El alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, anunció el envío de una planta portátil de tratamiento de agua potable para apoyar a la población de Tame, Arauca, debido a una emergencia invernal que atraviesa dicho territorio.
La medida busca mitigar la crisis desatada a mediados de julio de 2026, cuando una creciente súbita del río Tame destruyó parte del acueducto municipal y dejó a más de 40.000 habitantes sin el servicio básico.
El equipo móvil fue dispuesto por la Alcaldía Mayor en coordinación con la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá (Eaab). De acuerdo con el mandatario capitalino, la maquinaria operará en el municipio durante un mes mientras las autoridades locales ejecutan las obras de reparación de la infraestructura afectada.
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Detalles del apoyo que ofrece la capital a la población de Tame
El mandatario distrital explicó el alcance de esta medida de ayuda humanitaria y la logística que asumirán los técnicos de la capital en el territorio araucano, por medio de una publicación desde su cuenta en la red social X.
“Desde Bogotá enviamos una planta de tratamiento de agua potable para ayudar a los habitantes de Tame, Arauca (...) Por eso, durante un mes y mientras se adelantan las reparaciones, la planta portátil estará en Tame y será operada por el Acueducto de Bogotá, beneficiando a cerca de 5 mil personas”, informó el alcalde Galán.
Además del anuncio, el mandatario explicó en un video que se estableció un trabajo conjunto con la empresa capitalina de acueducto para contribuir a la atención de la emergencia en el oriente colombiano.
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“Desde el sábado pasado, 19 de julio, y gracias al trabajo articulado entre la Alcaldía de Bogotá y la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá, enviamos a Tame una planta de tratamiento de agua potable portátil”, puntualizó Galán.
Esta es la magnitud de la crisis en Tame, que afectó a miles de personas
La emergencia invernal provocó daños de consideración en el sistema de captación del acueducto. El evento natural destruyó la bocatoma y cerca de 300 metros de la línea de aducción, incluyendo tuberías de 20 pulgadas necesarias para conducir el agua potable hacia la zona urbana.
De acuerdo con Yuliam Esneider Sierra, gerente de la Empresa Municipal de Servicios Públicos Caribabare E.S.P., las labores de reconstrucción de la infraestructura demandarán una inversión estimada de $8.000 millones.
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La contingencia causó el corte total del suministro por red a 42.000 ciudadanos del casco urbano de Tame. Adicionalmente, las intensas lluvias también generaron graves afectaciones en la movilidad del departamento, ya que varios puentes, entre ellos los ubicados sobre los ríos Tigre y Lopeño, tuvieron que ser cerrados debido al riesgo de daños en su estructura.
El cierre de vías estratégicas como la Ruta de la Soberanía y los corredores hacia Casanare y Boyacá dejó a Arauca prácticamente aislada, al punto de reducir las reservas de combustible disponibles a un margen estimado de apenas tres o cuatro días.
Ante la pérdida de la infraestructura, la Gobernación de Arauca declaró la calamidad pública para agilizar la destinación de recursos e intervenciones operativas. La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd) y la administración local activaron esquemas de atención mediante carrotanques para distribuir agua en los barrios afectados.
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Por su parte, las entidades de socorro desplegaron maquinaria pesada en la zona del acueducto con el fin de retirar el lodo y los escombros que arrastró el río.
Por ahora, no existe una fecha definida para la recuperación total del servicio. Mientras avanza la estructuración del proyecto de reconstrucción, los habitantes de Tame dependerán de las soluciones de emergencia implementadas por las autoridades para garantizar el acceso al agua potable.