Organismos de inteligencia recopilaron imágenes que documentan una reunión entre los presuntos cabecillas del Estado Mayor de Bloques y Frentes (Embf) de las disidencias de las Farc, lideradas por Alexander Díaz Mendoza —conocido como alias Calarcá— en la región del Catatumbo, departamento de Norte de Santander.
Este encuentro, que se desarrolló en 2024, en medio de las conversaciones que sostenía la organización armada con el Gobierno nacional, se produjo mientras varios líderes tenían órdenes de captura suspendidas, según información revelada por Caracol Radio.
En las fotografías mostradas por el citado medio de comunicación se observa al líder guerrillero junto a otros jefes de la estructura, en una reunión que, según fuentes internas de las disidencias, fue de “alto nivel”, ya que en ella se tomaron decisiones clave para el futuro de la organización.
Incluso, las imágenes obtenidas por inteligencia muestran a supuestos integrantes del grupo portando armamento de largo alcance y equipos de comunicación satelital, elementos que, según los investigadores, evidencian la reincorporación de antiguos negociadores a actividades delictivas.
Una fuente cercana a la organización armada detalló a la cadena radial que el desplazamiento de ‘Calarcá’ inició en Bogotá, con un trayecto que incluyó la recogida de otros miembros en Antioquia antes de llegar a la región nortesantandereana.
Lo que hablaron en esa reunión
La cumbre tuvo como objetivos centrales la redefinición de operaciones en el mapa nacional y la planificación de una posible expansión hacia el departamento de Antioquia, inspirada en movimientos similares realizados previamente en el Caguán (Caquetá, sur de Colombia).
La integración de nuevos integrantes, la reubicación de estructuras y la discusión sobre recursos económicos ilegales ocuparon un lugar preponderante en la agenda de los comandantes. La fuente aseguró que “ellos estaban haciendo primero reclutamiento de menores” y “estaban forzando mujeres para fortalecer las estructuras”.
Del mismo modo, la fuente cercana a las disidencias reveló que la reunión abordó la economía ilegal en la sostenibilidad de la organización. El mismo informante detalla: “Sí, coca y minería ilegal, oro ilegal”, lo que subraya la persistente relación entre las economías criminales y el fortalecimiento operativo del grupo.
Entre los jefes de frentes de las disidencias que estuvieron concentrados se encuentran figuras señaladas como ‘Jhon Mechas’, ‘Leo Firu’ y ‘Richard’.
Estos líderes habrían debatido la adopción de nuevas tecnologías, especialmente la utilización de sistemas subterráneos de defensa y el despliegue de drones para perpetrar ataques contra la Fuerza Pública, una estrategia vinculada al denominado “plan de guerra” orquestado en el encuentro, según indicó la fuente del grupo guerrillero a Caracol Radio.
También estuvieron otros cabecillas como Wenser Yosony Sabana Duque, alias Oliver; Yeison Alexis Ojeda, alias Danilo Alvizú, Carlos Eduardo García Téllez, alias Andrey y Erlingson Echavarría Escobar, alias Ramiro, quien fue abatido en un bombardeo militar en Ituango (Antioquia).
Seguimiento de las autoridades
Tras conocerse las fotografías sobre la reunión secreta de las disidencias de alias Calarcá, las autoridades evalúan si estos desplazamientos y consolidaciones territoriales de las disidencias se realizaron amparados por los beneficios de movilidad concedidos en el marco de los acercamientos de paz con el Gobierno Nacional.
Esto podría suponer una violación directa a los compromisos de cese de hostilidades asumidos por ambas partes durante las negociaciones.
Por su parte, la Fiscalía General de la Nación ya ha comenzado la recolección de elementos probatorios para determinar si las acciones identificadas configuran delitos de reclutamiento forzado y terrorismo. Todo este proceso se lleva a cabo respetando el debido proceso y la presunción de inocencia de los implicados; cualquier responsabilidad penal será determinada por una sentencia judicial.
Entre tanto, el Ejército Nacional ha multiplicado la presencia de tropas en zonas sensibles, como las Zonas de Ubicación Temporal, ante la sospecha de que estos espacios estarían siendo utilizados para camuflar movimientos de tropas y almacenamiento de material bélico.
Las fotografías de la cumbre no solo documentan el hecho, sino que ofrecen una prueba material de la coordinación interna y de la magnitud de una reunión que impactará el equilibrio de fuerzas en la región.