

En diálogo con Infobae Colombia, el experto en geopolítica Juan Camilo Ubaque recordó que la primera vez que se implementó esta estrategia fue durante el mandato de Álvaro Uribe Vélez.

La Operación Libertad Uno fue la punta de lanza para neutralizar el cerco estratégico proyectado por las Farc-EP desde sus conferencias séptima y octava sobre Bogotá, combinando la reestructuración militar del Plan Horizontes, el despliegue de la Fuerza de Despliegue Rápido (Fudra), el programa de soldados campesinos y operaciones aerotransportadas de larga distancia orientadas a destruir corredores de movilidad y finanzas ilícitas”, mencionó Ubaque como claves de la estrategia.

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Para el experto, la diferencia con el Plan Patriota original es que en este será clave implementar la tecnología a favor del Estado - crédito Colprensa

Ese reordenamiento se terminó con el inicio de la negociación con las Farc durante el mandato de Juan Manuel Santos, se buscó que volviera a ser implementado por Iván Duque y fue completamente desmantelado durante la administración de Gustavo Petro, que puso todos los esfuerzos en la “Paz Total”.

A diferencia del Plan Patriota, diseñado para enfrentar a un enemigo de estructura vertical, jerárquica y con doctrina maoísta de control territorial, el Plan Patriota 2.0 adapta la narrativa antiterrorista a un mapa fragmentado y multicrimen. La nueva doctrina amplía el espectro para abarcar por igual al ELN, a las disidencias Farc y al Clan del Golfo, clasificándolos no como actores políticos o grupos criminales locales, sino como redes transnacionales que amenazan directamente la seguridad hemisférica de Estados Unidos”, explicó el experto en geopolítica.

Entendiendo ese contexto, Ubaque mencionó que lo más probable es que se registre la reactivación de bombardeos tácticos y de una doctrina de guerra para desarticular a las estructuras criminales de unas dinámicas de narcoterrorismo internacional.

En teoría, la implementación del Plan Patriota 2.0 terminará con los diálogos de paz con grupos armados y estructuras criminales - crédito Paz Urbana

Para Ubaque, el factor diferenciador más drástico radica en el alcance geográfico de las operaciones. Mientras que la primera versión del plan tuvo una focalización predominantemente interna, el Plan Patriota 2.0 debería tener una naturaleza binacional y fronteriza de las amenazas actuales. La estrategia proyectaría acciones de cerco y desgaste similares a la Operación Libertad Uno, pero combinadas con mecanismos de cooperación internacional que permitirán arrastrar a los objetivos de alto valor estratégico hasta los límites territoriales e incluso proyectar presión sobre sus retaguardias históricas en Venezuela y las fronteras amazónicas con Ecuador y Perú.

“Esta aproximación encaja con precisión en el complejo de seguridad regional desplegado por Estados Unidos en el Pacífico y el Caribe, donde los ejercicios conjuntos en la zona buscan eliminar los corredores del crimen transnacional”.

Sobre la viabilidad del Plan Patriota 2.0, el experto explicó que se necesita una profunda transformación de la inteligencia militar, puesto que la estrategia original dependió del despliegue de soldados y redes de cooperantes, mientras que en el panorama actual, marcado por las denuncias de infiltración criminal en las estructuras de seguridad del Estado y el repliegue de los frentes armados, se va a necesitar más inteligencia tecnológica.

“Para el Plan Patriota 2.0, el conflicto ya no se tramita en una mesa de diálogo, sino que se resuelve con operaciones; la paz ha dejado de ser un fin negociable para convertirse en el resultado de la victoria militar”.