Al cumplirse exactamente 18 años de la Operación Jaque, la excandidata presidencial y líder del partido Verde Oxígeno (mismo que se quedó sin personería jurídica en 2026), Ingrid Betancourt, publicó una carta abierta dirigida al mandatario electo, Abelardo de la Espriella.
En el documento, la política colombo-francesa solicitó formalmente a la nueva administración que asumirá el poder el 7 de agosto levantar un monumento nacional para honrar a los militares que hicieron posible su liberación, cuando fue cautiva por el extinto grupo guerrillero de las Farc-EP.
Betancourt aprovechó el aniversario de la misión de rescate del Ejército Nacional para manifestar que siente una deuda histórica con los soldados de la patria, convirtiendo la fecha en una oportunidad respetuosa para pedir que no se olvide su hazaña.
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“Al cumplirse hoy 18 años de la gloriosa Operación Jaque, me permito hacerle al señor presidente Abelardo De La Espriella una petición respetuosa. Esta fecha es ante todo la oportunidad para recordar a quienes hicieron posible el milagro de Jaque. Los hombres que arriesgaron su propia vida para salvar la nuestra y devolvernos la libertad son, sin lugar a dudas, los grandes héroes de la historia moderna de Colombia”, expresó la exsenadora en la red social X.
La petición de Ingrid Betancourt ante el olvido de los ‘héroes vivos’
En la carta abierta, Betancourt fue enfática al señalar que siente un “profundo desconcierto” porque, según ella, el país le dio la espalda a su propia historia y no valoró la memoria de este acto militar. La lideresa política lamentó la falta de insignias físicas en el territorio nacional que recuerden la valentía de los uniformados.
“Me duele pensar que nuestro país le ha dado la espalda a su propia historia y aún no le ha rendido el homenaje que se merecen los héroes vivos de nuestra nación. No existe ningún monumento, ni una estatua, ni siquiera una placa para conmemorar a los héroes de la Operación Jaque y para consagrar su memoria”, criticó la líder política en su misiva.
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Para Betancourt, la Operación Jaque significó mucho más que un éxito de las Fuerzas Armadas, pues representó una victoria moral colectiva que unió a la ciudadanía y demostró las capacidades de la inteligencia militar colombiana.
En la carta se lee: “Jaque fue la operación perfecta por excelencia. Una operación aplaudida en el mundo entero. Una hazaña sin parangón que aseguró la libertad de quince secuestrados sin que fuera necesario disparar un solo tiro. Fue una hazaña lograda con inteligencia, paciencia, constancia, audacia, disciplina y, sobre todo, con mucho amor”.
Además, Ingrid Betancourt instó al presidente electo Abelardo de la Espriella a usar el júbilo y la fuerza de su nuevo triunfo electoral para materializar este reconocimiento público a los militares antes de que de alguna manera se pierda ese recuerdo.
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La exsenadora señaló en su carta que: “Por eso me atrevo a dirigirme a usted -como víctima de las FARC, como liberada por los héroes de la gloriosa operación Jaque-, y formularle la petición de levantar el monumento a la Operación Jaque para que nadie olvide que nuestro Ejército es poderoso y nuestros soldados son los mejores (sic)”.
“En estos momentos en que coincide el júbilo por su elección con el aniversario de Jaque, creemos que es el momento de dejar testimonio para la posteridad”, concluyó Betancourt.
Esta fue la historia de Ingrid Betancourt a manos de las Farc y su liberación en manos de la Fuerza Militar
El cautiverio de Ingrid Betancourt comenzó el 23 de febrero de 2002, cuando fue retenida ilegalmente por la guerrilla de las Farc mientras se movilizaba hacia San Vicente del Caguán, pocos días después del fracaso de los diálogos de paz del gobierno de Andrés Pastrana.
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Durante 6 años, 4 meses y 9 días, la entonces candidata presidencial por Oxígeno Verde permaneció internada en lo profundo de la selva junto a otros políticos, policías y militares considerados “canjeables” por el grupo subversivo.
Durante esos años, figuras como la senadora Piedad Córdoba, el entonces dictador venezolano Hugo Chávez y delegaciones de Francia buscaron sin éxito un acuerdo humanitario.
No obstante, llegó de forma definitiva el 2 de julio de 2008 mediante la ejecución de la Operación Jaque; esta misión de inteligencia militar logró engañar a los custodios de la guerrilla mediante un elaborado plan y, sin efectuar un solo disparo, rescató a Betancourt, a tres contratistas estadounidenses y a once integrantes de la fuerza pública, consolidándose como una de las acciones militares más exitosas en la historia de Colombia.
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