Superlitio, una de las bandas más representativas del rock alternativo colombiano, marca un nuevo capítulo en su carrera con el lanzamiento de Días Perfectos. El noveno álbum con material nuevo de la agrupación vallecaucana se presenta como una respuesta sonora a la hiperconexión digital, proponiendo una experiencia musical que invita a la desconexión y al reencuentro con la calma. La agrupación, originaria de Cali y con más de dos décadas de trayectoria, reafirma su papel como referente de la música alternativa en Latinoamérica.
El disco, producido junto a Tweety González —recordado por su trabajo con Soda Stereo en los 90 y estrecho colaborador de Superlitio desde los días de Tripping Tropicana—, se caracteriza por su sonido orgánico y la riqueza de sus texturas, logradas a través de sintetizadores análogos y guitarras envolventes, apelando a la nostalgia por la experiencia de los álbumes clásicos y proponiendo una escucha fluida, lejos de la inmediatez que define la actualidad.
La propuesta se complementa con una serie de conciertos en distintas ciudades de Colombia, acercando este nuevo material al público en vivo.
En entrevista con Infobae Colombia, Superlitio profundiza sobre la creación de Días Perfectos, los desafíos de un concepto más orgánico, la historia detrás de dos de los mejores temas del álbum, y una mirada al pasado para recordar cómo fue la época en la que grabaron uno de sus discos más célebres: Sultana: Manual Psicodélico del Ritmo Vol 1.
Infobae Colombia: ¿Cómo surge todo el concepto detrás de Días Perfectos?
Pedro Rovetto: El disco lleva un proceso largo, casi de dos años. Inicialmente, digamos que la génesis del disco parte de una conversación que tuvimos Pipe y yo sobre la música que escuchábamos cuando éramos pelados, jóvenes, y cómo ciertos discos suelen dejarle a uno una sensación después de escucharlos, de tener un poco más de conexión emocional.
Los discos tal vez están perdiendo mucho de eso, porque todo es juntar sencillos, cosas muy sueltas, y se vuelve también una cosa donde los discos parecían más hechos por máquinas en su gran mayoría y solo un humano cantando.
Entonces, volviendo a escuchar cosas que iban desde Pink Floyd a bandas más recientes como The Whitest Boy Alive, The War on Drugs... cosas latinas como Soda Stereo... Como que todos esos discos de alguna forma nos dejaban algo. Y entonces, por qué no hacer un disco que a lo que apostara inicialmente era a dar una sensación, un mood, un feeling, y pensábamos en qué momento debería uno escuchar el disco, tomándose un buen vino y parchando con los amigos.
Eso detonó una serie de conversaciones, sobre cómo se sentía uno en esos días. Y ahí apareció toda esta idea de Días Perfectos, los días donde de pronto uno no está tan abrumado por el estrés de la vida, por las preocupaciones. Hoy en día particularmente está la urgencia de desconectarse del algoritmo y de tanta información y ruido digital. Era un disco que sirviera para eso, para poder permitir que la gente se ponga un buen par de audífonos, o como quiera escuchar su música, y simplemente ponerse a recordar, a pensar, tener un estado de conexión propia, si se quiere, y que ojalá eso fuera como abrir la puerta a tener un buen día, que sería el día perfecto.
Días Perfectos suena más orgánico de lo que acostumbraba Superlitio hasta ahora, hay más guitarras de lo usual en sus discos más recientes. Tomando en cuenta que han vivido prácticamente todas las épocas de la grabación musical. ¿Ustedes llegaron al punto de decidir como Foo Fighters que querían grabar en cinta?
Pedro Rovetto: Sí, sí, estuvimos muy cerca, no tanto de la cinta, sino de hacerlo en bloque, de grabar todo al mismo tiempo. Pero también nosotros con Tweety en un momento nos dimos cuenta que iba a ser muy complejo, porque finalmente en la banda somos cuatro instrumentistas y había otras cosas que queríamos poner que lo hacía difícil.
En algún momento Tweety también fue muy partícipe de no tener el mismo sonido en todas las canciones, sino que hubiera canciones que de pronto tuvieran un sonido completamente diferente de la batería o de las guitarras. Eso ya de entrada hace muy complejo el bloque. Entonces, sí, no llegamos a la cinta, pero por varios meses estábamos con la idea de que la íbamos a grabar y para eso ensayamos.
