Las recientes declaraciones de Mafe Carrascal, representante electa por el Pacto Histórico, han encendido la alerta sobre el futuro de la política de paz en Colombia.
Carrascal cuestionó que Abelardo de la Espriella, presidente electo de Colombia, propuso cuatro medidas que pondrían en riesgo la institucionalidad de la paz, lo cual, según la congresista, representaría “uno de los mayores cambios en la política de paz de Colombia desde 2016”.
En un video difundido en la red social X, Carrascal puntualizó que las propuestas de De la Espriella incluyen la eliminación de la Unidad de Implementación del Acuerdo Final, la supresión de la figura del Alto Comisionado para la Paz, el desmonte de lo que denominó “impunidad total”, y la exigencia de cárcel para Rodrigo Londoño, alias Timochenko, excomandante de las Farc y actual presidente del partido Comunes.
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Para la representante, la intención de suprimir el alto comisionado para la Paz “no hace desaparecer un solo fusil, no desmoviliza un solo grupo armado, no devuelve una sola hectárea despojada y no repara a una sola víctima”.
De acuerdo con Carrascal, eliminar esta figura enviaría “un lamentable mensaje” y transformaría la paz de una política de Estado en un asunto subordinado a estrategias coyunturales.
La congresista sostuvo que “la confianza en la institucionalidad es el activo más importante de cualquier acuerdo de paz”. Recordó que los acuerdos firmados no solo implican compromisos entre gobiernos, sino reformas constitucionales e instituciones como la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), además de mecanismos internacionales de verificación.
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“Los gobiernos cambian cada cuatro años, pero el Estado debería ser capaz de cumplir la palabra que empeña durante generaciones”, afirmó.
En el plano internacional, la inquietud por la seguridad jurídica y física de los excombatientes ha trascendido fronteras. Miroslav Jenca, jefe de misión de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Colombia, citado por Carrascal señaló que “resulta de vital importancia garantizar la seguridad física y las garantías judiciales de las que deben gozar los exdirigentes y combatientes de las Farc-EP que depusieron las armas bajo el acuerdo”.
Carrascal enfatizó que el debate sobre la paz no se reduce a una disputa política, sino que define la relación del Estado colombiano con la justicia y las víctimas.
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“Pueden desaparecer las oficinas, pero las víctimas siguen existiendo. Los grupos armados siguen existiendo. Las estructuras criminales de alcance transnacional siguen existiendo. Los territorios donde el Estado no llega siguen existiendo”, sostuvo la legisladora.
Respecto a la propuesta de enviar a Rodrigo Londoño a prisión, Carrascal recordó que la situación jurídica de los firmantes del acuerdo no depende de la voluntad presidencial: “Su situación no depende de la voluntad del presidente de turno, a no ser que usted pretenda ser un dictadorzuelo. Este es un estado social de derecho con separación de poderes y las condenas no las anuncia el presidente, las dictan los jueces de la República”.
En su mensaje, la militante del Pacto Histórico también advirtió sobre las consecuencias de estigmatizar a quienes se desmovilizaron tras el acuerdo: “Esa estigmatización lleva a que los asesinen. Cientos de ellos han sido asesinados después de la firma del acuerdo”.
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Las propuestas de Abelardo de la Espriella incluyen la creación de un comisionado de seguridad en reemplazo del Alto Comisionado para la Paz.
Para Carrascal, esta medida supondría un giro en la estrategia estatal: “Ese comisionado de seguridad no va a contratar a la gente que trabaja ahí, es decir, no tendrá burocracia, que es lo que usted tanto ha satanizado. Y segundo, es de seguridad o más bien de guerra, porque lo vimos mandando a todo el mundo a prestar servicio militar”.
“Sabemos que no es todo el mundo, porque no serán los hijos de sus amigos, de sus amigas, muchísimo menos de toda esa élite política ultraconservadora y de derecha que lo sigue y que va a cogobernar con usted”, aseveró Carrascal en relación con el alcance de la medida propuesta por De la Espriella.
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