El 20 de julio de 2026 se llevará a cabo la instalación del Congreso de la República para el periodo 2026 - 2030. Con ella, se conocerán a los nuevos integrantes de las mesas directivas del Senado y la Cámara de Representantes.
Sin embargo, el pulso frente a las personas que dirigirán ambas corporaciones está candente, tanto que entre los partidos políticos existen ciertas diferencias frente a la persona que liderarán las corporaciones en el primer año de periodo congresional.
En el caso de Senado, la disputa está entre Alfredo Deluque (Partido de la U) y Honorio Henríquez (Centro Democrático). Mientras que en Cámara, la definición está contemplada entre Nicolás Barguil (Partido Conservador) y Daniel Briceño (Centro Democrático).
PUBLICIDAD
Mientras que la mayoría de colectividades anunciaron su decisión de respaldar a los candidatos que son avalados por el presidente electo Abelardo de la Espriella, el partido Centro Democrático insiste en que, al ser la primera colectividad en declararse como gobierno y con mayor representación, tendrían derecho a presidir ambas corporaciones.
Ante esas diferencias políticas, la definición de las presidencias del Senado y la Cámara de Representantes se efectuarán mediante una figura poco usual en este tipo de elección parlamentaria.
A voto limpio
Se trata del mecanismo denominado “a voto limpio”, es decir, que la definición queda en una votación abierta entre varios aspirantes, siendo un escenario de máxima competencia en los cargos de elección popular.
PUBLICIDAD
En ese punto, dos o más integrantes de la corporación postulan sus nombres y la decisión se traslada por completo al resultado de la votación del día.
Según la Ley 5 de 1992 (Reglamento del Congreso), el funcionamiento ordinario del Congreso colombiano parte de acuerdos políticos previos entre bancadas para definir la integración de mesas directivas y comisiones. Esos entendimientos buscan evitar fracturas internas y reducir la disputa pública por los cargos.
La votación puede ser secreta o nominal. En el caso del Congreso, cada legislador deposita su voto en una urna que, posteriormente, será evaluada por una terna designada previamente por la directiva de cada corporación.
PUBLICIDAD
El efecto político de ese desenlace es inmediato: la elección deja expuestas las fracturas entre bancadas, revela el peso real de cada bloque y puede tensionar la relación entre los partidos y sus direcciones.
De igual manera, ir a voto limpio se produce por la ruptura de los acuerdos de bancadas, es decir, cuando una colectividad decide no respetar el turno acordado para otra, la disputa termina en votación.
Otra razón es la disidencia interna. Eso ocurre cuando la dirección de un partido escoge a un candidato oficial, pero un sector de sus propios congresistas se aparta de esa decisión y promueve otro nombre con apoyo de la oposición.
PUBLICIDAD
Las cuentas en las presidencias del Congreso
Para la elección del presidente del Senado, hay una clara ventaja en la candidatura de Alfredo Deluque sobre la postulación de Honorio Henríquez.
El primero cuenta con el apoyo de los partidos Conservador, Liberal Colombiano, Alianza por Colombia (Alianza Verde, En Marcha, ASI), Cambio Radical, Salvación Nacional y las dos curules por circunscripción indígena.
Mientras que el senador del Centro Democrático solo cuenta con el apoyo de su bancada y del senador Jonatan Pulido, conocido como Jota Pe Hernández que, pese a haber sido elegido por Alianza Verde, se apartó de la colectividad.
PUBLICIDAD
En términos numéricos, Deluque tendría 51 votos, mientras que Henríquez solo cuenta con 18 apoyos, respectivamente.
Esta cifra también estaría prevista para la elección del presidente de la Cámara de Representantes, en favor del congresista conservador Nicolás Barguil.
No obstante, varias colectividades aún no han tomado postura al respecto. Uno de ellos es el partido Pacto Histórico, declarado recientemente en oposición del gobierno de Abelardo de la Espriella, que cuenta con la bancada mayoritaria con 26 escaños en Senado y 43 en Cámara.
PUBLICIDAD
Igualmente, la decisión también recae a la alianza política entre los partidos Mira y Dignidad y Compromiso, con cinco curules en el Senado, respectivamente.