De hecho, parte del proceso creativo del disco es que volvimos a la idea de construirlas desde una sala de ensayo. Íbamos a distintas salas y a veces estábamos en Bogotá, otras veces estábamos en Cali, unas mejores que otras. Pero la idea era ponernos a tocar y tratar de que las canciones tomaran forma al interpretarlas, que es un poco como cuando uno empieza las bandas. En la época de nosotros uno no estaba pensando en grabar, uno estaba pensando en armar las canciones, tocarlas, y después montarlas en vivo. Pero el grabar era una cosa que venía por allá adelante. Entonces ahí las canciones se informaban mucho de qué es fuerte, qué es suave dinámicamente, cómo canto, qué se siente largo, qué no...
Pipe Bravo: Siento que algunas cosas hubieran quedado mejor si lo hubiéramos logrado (grabar en bloque), pero había muchos retos ahí. Por ejemplo, necesitábamos un espacio para grabar donde se pudiera aislar la voz y la guitarra acústica al mismo tiempo que estaba tocando todo el mundo eléctrico y batería. Teníamos ciertos retos que, de pronto con más presupuesto, se habrían podido sortear (risas). Pero creo que igual quedamos contentos con el resultado.
¿Cómo fue trabajar en Días Perfectos esa narrativa de añoranza por cómo se escuchaban los discos de antes, sobre todo a la hora de estructurar el orden de las canciones para lograr ese objetivo?
Pedro Rovetto: Cambió mucho. Nosotros lo terminamos hace un año largo, y lo entregamos y hemos venido presentando los cortes, pero realmente el disco desde marzo o mayo del año pasado ya estaba terminado.
Inicialmente tuvimos una secuencia principal, pero después, en la medida en que vimos a la gente cómo respondió a los sencillos que hemos ido lanzando, Loco de corazón, Estampida y Sal, fuimos replanteándonos ciertas cosas de cómo debería empezar el disco, y la secuencia quizás se vuelve más importante o se revela o se entiende más fácil cuando uno ya toma distancia.
En este caso habían pasado casi seis, siete meses de haberlo hecho. Y entonces uno lo puede oír con oreja fresca otra vez. Curiosamente, una de las últimas canciones que entró en el proceso, que es una canción que se llama Trampolín, es la que abre el disco. Y lo abre, porque escuchamos el intro y vimos que había algo de simbología en la forma de presentar el disco de esa forma que hacía más sentido.
De ahí para allá también tratamos de poner canciones que tuvieran como una curva dinámica, tempo, la sensación y todo, como que se construyera ese viaje. Si alguien... no sé cuánta gente oiga discos así, yo soy de los pocos que los oye de principio a fin. Pero si alguien lo oye así, sí va a sentir una curva emotiva.
Pipe Bravo: Eso, invitándolo a que lo haga, más bien.
Pedro Rovetto: Exacto. Lo hicimos un poco pensando en eso, invitando a la gente a que lo haga, que se siente y escucha un disco, que maneje y escuche un disco completo.
¿Cómo surgió Loco de corazón, el primer adelanto de Días Perfectos?
Pipe Bravo: Yo creo que esa canción desde el principio sabíamos que queríamos que fuera un sencillo. Tenía algo en su sonido y la forma en que lo presentábamos, que sentíamos que introducía esta etapa de la banda.
Es una canción que yo creo que tiene algo muy sencillo en su estructura, pero invita a escucharla. Es algo que nos gusta mucho y además también invita a tocarla en vivo. Nos gusta mucho tocarla en vivo. Y creo que es la canción que mejor le ha ido, de las que hemos anticipado.
Pedro Rovetto: El mensaje en la letra sí es algo con lo que mucha gente puede hacer clic y ser un poco empático, en el sentido de que no necesariamente estamos hablando de ser un loco enamorado.
Pipe Bravo: Habla de intentar, de seguir creyendo. Y que lo puedes seguir intentando.
Pedro Rovetto: De seguir creyendo en los sueños. Y que lo puedes seguir intentando a pesar de los obstáculos.
Pipe Bravo: Creer en las cosas y seguir intentando, aunque, aunque la vida te diga lo contrario (risas). Como que seguir siendo como un loco que va contra la corriente, ¿me entendés? Y seguirlo intentando, seguir creyendo en él amor.
Pedro Rovetto: Algo de eso se requiere para estar en una banda todo este tiempo, y hacer una música que no necesariamente es, o ha sido siempre como la más popular. Entonces sí hay algo de seguir las pasiones y seguir un poco lo que mueve a uno. El mango, como decimos en Cali.
