A un año del atentado contra Miguel Uribe Turbay: homenajes en Bogotá

La conmemoración por el senador asesinado se realiza el domingo 7 de junio en Fontibón, con decenas de asistentes, actividades culturales y una misa programada

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El homenaje a Miguel Uribe Turbay comenzó cerca de las 8:00 a. m. en el Parque El Golfito, en Fontibón - crédito Miguel Uribe Turbay / X

Un año después del ataque armado que terminó con la vida de Miguel Uribe Turbay, el recuerdo del exsenador y precandidato presidencial sigue presente en Colombia.

El domingo 7 de junio, familiares, simpatizantes y amigos se reunieron en Bogotá para rendirle homenaje y reafirmar el impacto que dejó su magnicidio en la opinión pública.

El primer aniversario del atentado se conmemora con dos actos centrales en la capital: una ceremonia en el Parque El Golfito, donde ocurrió el ataque, y otra en el Centro Comercial El Castillo, convocada por el padre del dirigente, Miguel Uribe Londoño.

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En ambos espacios, los asistentes dedican palabras y gestos para recordar la trayectoria y el legado del político, quien pertenecía al Centro Democrático.

El senador Miguel Uribe Turbay murió el 11 de agosto de 2025, casi dos meses después del atentado - crédito Redes sociales/X

La jornada de homenaje inició ecerca de las 8:00 a. m. en el occidente de Bogotá congregando a más de 50 personas en el parque El Golfito, donde hace un año se desató la tragedia. El evento incluyó una misa y varias actividades culturales, pensadas para reflexionar sobre la figura de Uribe Turbay y su aporte a la vida pública nacional.

Por su parte, su hermana María Carolina Hoyos invitó a través de sus redes sociales el homenaje a Miguel Uribe. “Me gustaría proponer un acto sencillo para este domingo: que los colombianos pongamos nuestra bandera en ventanas, balcones, edificios, oficinas y hogares. Se cumple un año del atentado contra mi hermano Miguel, pero esto no es solo un acto por él, es también un homenaje a todas las víctimas de la violencia, a las familias que han tenido que aprender a vivir con una ausencia”.

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Entre líneas seguidas, Hoyos explicó: “En los momentos importantes de la historia, los pueblos han encontrado símbolos para unirse. Hoy tenemos uno que nos representa a todos. Que este domingo la bandera de Colombia nos recuerde que podemos pensar distinto, pero seguir compartiendo un mismo país. Por Miguel, por las víctimas de Colombia, que la violencia no tenga la última palabra”.

Miguel Uribe Londoño convocó otra ceremonia en el Centro Comercial El Castillo para recordar la vida y el legado de Miguel Uribe Turbay - crédito mcarolinahoyost/Instagram

El sábado 7 de junio de 2025, durante un evento político, el entonces senador fue víctima de un ataque armado. Recibió dos disparos en la cabeza y uno en una pierna, lo que lo llevó a permanecer en cuidados intensivos y someterse a múltiples cirugías en la Fundación Santa Fe. Tras casi dos meses de lucha por sobrevivir, falleció el 11 de agosto de ese año.

Así avanza la justicia un año después del atentado

Siete personas han sido capturadas por el asesinato del senador y precandidato presidencial colombiano, aunque las autoridades no han precisado quién ordenó el crimen.

La Fiscalía General de la Nación señala a la Segunda Marquetalia como posible autora intelectual, mientras los procesos judiciales avanzan contra los ejecutores materiales y coordinadores del atentado.

Tras el atentado ocurrido el 7 de junio de 2025, el primer detenido fue un menor de 15 años, interceptado por el equipo de seguridad de Uribe Turbay y ciudadanos presentes en el lugar. Este adolescente resultó ser una pieza clave en la identificación de los demás involucrados y recibió una sanción de siete años, con su identidad reservada por las autoridades.

Entre los condenados figura Simeón Pérez Marroquín, conocido como alias El Viejo, quien aceptó su responsabilidad y fue sentenciado a 22 años de prisión. La investigación determinó que fue él quien ordenó a alias El Costeño iniciar el plan criminal y que realizó seguimientos previos a Uribe Turbay durante un acto político meses antes del atentado.

Harold Daniel Barragán Ovalle, alias Harold, recibió una condena de 21 años y cuatro meses. Su rol fue inspeccionar el parque El Golfito, escenario del atentado, y participar en la selección del menor que ejecutaría el crimen.

Por su parte, Katerine Martínez, alias Gabriela, fue condenada a 21 años y dos meses por haber transportado el arma utilizada por el sicario. En sus palabras ante la justicia, expresó: “Con todo el amor y la sinceridad del mundo les pido disculpas a todos, porque yo también soy hija y sé que es muy doloroso, pero en el fondo de mi corazón, solo Dios sabe que yo nunca quise hacerle daño a Miguel”.

Las autoridades han afirmado que la orden de terminar con la vida del senador fue dada por la Segunda Marquetalia - crédito Visuales IA

Carlos Eduardo Mora González, identificado como alias El Veneco, fue sentenciado a 21 años. Aunque firmó un acuerdo con la Fiscalía, no obtuvo reducción de pena por la utilización de un menor en el crimen. Su papel fue determinante en la planificación y traslado de alias El Costeño hasta el sitio del atentado.

Otros involucrados, como William González (alias El Hermano) y Cristian Camilo González Ardila, aún no han sido juzgados. El primero enfrenta cargos por homicidio agravado, concierto para delinquir, porte de armas y uso de menores, mientras que el segundo habría recibido la orden de recoger al menor tras el ataque y facilitar su huida en motocicleta. González Ardila negó en el pódcast Más allá del silencio ser parte de una estructura criminal y sostuvo que desconocía el propósito del encargo recibido de alias El Costeño.

El caso más polémico es el de alias El Costeño, también llamado Chipi, que tras un preacuerdo con la Fiscalía fue condenado a 21 años. Él admitió haber sido el principal responsable del asesinato de Uribe Turbay y de otro crimen en Medellín, revelando que aceptaba encargos como líder de la organización conocida como Plata o plomo. Su confesión confirmó la existencia de una red de sicariato que operaba bajo pedidos específicos y que tenía entre sus objetivos a figuras políticas de alto perfil.