En la madrugada del jueves 7 de mayo de 2026 se registró una fuerte explosión en el sector de La 70, en la comuna 11 de Medellín, Antioquia, causada por un artefacto.
De acuerdo con información preliminar, el ataque fue dirigido al casino Broadwat, ubicado en inmediaciones al estadio Atanasio Girardot. El estallido causó pánico entre quienes circulaban por la zona y dejó secuelas materiales en el entorno.
Las autoridades confirmaron que dos personas resultaron heridas tras el ataque: un miembro de la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá y una mujer de 73 años. Ambos recibieron atención de emergencia minutos después del suceso.
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El agente fue trasladado a la Policlínica para recibir cuidados médicos especializados, mientras que la mujer fue atendida poco después por personal de salud.
El primer reporte oficial sostiene que el ataque, ocurrido cerca de las 2:30 a. m. en la intersección de la circular 5 con la carrera 70, justo frente a un casino. De acuerdo con las autoridades, dos individuos lanzaron el explosivo desde una motocicleta, mientras una moto y un automóvil permanecían estacionados cerca del lugar.
Las cámaras de seguridad instaladas en la zona permitieron a la Policía Metropolitana iniciar rápidamente la persecución de los presuntos responsables. El operativo derivó en la captura de tres personas, quienes ahora están bajo investigación para determinar su posible participación en el ataque.
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La investigación continúa con la recolección de pruebas para esclarecer los hechos y determinar las motivaciones detrás del ataque.
Fuentes policiales informaron que la investigación sigue abierta para esclarecer el motivo detrás del atentado en el sector Laureles-Estadio. Entre las primeras hipótesis, se considera que el hecho podría estar vinculado al cobro de extorsiones por parte de bandas criminales que operan en el sector.
Otra línea de investigación apunta a un posible conflicto con un apostador que habría experimentado una pérdida considerable en el casino. Las autoridades no descartan que alguna disputa relacionada con las actividades del establecimiento haya motivado el ataque.
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Sigue la polémica por la muerte de un joven de 17 años durante un operativo de la Policía de Medellín: hasta el alcalde Federico Gutiérrez se pronunció
La aparición del cuerpo de Marlon Rivas Rojas, un menor de 17 años, desató una oleada de reclamos en el noroccidente de Medellín. Sus familiares y allegados cuestionan la versión oficial sobre las circunstancias que rodearon su muerte y solicitan que se esclarezca lo ocurrido.
De acuerdo con el reporte de la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá, el joven fue encontrado con heridas de arma de fuego en la madrugada del 1 de mayo, junto a una motocicleta sin placas en la vía pública del barrio Castilla. El caso quedó consignado en el registro de homicidios del Sistema de Información para la Seguridad y la Convivencia, que fijó la inspección técnica del cuerpo a las 2:50.
El informe policial sostiene que, durante un patrullaje nocturno, los agentes intervinieron tras advertir un presunto robo a mano armada contra una pareja en motocicleta. Según la institución, Marlon formaba parte de un grupo de sospechosos y uno de ellos exhibió un arma, lo que derivó en un intercambio de disparos. Como resultado, el adolescente recibió un impacto de bala.
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La familia del joven rechaza esta versión y asegura que Marlon fue asesinado injustificadamente por los uniformados. Parientes y testigos han difundido mensajes en redes sociales donde acusan de manera directa a la Policía Nacional y afirman que existen videos y pruebas que contradicen el relato oficial.
En grabaciones que circularon desde la madrugada del sábado, se observa a personas —entre ellas, una mujer identificada como la madre del menor— discutiendo con agentes en el lugar donde yacía el cuerpo. Se escuchan reclamos como: “¿Por qué lo tiene que matar?” y “Ese fue”, en referencia a uno de los policías presentes.
La familia insiste en que el joven no participaba en ningún delito y exige que se revisen las cámaras del sector y se recojan testimonios para determinar lo que realmente sucedió durante la madrugada.
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