En medio del luto que vive la familia del exvicepresidente Germán Vargas Lleras, tras la muerte del líder natural del partido Cambio Radical, José Antonio Vargas Lleras, uno de sus hermanos dedicó unas sentidas palabras a través de la misma columna de opinión que el político había mantenido durante años en el diario El Tiempo.
José Antonio, periodista y columnista, resaltó la vida política del exvicepresidente y su inesperada partida cuando, según indicó, estaba encaminado a ganarse la Presidencia de Colombia, quizá de los únicos cargos políticos importantes que le faltó ocupar en su largo camino.
Según indicó el familiar en su columna titulada Un guerrero, a lo largo de su carrera, Vargas Lleras enfrentó episodios de alto riesgo personal. Desde el atentado en Soacha en agosto de 1989 —junto a Luis Carlos Galán— hasta el accidente de helicóptero en Sandoná, Nariño, en 2012, y la carta bomba que le costó varios dedos en 2002, cada incidente reforzó su imagen de resistencia ante la adversidad, al punto de considerar que el político era “invencible” a cualquier dificultad, incluido el tumor cerebral que le ocasionó innumerables problemas de salud.
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“Creímos que era invencible. Y él también. Los guerreros son así. Estuvo muchas veces cerca de la muerte. Desde aquella noche de agosto del 89, en la plaza de Soacha, en la tarima con Luis Carlos Galán, que marcaría su vida para siempre; la carta bomba en la Navidad del 2002, en el Congreso, con la que perdió varios dedos; el atentado con carro bomba de la carrera 9.ª, en octubre de 2005, que se saldó con nueve heridos de su escolta; la caída del helicóptero en Sandoná, Nariño, en noviembre del 2012; y el accidente en el Caribe en abril de 2002″, señaló Vargas Lleras.
En su sentido mensaje, el periodista y columnista señaló que la trayectoria de Germán Vargas Lleras abarcó desde un escaño en el Concejo de Bojacá a los 18 años hasta la Vicepresidencia de la República.
Durante sus 16 años en el Congreso, presidió la corporación en 2003 y fue artífice o ponente de leyes clave en justicia transicional, derechos de las víctimas, anticorrupción, seguridad y defensa nacional. De acuerdo con el recuento de su hermano, no existía asunto relevante de la vida nacional al que no dedicara atención.
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“Todo en la vida de Germán Vargas era así: intenso, a fondo, al límite. Desde muy joven y al lado de su abuelo Carlos Lleras Restrepo descubrió su pasión por la política, pasión que lo acompañó todos y cada uno de los días de su vida”, indicó.
Incluso, Vargas Lleras señaló que el círculo cercano al exvicepresidente siempre resaltó su estilo de gestión enfocado en la urgencia y la eficiencia, con referencia a iniciativas como el programa de vivienda ‘Mi casa Ya’, responsable de la entrega de más de 100.000 viviendas gratuitas.
Ese mismo enfoque se trasladó a la infraestructura, con la supervisión diaria de obras como las 33 autopistas del programa 4G y la modernización de más de 50 aeropuertos. Según señaló el columnista y hermano, Vargas Lleras recorría el país para verificar que los proyectos avanzaran según lo previsto.
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“Sus colaboradores nos han dado testimonio de su particular manera de impulsar los proyectos hasta su culminación. Todo tenía que ser “ya”, como el programa de vivienda ‘Mi casa Ya’, del que tanto se enorgullecía“, indicó.
José Antonio Vargas reconoció que el exvicepresidente, aunque con un caracter fuerte y un genio que dejó varias escenas polémicas en el país, siempre estuvo orientado a cumplirle al país en materia de igualdad y seguridad.
“Germán Vargas Lleras hizo de la política un genuino ejercicio de liderazgo. A su manera, con su carácter, con su temperamento, su genio dirían algunos. Entendió la política y el servicio público como el arte de ejecutar, de orientar la acción del Estado a la realización de obras de gran impacto y beneficio común”, señaló en su columna para El Tiempo.
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La preocupación de Vargas Lleras por la seguridad y el orden público lo llevó a enfrentarse a carteles del narcotráfico, organizaciones armadas ilegales y fenómenos de violencia política.
Su hermano recuerda cómo esa lucha le costó la tranquilidad personal y familiar, además de truncar probablemente su aspiración presidencial. Fue autor o promotor de leyes de extradición, extinción de dominio y reformas penales para combatir el terrorismo y el crimen organizado, medidas que lo pusieron en la mira de los poderes ilegales.
“De allí su compromiso y admiración por las Fuerzas Armadas, a las que sirvió con lealtad ya como dirigente político o como orgulloso teniente de la reserva. Las leyes de extradición, de extinción de dominio, la reforma del código penal y de procedimiento, prevención y sanción de la financiación del terrorismo, de las cuales fue autor o ponente, le costaron para siempre la pérdida de su tranquilidad personal y familiar y muy probablemente su sueño de llegar a la Presidencia de la República”, indicó José Antonio Vargas Lleras.
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Su relación de respeto y compromiso con las Fuerzas Armadas se forjó tanto en el ámbito legislativo como desde su condición de teniente de la reserva. En palabras de su hermano, Vargas Lleras sirvió “con lealtad” a las instituciones y a la democracia, incluso cuando su propia vida estuvo en peligro.
El familiar indicó que, posiblemente, el 2026 sería el año para que Vargas Lleras llegara al puesto que tanto anheló, pero que la agresiva enfermedad que lo aquejó lo dejó por fuera del terreno político que hoy se disputan otros candidatos a la Casa de Nariño.
“Germán Vargas se preparó toda la vida para ser Presidente. Había estudiado el país con seriedad y realismo. De ello dan cuenta los documentos de su última campaña que conservan aún toda su validez. Pero se nos fue muy joven y a destiempo, cuando el país más necesitaba de su liderazgo, experiencia y autoridad y cuando todo por fin parecía alinearse a su favor, se fue, como diría el maestro, sin miedo, con el alma limpia, con la sonrisa plena”, señaló el columnista y familiar a El Tiempo.
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Finalmente, José Antonio Vargas Llerás envió un profundo mensaje de despedida, en el que resaltó el vació que dejará para su familia y para un país que vive en medio de una fuerte polarización política, además de los fuertes problemas que le aqueja a su gente. “Nos hará una falta inmensa. A su hija y a su nieto, a sus hermanos y su familia, a sus amigos, pero sobre todo a Colombia“, concluyó el hermano del exvicepresidente.