Habemos de una que no es adelanto: 1974...
Pipe Bravo: Todos nos están hablando de esa canción (risas). Esta canción empezó como una idea de Alejo, y era como una cosa más electrónica que él había traído.
Pedro Rovetto: Sí, pero tenía una parte que es con la que empieza, ese sonido y esas notas que son muy evocadoras del espíritu del disco. Creo que es de las canciones que tal vez en su sonido apela un poco más a la nostalgia.
Pipe Bravo: Yo tenía esta idea de hacer una letra para esa canción que tuviera mucho que ver con la autoestima. O sea, como diciendo a la gente que solemos ver en estas épocas, que uno lo ve hasta en la gente muy joven, suele darse duro en todas las decisiones que toma, en sus relaciones, en su trabajo, en todo se, se da muy duro. Y es como darle un poco un empujón y decirle: “haga, planee su vida como quiera, vívala como quiera, tranquilo”. Es un nuevo cree en ti mismo musical.
¿Y por qué ese título?
Pipe Bravo: No le gusta a Alejo que digamos eso...
Pedro Rovetto: Se llama 1974, pues porque claramente es el año de nacimiento de Alejandro (risas).
Curioso, porque por ahí uno tendría la impresión desde afuera que era un guiño a que muchos discos emblemáticos del rock salieron en el 74, o algo así...
Pedro Rovetto: Pues, mirá que sí hay algo ahí... yo no sé si él lo puso inconscientemente, pero como veníamos teniendo esta conversación de cuál era la música que nos había inspirado de pelados y todo...
Sí, nosotros obviamente crecimos como descubriendo el rock desde los 80 y claramente nos tocó un legado de rock clásico que va desde Pink Floyd, los Beatles y una cantidad de música que, sí, es de los 70. Entonces sí creo que hay una conexión entre el título de lo que nos estamos inspirando, que corresponde, pues, a una década en la que nacimos todos, Sí, hay una simbología ahí importante.
Hablando del pasado, en 2026 se cumplen 15 años del primer volumen de Sultana. Ese disco es un punto de quiebre en la carrera de Superlitio con el cambio de cantante. A la distancia, ¿Cómo recuerdan ustedes toda esa etapa?
Pedro Rovetto: Creo que estábamos como en modo de readaptación, precisamente porque habíamos hecho el Calidoound y el sonido de ese disco fue pensado para una banda con la voz de Mauricio, aunque Pipe venía ya cantando desde Tripping Tropicana cosas a la par.
Pero ya teniendo solo la voz de Pipe y también tratando de salirnos un poco de nuestra zona de confort, porque siempre habíamos hecho discos con otras personas, es el primer disco que autoproducimos nosotros solos en el estudio. Nos sentíamos con suficiente confianza de usar el estudio también como un instrumento y una extensión de lo que estábamos buscando en el sonido.
Y entonces ahí están, pues, los riesgos asociados. Lo que pasa con Viernes Otra Vez al final, la exploración de los tracks instrumentales que armábamos como simplemente haciendo jams en el estudio. Algo nos gustaba y no se formaba una canción, pero nos gustaba y lo incluimos. Nos dimos muchas licencias creativas.
Pipe Bravo: Que funcionaron.
Pedro Rovetto: Que funcionaron, porque también siento que no estábamos pensando mucho en qué iba a pasar. Casi que era como borrón y cuenta nueva un poco. La idea era un poco decir “ya es otra banda, hagamos otra cosa completamente diferente”. Y creo que estuvo chévere explorar con cosas muy extremas de fusión como el boogaloo. También lo que se hizo como con la parte de Champetronica.
Pipe Bravo: Creo que en ese sentido tenía como un espíritu parecido al del Tripping.
Pedro Rovetto: Sí, es cierto.
Pipe Bravo: Y creo que también fue interesante que nosotros estábamos en una postura un poco, no digo antisencillo de industria y eso, pero sí teníamos una postura de conservar la música como la habíamos hecho en el disco. Porque la verdad es que nos dijeron que si editábamos Viernes Otra Vez para ponerla, no sé, en la radio y en el video también. Y nosotros, pues no sé si estuvo bien o mal, pero dijimos que no.
Estuvo perfecto...
Pedro Rovetto: Sí, este es el tema de poder equilibrar cuando uno decide qué cosas hace que son como de industria y qué cosas son netamente por la música y por la creación. Esa es una gran lección del Sultana y es como darle un norte a los discos, pero también dejarlos ser. O sea, no tener como estas pretensiones de: “no, es que esto tiene que pasar con esta canción”, ¿sí?
