En las últimas horas, organizaciones y familiares denunciaron presuntos hechos de represión contra presos extranjeros, incluidos colombianos, en una cárcel de Venezuela, según información obtenida por Revista Semana.
Los reportes indican que los hechos habrían ocurrido tras una protesta pacífica dentro del centro penitenciario El Rodeo I.
Hasta el momento no hay información oficial, mientras crecen las denuncias sobre heridos, uso de fuerza y condiciones precarias de reclusión, según información obtenida por ese medio de comunicación.
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Denuncias de represión y testimonios de familiares
Organizaciones de derechos humanos y líderes de la oposición venezolana alertaron sobre una situación que se habría presentado en la cárcel de El Rodeo I, ubicada en el estado Miranda, a las afueras de Caracas.
De acuerdo con lo informado, los hechos se habrían desencadenado desde la noche del miércoles 8 de abril, cuando presos extranjeros iniciaron una protesta pacífica en el patio del centro penitenciario.
Según el Comité por la Libertad de los Presos Políticos en Venezuela, la reacción de los custodios habría sido retirarles pertenencias y tomar medidas contra los internos.
“Los detenidos de origen extranjero iniciaron una protesta pacífica en el patio del centro. En represalia, los custodios les retiraron las pocas pertenencias que poseían”, señaló la organización, citada por ese medio de comunicación.
Además, se conoció de manera extraoficial la posible muerte de un ciudadano extranjero dentro del penal, aunque esta información no ha sido confirmada por las autoridades.
Las denuncias también incluyen reportes sobre desmayos, mala calidad de alimentos, hidratación insuficiente y presuntos malos tratos hacia los reclusos.
Ante este panorama, las organizaciones han solicitado la presencia de la Cruz Roja en el centro de reclusión para verificar las condiciones de los detenidos.
En conversación con ese medio de comunicación, Fátima Sequea, familiar de uno de los presos, relató que los internos han intentado comunicarse desde las ventanas del penal.
“Gritan por las ventanas. Decían: ‘Extranjeros, extranjeros. Auxilio. La Cruz Roja. Sangre, sangre. Heridos’”, afirmó, citada por ese medio de comunicación.
Según su testimonio, los familiares escucharon estos llamados de auxilio desde zonas cercanas al centro penitenciario.
También indicó que dentro del penal habría al menos 20 ciudadanos colombianos recluidos, quienes estarían entre los afectados por la situación.
Señalamientos sobre uso de fuerza y falta de información
De acuerdo con los relatos conocidos, los internos habrían sido objeto de acciones como el uso de perdigones y gases lacrimógenos dentro de las instalaciones.
Fátima Sequea aseguró que los presos se habrían negado a regresar a sus celdas como parte de la protesta.
“Los colombianos bajaron al patio. No querían subir. Hicieron resistencia, están reclamando sus derechos y les lanzaron perdigones”, afirmó, citada por ese medio de comunicación.
Además, señaló que el director del centro penitenciario habría amenazado a los reclusos.
“El director amenazó, con pistola en mano, de matarlos”, indicó, citada por ese medio de comunicación.
Estas denuncias también fueron respaldadas por voces políticas, como la de Juan Pablo Guanipa, quien alertó sobre lo ocurrido en el centro de reclusión.
“Hace dos días varios presos políticos iniciaron una protesta pacífica exigiendo condiciones decentes dentro de ese centro de tortura”, señaló, citado por ese medio de comunicación.
Según su versión, las autoridades habrían respondido con represión, incluyendo el uso de gas lacrimógeno y posibles agresiones que habrían dejado heridos.
Hasta el momento, no se han emitido reportes oficiales por parte de las autoridades venezolanas sobre lo ocurrido en El Rodeo I.
La falta de información ha incrementado la preocupación entre los familiares de los reclusos, quienes exigen conocer el estado de salud de sus allegados.
Además, han solicitado claridad sobre la situación dentro del penal y garantías para la integridad de los detenidos.
El caso se desarrolla en medio de reiteradas denuncias sobre las condiciones en centros penitenciarios del país vecino, mientras las organizaciones de derechos humanos insisten en la necesidad de verificación independiente de lo que ocurre al interior de estas instalaciones.