Petro no irá a la posesión de Abelardo de la Espriella y vuelve a hablar de supuesto fraude

El presidente saliente dijo que no estará el 7 de agosto ni le dará la mano al mandatario electo. Sus señalamientos no han sido probados judicialmente

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- crédito @delaespriella_style/Instagram - Presidencia

El presidente saliente, Gustavo Petro, anunció que no asistirá a la posesión presidencial de Abelardo de la Espriella el próximo 7 de agosto. La declaración la hizo durante un consejo de ministros televisado, en el que reiteró su señalamiento sobre un presunto fraude electoral que, hasta el momento, no ha sido probado ante las autoridades judiciales ni cuenta con pruebas conocidas por la opinión pública.

La decisión marca una ruptura con el protocolo habitual de transmisión de mando, en el que el jefe de Estado saliente acompaña al presidente electo durante su juramento ante el Congreso de la República. La ausencia de Petro también dejaría sin una de las escenas tradicionales de la entrega del poder: el saludo entre mandatarios y la imposición de condecoraciones previstas antes de la posesión.

Gustavo Petro - Abelardo de la Espriella | créditos @infopresidencia/IG | Catalina Olaya / Colprensa

Yo no puedo aceptar un presidente, y por eso no voy a estar el 7 de agosto en ninguna parte, ni darle la mano, allá él que lo diga, pero él sabe por qué, porque eso es un fraude”, afirmó Petro frente a sus funcionarios, según publicó Revista Semana.

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El mandatario saliente insistió en que, a su juicio, habría existido una irregularidad en la segunda vuelta presidencial. Sin embargo, reconoció que no se trataría de una diferencia de varios millones de votos, sino de una cifra específica que él ubicó en 848.000 sufragios.

Petro insiste en denuncia de fraude

La versión del presidente saliente se mantiene como una afirmación política no demostrada judicialmente. Petro sostuvo que el supuesto fraude no sería “monumental” y afirmó que por esa razón resultaría más difícil de identificar.

No es el fraude monumental de cuatro o cinco millones, que sería fácil de encontrar. No. Es un fraude que yo creo que es de 848.000 votos”, dijo durante el consejo de ministros.

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La declaración aumenta la tensión entre el Gobierno saliente y el equipo de De la Espriella, que ya había denunciado falta de garantías institucionales en el proceso de empalme. La relación entre ambas administraciones se ha deteriorado durante las últimas semanas por los cuestionamientos de Petro a los resultados electorales y por la decisión del gobierno entrante de pedir información mediante derechos de petición.

El anuncio también tiene impacto simbólico. Tradicionalmente, el presidente que termina su periodo participa en la ceremonia de posesión del nuevo mandatario ante el Congreso. La Casa de Nariño contempla además un acto de despedida para el jefe de Estado saliente el mismo 7 de agosto.

La decisión de Petro implica que no estaría presente en esos actos. Tampoco participaría en el momento en que, según el protocolo, se realiza el encuentro entre el mandatario que entrega el poder y quien lo recibe.

Protocolo contempla condecoraciones antes del mando

El Decreto 770 de 1982 establece que, antes de la transmisión presidencial, el presidente saliente debe imponerle al presidente electo varias condecoraciones. Entre ellas están la Orden de Boyacá en grado de gran collar, la Orden de San Carlos y la Orden Nacional al Mérito.

La ausencia anunciada por Petro abre interrogantes sobre cómo se manejará ese componente protocolario y qué ajustes deberán adoptarse para la ceremonia del 7 de agosto. Hasta ahora, los preparativos para la posesión de Abelardo de la Espriella continúan.

Los nuevos congresistas se posesionarán el 20 de julio de 2026 - crédito VisualesIA/Reuters - Campaña De la Espriella (Imagen Ilustrativa Infobae)

Uno de los puntos pendientes es el lugar donde se realizará el juramento. El presidente electo ha reiterado su intención de posesionarse en una guarnición militar del sur del país, una propuesta que deberá ser evaluada por el Congreso de la República.

Se espera que el próximo 20 de julio se defina si el Congreso acepta esa posibilidad. De momento, la iniciativa tendría oposición del Pacto Histórico, que no acompaña la idea de trasladar la posesión a una instalación militar.