De hecho, curiosamente nuestros discos, como discos más escuchados, no son los discos usualmente más reconocidos, ¿sí? Entonces ese es uno y el otro es Nocturna. Pero la gente siempre habla del Tripping Tropicana o habla del Calidosound por Te lastimé, que son cosas que sí son como clics fuertes de decir “¡Ah! Esa es la que sonó en la radio”. Entonces, esas cosas industriales no equivalen a lo que, pues uno ve como en lo real de la gente que le gusta la música de la banda.
Tomando en cuenta todo este manifiesto detrás de Días Perfectos, ¿Ustedes cómo se manejan con la inteligencia artificial aplicada en la música?
Pedro Rovetto: Pues nosotros no la usamos. En eso sí somos categóricamente en este momento vieja escuela y es que nosotros, pues por necesidad, por ser de Cali, desde el primer disco, desde El Marciano, siempre nos ha tocado hacer todo a nosotros, desde la portada, las canciones, y hacíamos con lo que tuviéramos lo que podíamos, ¿no?
Entonces, si antes el recurso era un bajo, una guitarra, el Casio de Pipe y una batería, pues con eso hacíamos un disco. Siempre hay una vocación muy artesanal en nosotros de hacer las cosas, de grabarlas hasta que queden, de tocarlas.
Pipe Bravo: Obviamente, se usa, lo que uno tiene de herramientas con la tecnología que fue evolucionando en la producción musical.
Pedro Rovetto: Sí, pero es que la inteligencia artificial ya es decirte que hagan cosas por vos.
Pipe Bravo: No es algo que disfrutemos porque a nosotros nos gusta hacerlo.
Pedro Rovetto: Exacto, sí. Hacer música a punta de prompts no es algo que nos, que nos llame la atención.
Pipe Bravo: Por ahora (risas).
Pedro Rovetto: No.
Pedro Rovetto: No, y que-
Pipe Bravo: No, no, no la hemos usado, no la hemos usado.
Pedro Rovetto: No la hemos usado. Y, y también siento que nosotros parte de lo que nos gusta es hablar de esas referencias que te mencionaba, que es básicamente como el ejercicio de un prompt, es tirarle unas referencias y que él te devuelva algo.
Pedro Rovetto: Pero entonces también es chévere ver eso desde lo interpretativo de si alguien dice, volviendo al caso de días perfectos del disco: “No, quiero que las guitarras suenen un poco más a, no sé, algo que nos gusta mucho, como de Cure”. Entonces, cómo hacer nosotros nuestra exploración de qué puede ser The Cure para nosotros sin tener que ver, pues una reflexión de eso a través de la IA. Entonces, por ahora no, no, gracias a Dios no hemos metido nada ahí de esos procesos.
¿Qué se viene para Superlitio? ¿Qué puede esperar la gente este año con la promoción de este álbum en vivo?
Pedro Rovetto: Pues arrancamos ahorita con una serie de shows en Bogotá, Cajicá y Tunja. Son como los primeros shows ya con el-- con el disco afuera. Estaremos seguramente tocando en Cali y Medellín nuevamente. Eh, tenemos unos shows que estamos tratando de cerrar en España, en Barcelona y en Madrid. Eh, tenemos ganas de hacer una-- algo similar a un disco, disco DVD que hicimos hace un par de años que se llama... bueno, hace ya varios años.
Pipe Bravo: Sesiones diez, diez.
Pedro Rovetto: Par, par se le queda corto. Eh, Sesiones diez, diez, pero hacer una sesión con, con, con días perfectos y seguramente con algunas canciones que no, que no han visto ese formato, eh, que salieron después del Sesiones diez, diez. Eh, entonces, inmediatamente salga el disco creo que el plan objetivamente es resolver esa sesión y, y empezar a hacer estos conciertos que, pues son un reto, porque tenés que encontrar el equilibrio entre querer tocar las canciones nuevas, que es algo que nos encanta, pero también sabemos que, pues la gente quiere ir a, a desenchufarse con, con no sé si volver a-
Pipe Bravo: Que está perfecto por nosotros.
Pedro Rovetto: Que está perfecto por nosotros. Pero encontrar ese equilibrio de no generar decepciones en el setlist de que ay, ¿por qué no tocaron tal? Y tocaron esa que nadie conoce. Entonces, se vuelve un poco difícil cuando uno ya tiene más de cierto número de discos equilibrar eso.